Señor alcalde: «Cuentas claras y chocolate espeso», por favor
Una pandemia no es responsabilidad de los gobiernos, lo que sí le atañe a estos últimos es el manejo de la misma. El alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, asegura que la arenosa, tan golpeada por la pandemia, sería la primera ciudad en ver la luz al final del túnel tras alcanzar el pico epidemiológico y también la primera en salir. No obstante, esta afirmación puede ser un «canto de sirenas» si tenemos en cuenta que, el ascenso no depende del virus; es decir, llegar al pico no depende del virus, llegar al ascenso depende de la velocidad con la que nos adelantemos al virus, esto último se logra con información rápida y oportuna.
Así las cosas, si las instituciones encargadas de consolidar los datos para la toma de decisiones represan la información, la ciudad se va a demorar más en alcanzar el pico si tenemos en cuenta que, el aislamiento social, la velocidad de contagio y la velocidad de contención del virus, dependen en gran medida de la obtención rápida y oportuna de la información.
En Barranquilla, el número de muertes y contagios parecen una montaña rusa; es decir, son tan fluctuantes como impredecibles. Sin embargo, a pesar de tener más muertos que Bogotá, el alcalde Pumarejo se muestra muy optimista, sobre todo, porque las cifras de decesos disminuyó en los últimos dos días.
Entender la mortalidad en términos de predicción y a la luz de la información «represada» y desactualizada del INS suele ser muy complicado. Sin embargo, no hay que ser un doctor en epidemiología para sacar conclusiones; me explico, el hecho de que hace algunos días hubo menos muertos, pero más contagios, es un campanazo de alerta, ya que eso significa que los hospitales en un lapso de 15 días pueden colapsar si tenemos en cuenta que, a mayor número de contagios, mayor será el número de pacientes que requieren hospitalización lo que a la postre se traducirá en mayor número de muertes.
No obstante, en los últimos días, la comunidad barranquillera y atlanticense se encuentra en un estado de incredulidad, confusión y duda ante los últimos reportes de contagios y fallecidos emitidos por el INS (Instituto Nacional de Salud), en donde las cifras consolidadas dan muestra de una expansión aterradora del virus traducida en un aumento exagerado tanto en contagios como en muertes.
El Secretario de Salud del Distrito de Barranquilla, el doctor Humberto Mendoza, sale al paso de dichos resultados, minimizando la situación alegando que, en dichos consolidados de los últimos días corridos del mes de julio hay un número significativo de contagios y muertes represadas desde el mes de mayo y junio. Lo anterior, no hace más que confundir, por ejemplo: Dice que, «…en los más de dos mil casos reportados por el Instituto Nacional de Salud este 17 de julio: 6 corresponden a mayo, 1.905 fueron registrados en junio y 195 corresponden a julio». Esto quiere decir que, debido al represamiento, en los meses de mayo y junio los consolidados de contagios y fallecidos de esos meses fueron procesados y emitidos con subregistros y en lo que va corrido del mes de julio con sobre registros. Esto es de suma gravedad ya que induce a las autoridades en salud a tomar decisiones equivocadas en términos de medidas de relajación.
La explicación de lo anterior, según la Supersalud es que: «si bien el promedio de procesamiento de resultados está en tres días, hay evidencias de casos en los que se llegó a 72 días sin dar una respuesta». Basado en lo anterior, la Secretaría de Salud del Distrito de Barranquilla aclara que, de los 2016 infectados reportados ayer 17 de de julio, solo 196 corresponden a pruebas realizadas este mes y, que de las 27 muertes reportadas el día de ayer 17 de julio, solo dos son del presente mes. (?)
Así las cosas, con estos datos tan imprecisos y atrasados se hace difícil tomar decisiones acertadas; toda vez que, para abrir espacios a la economía y tomar medidas en términos de salvar vidas, se hace necesario contar con datos precisos, confiables, oportunos y actualizados.
En aras de mejorar la anterior situación se hace necesario entonces, procesar en paralelo la información real del día, y que a la luz del derecho que la ciudadanía barranquillera tiene de recibir información oportuna y actualizada, se procesen y se consoliden los datos en esta ciudad para de esta manera evitar la desinformación y la confusión.
Señor alcalde, la ciudad lo está acompañando y apoyando, sabemos del gran esfuerzo que la administración distrital está haciendo para contener la pandemia. Sin embargo, todo ese esfuerzo puede irse al traste en la medida en que la gente se sienta engañada a la luz de la ambigüedad e incertidumbre que han generado los últimos boletines emitidos por el INS. Entendemos que, estos impases pueden corregirse sobre la marcha, lo grave sería que esos esfuerzos que está haciendo su administración se conviertan en un búmeran como consecuencia de una comunidad engañada y desinformada.