S.O.S al puerto de Barranquilla
Barranquilla ha sido ejemplo de desarrollo y crecimiento económico en Colombia. En la última década se ha percibido en la ciudad un cambio positivo a nivel de infraestructura, medioambiente, cultura, deporte entre otros. Asimismo se han implementado y proyectado obras de infraestructura como La Ciénaga de Mallorquín, El gran Bazar, Barrios a la obra, Arroyos barriales, recuperación de andenes, Arena del Río y en general un compendio de obras que nos llevaran a ser una Biodiverciudad.
El esquema competitivo y de Desarrollo Económico de la ciudad, que es Puerta de Oro en Colombia, no se puede nublar tras la problemática que se ha venido desatando en el Puerto de Barranquilla por los altos niveles de sedimentación en el río Magdalena. No podemos poner en riesgo el avance y el nivel de inversión que ha alcanzado la ciudad en tantos años de trabajo.
Se han agudizado las afectaciones de las operaciones del terminal marítimo, trayendo consigo grandes pérdidas económicas para las empresas que transportan a través de buques, sus productos industriales, manufactureros, alimenticios etc., hacia las empresas de la ciudad. Han sido aproximadamente más de 9 millones de dólares los que ha dejado de percibir la ciudad en la actualidad, debido al bajo calado que prevalece en el Puerto de Barranquilla.
Pese a que distintas entidades han buscado garantizar el mantenimiento y los trabajos de dragado, los esfuerzos han sido insuficientes puesto que los niveles de calado aún siguen siendo bajos y dañinos para la economía no solo de la ciudad sino para el abastecimiento del país. Nunca antes se había visto un nivel de 6.6 metros de calado en el puerto. Son eventos que debemos prevenir a través de un dragado permanente con constante seguimiento.

Es por ello que Barranquilla debe tener su draga propia. En la ciudad de Medellín, se han invertido alrededor de 8 billones de pesos para la construcción del Metro; en Bogotá, la primera línea del Metro costó 12 billones y la segunda línea 13 billones. Sin duda, celebramos estas inversiones que han traído progreso y desarrollo pero Barranquilla también necesita una inversión para no frenar su competitividad. El riesgo del deterioro de las relaciones comerciales de la ciudad van aumentando, teniendo en cuenta que los buques al tener estas dificultades para ingresar al puerto, se ven obligados a desviarse hacia Santa Marta, Cartagena o incluso cargar los buques con menos suministro. Este efecto negativo, causado por el mal manejo del puerto, ha producido pérdidas que hoy podemos enmendar mediante la adquisición de la draga.
Si bien, los esfuerzos de la Administración han sido importantes, los empresarios han tenido grandes pérdidas, la realidad es que son los Barranquilleros los que están siendo víctimas directas de los sobrecostos que producen los productos, dado que quien recibe la afectación es el consumidor final.
Por ello que, desde el legislativo, solicito al Gobierno Nacional establecer en su agenda la problemática del puerto de Barranquilla, con el fin de brindar soluciones de fondo. Asimismo, trabajar conjuntamente con la ANI, Cormagdalena, al Distrito de Barranquilla, Findeter, el gremio empresarial y todas las instituciones competentes para que estos casos que atentan contra el progreso, poder frenarlos.