Campanazo en Soledad
Esta semana inició con un fuerte campanazo, uno muy estridente, que alerta sobre la complicación de las condiciones de seguridad en el municipio de Soledad, segundo núcleo urbano del departamento y vecino colindante del Distrito de Barranquilla.
Con los nuevos casos reapareció entre muchos la misma sensación que produce un familiar “caspa”: lo queremos profundamente, pero nos preocupa su comportamiento y hasta llegamos a sufrir por esas conductas.
En el 2015 Soledad presentó, en términos absolutos, un comportamiento favorable en materia de homicidios, con un total de 90 casos frente a 108 en el 2014, es decir 18 casos menos. La tasa de homicidios[i] disminuyó a 14,6 por cada 100 mil habitantes.
Pero cuando se analiza integralmente el comportamiento de la criminalidad y violencia en esta municipalidad y se contrasta con la tendencia, aparecen elementos de contexto que hacen prever que sino se refuerzan las estrategias y acciones en materia de prevención, tratamiento y transformación de los diversos factores de riesgo generadores, asociados e incidentes en la comisión de delitos de alto impacto, la situación se complejizara durante este primer periodo del 2016.
Una primera advertencia son justamente los 12 casos de homicidios registrados en este primer mes -el doble de los reportados en enero de 2015-. De estos, la mitad (6 casos) obedecen a sicariatos por presunto ajuste de cuentas entre delincuentes con antecedentes judiciales, y según información preliminar de la Policía Metropolitana, con algún tipo de vinculación a la estructura criminal de “Los Rastrojos”. Otros 3 casos se presentaron en contexto de riña, uno de estos comprometiendo como posible agresor a un menor de edad miembro de Pandilla Juvenil. En el resto de casos aún el móvil está por establecerse, entre estos, 2 víctimas mujeres menores de edad, una de ellas presuntamente abusada sexualmente y encontrada en sector enmontado, y la otra, una menor de 13 años víctima de una bala en ataque sicarial contra su padrastro.
Frente tal situación, resulta fundamental lograr una mirada integral que nos lleve a la comprensión de lo que realmente está ocurriendo; identificando los posibles patrones criminales detrás de los homicidios, evitando, por ejemplo, excusar los sicariatos con la existencia de “problemas personales” entre ciudadanos particulares, y, demandando de los responsables de la inteligencia e investigación en Policía y Fiscalía la identificación de estructuras criminales, líneas de mando, capacidad y control de territorios y rentas ilícitas.
Por lo pronto el Alcalde Joao Herrera ha reaccionado a tiempo y como corresponde, y ejerciendo su rol constitucional y legal, convocó a Consejo de Seguridad para solicitar enfáticamente resultados de los Organismos de Seguridad y Justicia. Al tiempo y con un claro y consistente objetivo de prevención y protección, ha adoptado un conjunto de medidas administrativas durante la temporada de carnavales, demostrando con su ejemplo que los Alcaldes deben hacer menos show y más acción.
Importante seguir atentos y acompañando este esfuerzo que debe comprometer la gestión y acción de todos los responsables. El anuncio de conformación del Grupo Especial de Investigación Criminal es un significativo avance y deberá dar resultados rápidamente para enviar un mensaje contundente al crimen organizado y recuperar confianza de los soledeños y atlanticenses.
[i] Indicador estandarizado internacionalmente para medir violencia homicida. Tasa de víctimas de delitos de homicidio doloso registrados por fuentes oficiales. Por "homicidio doloso" se entiende el acto de ocasionar deliberadamente la muerte de otra persona, la Tasa es calculada por 100,000 habitantes para efectos de comparación.