Música y paz
“Paz, no quiero guerra, /¡queremos paz!/ Paz, no quiero guerra/¡queremos paz¡ Oye, hermano, por qué usted duerme cuando debe estar de pie./ Dese cuenta lo que está haciendo y ponga en mente lo que van hacer./ Yo no quiero que el terrorismo acabe con mi vida, no/ Yo quisiera que en vez de armas, pensaran en el amor./”, el salsero y cantante Frankie Dante, con su orquesta Flamboyán, en un momento de su vida le cantó a la paz, rechazó la guerra e invitaba a pensar en el amor como fuente de cordialidad y armonía entre los seres humanos.
También es pertinente hablar de Música y Paz, sobre todo, por las circunstancias que estamos pasando los colombianos: los Acuerdos de Paz entre el Estado y las Farc. La relación de esas dos palabras me hace pensar en una gran afinidad con el ser humano, en una concurrencia de efectos similares que conducen a un estado integral.
La música es armonía, melodía, ritmo. La Paz (del latín pax) “es un estado a nivel social o personal, en el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad las partes de una unidad. También se refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad; definida en sentido negativo, es la ausencia de inquietud, violencia o guerra”. Como señala el Dr. Alfonso López Carrascal: “Reza el Art. 22 de la Constitución política que nos rige, de que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento. No se trata de contextualizar la paz, como la paz con X de los romanos (pax), que solamente se lograba en el sepulcro. Hoy dentro del preámbulo de la Constitución, se ordena fortalecer, el concepto de libertad y paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo, que garantice un orden político, económico y social justo. Eso explica que sea fin esencial del Estado, garantizar la efectividad de los principios y derechos, consagrados constitucionalmente, y entre otros fines asegurar la convivencia pacífica, y la vigencia de un orden”.
Un estado de paz en el ser humano es comparable con el estado de felicidad, de alegría, en el que nos sumerge un ambiente musical. Es bien interesante encontrar composiciones musicales en las que se pide, se solicita “menos violencia y más Paz”, “menos guerra y más tolerancia”. Como la canción de José Benito Barros cuando clama: “Violencia, maldita violencia, porque te empeñas en teñir de sangre la tierra de Dios, / porque no dejas que en el campo nazca nueva floración,/ violencia, porque no permites que reine la paz,/que reine el amor,/ violencia, porque no permites que reine la paz”. Es el hombre, ya sea poeta, compositor, pintor, narrador, quien observa cómo se deteriora el mundo en medio de las guerras y expresa su visión, su inconformismo de cualquier manera, en este caso cantando.
Por lo anterior, encontramos composiciones musicales que han tomado como temática la Paz para pedirla y para rechazar la guerra. Lo que a continuación viene, es una muestra de Colombia y de otras partes del mundo. Juanes, cantante y compositor colombiano, es uno de los que más le ha cantado a la Paz, incluso, se comprometió con ella, organizando conciertos en favor de la Paz: BANDERA DE MANOS "Hagamos todos /una bandera con manos negras /una bandera con manos blancas /por un mundo mejor…”
EL ODIO POR AMOR: “Los hermanos ya no se deben pelear/ es momento de recapacitar/ es tiempo de cambiar”
Mercedes Sosa: “Hermano dame tu mano vamos juntos a buscar/Una cosa pequeñita que se llama libertad/Esta es la hora primera este es el justo lugar/Abre la puerta que afuera la tierra no aguanta más”
Charly García: “Buscando un símbolo de paz: Estás buscando un viejo camisón/ Estás buscando alguna religión /Estás buscando un símbolo de paz/Estás buscando un incienso ya/ Estás buscando un sueño en el placard/Estás buscando un símbolo de paz/Y damos vueltas a la heladera y solo queda un limón sin exprimir/
Silvio Rodríguez, Por quien merece amor: “Te molesta mi amor, mi amor de juventud/ Y mi amor es un arte en virtud/Te molesta mi amor, mi amor sin antifaz/Y mi amor es un arte de paz/”
Se ha comprobado científicamente que la música estimula todo el cuerpo, la vida afectiva, intelectual, las relaciones sociales. A través de la musicoterapia, con sonidos suaves, que son relajantes cambian el temperamento de las personas. Aunque, es cierto, no toda la música suaviza las tensiones. Otras enardecen, excitan, incitan. En ese sentido, anoto un dato interesante de la historia: “Es conocida la afición de Hitler por la música clásica y especialmente por las óperas de Wagner. Según relata August Kubizek, amigo de juventud de Adolf Hitler, en el libro “el joven Hitler que conocí” el futuro Führer de Alemania usaba sus escasos ingresos para acudir a la opera de Linz. Allí se sentía atrapado por la música y la épica grandilocuente de Richard Wagner, veía en los personajes el espíritu Germano, la esencia de la raza aria, la superioridad teutona sobre los demás…”
La música nos pone a disfrutar, a sentirnos bien en algunos ambientes, o sea, sentimos una paz interior, un equilibrio, y si estamos en estados de convivencia pacífica la tranquilidad es de máximo regocijo. En la gestación, los padres de un bebé lo pueden hacer partícipe de la música. Desde muchos siglos atrás, la música siempre nos ha acompañado. Y la guerra también, pero en estos tiempos, parece ser que ha ganado mucho terreno; sin embargo, la lucha por la Paz es persistente, no se agota, se trata de batallar ofreciendo el último suspiro para poder vivir en paz. Convivir es la acción en donde ni el uno ni el toro se maten, ni se odien sino que enarbolen la bandera del amor. Charly García en una canción titulada: “De Mí”, dice refiriéndose al poder de la música: “Cuando estés mal/ cuando estés solo./ Cuando ya estés cansado de llorar /no te olvides de mí /porque sé que te puedo estimular.”/
En el fondo, el arte se manifiesta, se expresa o toma postura frente al orden social y al individuo mostrando situaciones sicológicas individuales o denunciando los problemas sociales que perturban la calma y asfixian a una colectividad.
En este mini concierto escrito en paz, en nuestra Colombia se está desarrollando un proceso de paz, cuyo propósito es parar el conflicto armado entre el Estado Colombiano y las Farc. A pesar de que los colombianos votaron por el NO, la paz que se busca, que se anhela, debe ser estable y duradera pero considero que solo habrá, solo habrá un estado de tranquilidad para el Estado Colombiano y para todos los colombianos cuando realmente haya educación de alta calidad, cuando exista un campo cultivado y los campesinos trabajen su propia tierra, cuando las minas sean explotadas legalmente, cuando no haya robos ni crímenes, cuando no haya bandas criminales azotando la calma, cuando se construya una vivienda digna, cuando no haya más muertos por los malos servicios de salud, cuando haya equidad, justicia, salarios decentes, cuando respetemos la diversidad, no hagamos discriminación y exista la tolerancia, entonces, sí podríamos decir que la Paz ha llegado y está en todas partes para “ser duradera y estable”
Finalmente, cantaríamos con los compositores: “Paz, no quiero guerra, /¡queremos paz!/ Paz, no quiero guerra/¡queremos paz¡ Oye, hermano, por qué usted duerme cuando debe estar de pie./ Dese cuenta lo que está haciendo y ponga en mente lo que van hacer./ Yo no quiero que el terrorismo acabe con mi vida, no/ Yo quisiera que en vez de armas, pensaran en el amor./”.