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Zona costera del Atlántico, una gran apuesta en la pospandemia

La voluntad de esparcimiento está latente en el país y se hace evidente en la apuesta por el turismo, sobre todo en la región Caribe, tierra bañada de mar.

Luego de cinco meses de cierre, Colombia retomó su actividad turística de manera gradual desde el primero de septiembre. El desplazamiento está permitido, inició una operación parcial del transporte intermunicipal y del servicio aéreo con rutas nacionales, al tiempo, se estudian pilotos para empezar a reestablecer los vuelos internacionales. Para la visita a las playas, el Ministerio de Salud definió un protocolo de bioseguridad que establece que las Alcaldías deben contar con un plan de acción que les permita aprobar la apertura de las mismas.

La noticia era anhelada por muchos y Atlántico es uno de los departamentos que abre sus puertas para la recepción de turistas en la era del coronavirus, por lo que la gobernadora Elsa Noguera alistó medidas de reordenamiento de playas con los municipios costeros, en los últimos dos meses.

Paisaje playa

Miremos el aforo de visitantes en las playas de países en Europa como Inglaterra, España e Italia en el primer verano del post-Covid. Son una radiografía de lo que puede ocurrir aquí en las próximas semanas. La pandemia nos ha hecho extrañar los planes familiares para disfrutar un fin de semana o puente festivo fuera de la ciudad. Ahora que entramos a un aislamiento selectivo, entre los predilectos de los atlanticenses está disfrutar del mar y de la paz que transmite. Por precaución, pienso que puede ser menor el número de personas que se atrevan a cruzar las fronteras para vacacionar por fuera de Colombia.

No tendremos necesidad de ir muy lejos. En el departamento, se espera que a partir del 18 de septiembre de nuevo podamos disfrutar de las playas con los proyectos de reapertura y recuperación que existen para fortalecer el turismo local y en crear una experiencia distinta en cada municipio. Y es que, de hecho, se evidencia una gran oportunidad para promover esta parte del Caribe colombiano en el interior del país y en la misma región. La franja costera entre Barranquilla y Cartagena será uno de los nuevos atractivos a nivel nacional. No en vano, se está diseñando un corredor turístico que incluye artesanías y gastronomía en Puerto Colombia, Piojó, Juan de Acosta y Tubará.

Para la pospandemia, la Gobernación, en cabeza de Elsa Noguera, diseñó el primer plan de reordenamiento de playas para garantizarle seguridad a locales y turistas. La Secretaría de Desarrollo Económico le apostó a esta intervención, que inició en Puerto Colombia junto a autoridades locales, portuarias y ambientales, que comprende apoyo a capital de trabajo, capacitaciones e inversiones en infraestructura orientados a caseteros, cocineras y meseros para que ellos aprendieran cómo deben atender a los turistas próximamente.

Kitesurf

Más adelante, me imagino de nuevo las movilizaciones de visitantes por carretera, a los amantes de los viajes conociendo las playas de Puerto Colombia, el Muelle recuperado y la ampliación de la plaza principal; las de Santa Verónica y el paso por el Parador Turístico el “Sombrero Vueltiao”; el Castillo de Salgar y la Marina Puerto Velero. Y así, otros destinos en el norte del Atlántico donde los viajeros se pueden hospedar en hoteles con vista a la playa o alquilar cómodas cabañas, además deleitarse con los exquisitos e infaltables platos de mar. Un equivalente al desarrollo económico de las personas que viven de esta actividad.

Tendremos nuevos destinos de lujo que prometen progreso, fuentes de empleo y a la vez diversión. En Piojó, veremos el Parque Caribe Aventura con piscinas, restaurantes, parqueaderos, exposición de artesanías y otras zonas de esparcimiento. Si cambiamos de lugar, encontraremos un espacio para el deporte en el balneario de Salinas del Rey, en el municipio de Juan de Acosta. Esta es la segunda playa con las mejores características para practicar kitesurf, por lo que el 90% de los visitantes son extranjeros quienes eligen los meses entre enero y marzo para ir, por ser épocas de vientos.

Casetas

Me permito visionar que esta puede ser una etapa inicial. Pensando en el día después del virus, los planes de recuperación también se pueden extender a las playas de Sabanilla, Puerto Salgar, Caño Dulce, Playa Mendoza, Turipaná y hasta las más escondidas como Palmarito y Tubará. Reconocemos que el ordenamiento de playas se requería desde hace tiempo y llegó el momento justo para lograr una oferta turística de primer nivel para quienes anhelan un espacio seguro para compartir en familia.

Es apropiado recomendarle a los viajeros autocuidado y responsabilidad durante el aislamiento selectivo. Esa es la única forma de garantizar que sigamos por el camino de la reapertura del turismo y de los demás sectores de la economía.