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Es hora de hacer cumplir la Ley contra el maltrato animal

Aunque recientemente se ha logrado un avance considerable, en papel, para la protección de las especies animales que dejaron de ser cosificadas para retomar su verdadera esencia de seres vivos, y aunque cada día somos más los  humanos que nos interesamos y ocupamos de los ejemplares sin dueño, persisten en la sociedad seres que insisten en mirarnos como locos a quienes alimentamos callejeritos, los saludamos cuando se cruzan nuestro camino o hacemos múltiples publicaciones en nuestras redes sociales dando cuenta de casos de animales perdidos, encontrados, lastimados, enfermos, que necesitan atención veterinaria, un hogar de paso o una familia definitiva.

Hay quienes se atreven a cuestionar la razón por la cual no dirigimos estos esfuerzos a proteger  niños. Mis razones, son solo mías y ahí quedarán. Siento que no debo explicar a nadie los motivos que me asisten para dar, principalmente a los callejeritos todo el cariño y la atención que pueda, sin que ello signifique que se la niegue a los niños.

Otros que persisten en esta sociedad, son los desadaptados que disfrutan haciéndoles daño a los animales. Psicópatas en ciernes. Los patean, les lanzan agua hirviendo o aceite quemado, los queman con colillas de cigarrillos, los golpean con palos o cualquier otro objeto contundente e incluso hay quienes llegan a machetearlos.

Es el caso de Belén, una perrita recién parida que fue atacada a machetazos por un desadaptado cuya identidad aún no se ha revelado. Se sabe que el agresor se sentó en la terraza del barrio La Central de Soledad en la que estaba Belén con su cría. Para nadie es un secreto que todas las especies recién paridas, humana o animales, son extremadamente celosas cuando alguien se acerca a sus criaturas. Belén le ladró al agresor y la respuesta de este fue sacar un machete y acomodarle tres machetazos en la cabeza a la animalita.

Afortunadamente hay ángeles sin alas. Y Rosalba Carrillo, más conocida como “Pinky”, al conocer el caso por publicación que hiciera Diana Sierra en Facebook, se movilizó de inmediato a pedir ayuda. Otro ángel, Eduvina Matute, no dudó para salir a recoger a Belén, a bordo de un taxi. Tras muchas angustias porque no ubicaban la dirección, dieron con la perrita y la trasladaron donde Pinky, quien le brindó asistencia inicial y logró contener la hemorragia. Posteriormente y dada la gravedad de la herida, cuyo diámetro externo es estrecho pero es profunda, Belén fue trasladada a una veterinaria. Está habilitada, en Bancolombia, la cuenta de ahorros número 40107052738 para los gastos que requiera este caso.

Ojalá los testigos del hecho se sacudan del miedo y denuncien al agresor. Ojalá no se repita la historia de Mix, el canino atacado a palos, también en Soledad, cuyo agresor fue identificado y denunciado legalmente con casi mil firmas de ciudadanos, sin que hasta la fecha se conozca resultado alguno. Su agresor sigue libre, sin siquiera tener que pagar un peso de la elevada cuenta que se derivó de la atención a Mix en una reconocida veterinaria de la ciudad. Y Mix, en cuya adopción manifestaron interés más de diez familias, aún sigue sin un hogar definitivo. A la hora de contactar a las familias interesadas, surgieron las excusas. A pesar de ello, nos queda la tranquilidad de saber que Mix recibe cariño, cuidado y atenciones de la gente linda de Plaquitas Barranquilla.

Ya es hora que las autoridades judiciales hagan respetar la ley 1774 de 6 de enero 2016 mediante la cual los animales dejaron de ser objetos para ser seres sintientes y todo maltrato el que sean objeto, implicará al agresor una multa entre 5 y 50 salarios mínimos lo que alcanza una suma que oscila entre 3.4 y 43 millones de pesos. Los animales lo merecen. Mientras más conozco al hombre más quiero a mis perros. Incluso, a los callejeros que alimento.