El Alzheimer de la Geopolítica
Recientemente han circulado globalmente noticias e imágenes que han dejado a los ciudadanos de este mundo perplejos y consternados por la degradante situación que están viviendo los refugiados provenientes del Medio Oriente.
En las pasadas semanas, olas y olas de refugiados políticos desembocan en los puertos del sur de Europa buscando nada más que una vida digna. Sin embargo, la adquisición del ejercicio de un derecho tan fundamental como el de una vida libre de tratos degradantes, parece un deseo casi inalcanzable y se vuelve un tema macondiano ya que ante semejante hecho tan insólito, la comunidad internacional y los gobiernos de las potencias supuestamente desarrolladas actúan con apatía y se lavan las manos.
De esta precisa condición es que surge el titulo de este artículo, “El Alzheimer de la Geopolítica”. Lo primero que se debe hacer para comprender este tipo de situaciones cabalmente es analizar el contexto histórico.
La mayoría de estos refugiados escapan de la guerra y el baño de sangre que se está dando en el Medio Oriente, donde la población civil se encuentra, vulgarmente, “ensanduchada” entre regímenes autoritarios y sangrientos como el de Al Assad en Siria y el Estado Islámico que va arrasando despiadadamente con todos los pueblos por los que atraviesa.
Ahora se preguntarán, ¿esto qué tiene que ver con los gobiernos de Europa, por qué tienen ellos que pagar los platos rotos? Porque aparentemente estos gobiernos sufren de un caso severo de Alzheimer de Geopolítica. Digo esto, porque estos actúan como si no tuviesen nada que ver con la problemática, mientras que en realidad la situación es completamente opuesta, tienen todo que ver. Tienen todo que ver, debido a que gracias al colonialismo europeo en el Medio Oriente, las fronteras y el territorio de los estados está basado en la repartición que se hizo entre las potencias para la explotación del petróleo, en vez de estar fundamentada en las barreras étnicas y los asentamientos tradicionales de los numerosos pueblos árabes.
De esa situación surgen los movimientos independentistas que han convulsionado la estabilidad política de la zona. Por otro lado también se toma en consideración el hecho de que junto con los Estados Unidos, las potencias europeas fomentaron la creación de grupos subversivos como el Al Qaeda y los Talibanes, para derrocar regímenes que atentaran contra los interés del oeste. Ya todos sabemos en que terminaron ambos grupos.
En fin, después de todo esto, es indolente que los estados europeos manifiesten que se encuentran al margen del conflicto que dio raíz a esta problemática, y ante tanta negación, no hay de otra sino diagnosticar a estos estados un caso severo de Alzheimer de Geopolítica completamente voluntario.