Y… ¿Cuál es tu video?
La vida nacional se ha visto convulsionada en los últimos 2 meses por acontecimientos que han salido a luz pública y que han permitido de una u otra forma la polarización del país, asumiendo los ciudadanos posturas de acusación o defensa frente a los implicados. Si somos sinceros, el hecho que un jefe mantenga una relación – independientemente de cómo se le quiera denominar- con su asistente, el que un par de personas –independientemente de su género u orientación sexual-, sostenga una conversación erótica en su carro, no son acontecimientos extraños y excepcionales en nuestra sociedad, sino por el contrario bastante habituales. Sin embargo, frente a la situación concreta del defensor del pueblo y su asistente modelo, del viceministro, el policía y la periodista Vicky Dávila, el ruido social ha sido inmenso, escuchándose voces de críticas, de juicios , de aprobaciones y desaprobaciones con cada uno de los involucrados en el caso. Y.. ¿Será que lo que sucedido tiene como simple finalidad poner al descubierto a estos ciudadanos para que el resto de la sociedad someta sus actuaciones a un debate público?, Entendería que no. Veo en todo lo que sucede, un claro llamado a los colombianos a moverse como sociedad y a transitar del mundo de la doble moral hacia la coherencia, el respeto y la autenticidad.
Como colectivo, no tendría sentido restarle el valor al ejemplo que lo acontecido a estas personas nos entrega como mensaje de la vida a cada uno de nosotros. Al igual que ellos somos seres de luz y de oscuridad, y quizás deambulando por el mundo, sin la conciencia, de cuanto esta última nos puedes atrapar.
La pregunta es entonces profunda, ¿Para qué están sucediendo estos hechos? ¿Cuál es el mensaje que nos entregan en el plano individual y colectivo?.
En lo personal, veo un llamado a ser cada día más coherente, a asumir las consecuencias de mis actos de oscuridad, a entender que mi libertad tiene unos límites, a ser cada día más auténtico, a no mirar la espiga en el ojo ajeno, a no creer que la oscuridad de otro es peor que la mía, a respetar la diferencia, a aceptar al otro con sus virtudes y falencias, a entender que todo ser humano requiere una oportunidad, a mirar en mi interior para ver qué del el actuar del otro se refleja en mí, a reconocer mi humanidad, a mirar en cada acontecimiento una oportunidad, a perdonar sin condiciones, a pedir perdón a quienes de manera inconsiente o consiente he lastimado, a apreciar que por encima de la razón siempre está un valor fundamental que cuidar, a adoptar posturas en donde para defender a alguien no deba acabar con el otro, a valorar mi pareja y a la familia, a observar que culpas arrastro en mi incapacidad de perdonar, a reconocer el hermoso regalo de Dios que hay en cada uno de los sucesos que rodean mi existencia y de los seres humanos con los que me encuentro en el recorrido de la vida.
La experiencia de lo vivido , me ha enseñado que las fuerzas del universo no conspiran para entregarnos mensajes de tan poco profundidad, que el drama de cada uno de estos hermanos de camino, tan frágiles y humanos como yo, lleva implícita la profunda intención de movilizarnos en lo más intimo de nuestro ser, para convertirnos en verdaderos ciudadanos de paz. En últimas, lo acaecido, fue un llamado a revisar el video de mi vida, y tú… ¿Cuál es tu video?