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La elección definitiva en Chile

Hoy 19 de diciembre se pone fin a uno de los períodos electorales más intensos de la historia de Chile, desde aquel octubre del año 2020 en que se votó, a través de un plebiscito vinculante,  para definir si el país quería una nueva constitución que reemplazara aquella en la que aún se mantenían varios resabios del autoritarismo y la ilegitimidad establecida por la dictadura de Pinochet, como también el mecanismos por medio del cual se instalaría la nueva carta fundamental. La ciudadanía chilena se planteó fuerte y claro por la afirmativa de las opciones y por una Convención Constitucional elegida íntegramente por la ciudadanía. El resultado apabullante, prácticamente un 80% del electorado, se extendió a las nuevas elecciones realizadas a partir de abril para la Convención, los gobernadores regionales y las de alcaldes y concejales. 

Todo hacía parecer que el plebiscito de octubre se proyectaría incluso a las elecciones de parlamentarios, consejeros regionales y Presidente de la República. Nada de ello ocurrió el pasado 21 de noviembre y una derecha que parecía enterrada en el lastre de la constitución de Pinochet, logró revivir y con fuerza con la cara más radical de dicho sector. José Antonio Kast, que no participó de las primarias y que elaboró su programa de gobierno, según palabras de  un vocero del mismo sector, sin reales aspiraciones de pasar a una segunda vuelta, en el que se alojaba la verdadera realidad de lo que representa, sacaba la primera mayoría relativa.

En la centro izquierda el panorama no es muy distinto, la elección de los convencionales empoderó a la izquierda más extrema de Chile y le pasó la cuenta a los antiguos partidos de la Concertación por la Democracia que fueron miopes para leer las consecuencias políticas del estallido social. De discriminar pasaron a ser discriminados, de mayoría pasaron a una minoría que amenaza la sobrevivencia de muchos de los partidos que gobernaron gran parte del período en que Chile hacía esfuerzos por recuperar y reinstalar instituciones democráticas. La llamada Izquierda extra concertacionista hizo sus primarias legales y ganó el candidato del Frente Amplio, Gabriel Boric. 

Por su parte, las primarias de la centroizquierda concertacionista  no se hicieron bajo los estatutos del Servicio Electoral y con un proceso claramente deslavado no logró entusiasmar, más allá del esfuerzo partidista de los partidos Radical Socialdemócrtata, Socialista, Por la Democracia y Democracia Cristiana, al electorado. A la luz de los resultados de la primera vuelta  no fueron capaces de entusiasmar a su electorado,  que parece más representado por los cambios más decididos, por dejar definitivamente atrás los resabios dictatoriales. Está claro que las cúpulas políticas de este sector se cuadraron con Gabriel Boric para la segunda vuelta, pero haciendo expresa aclaración de que no serán parte del gobierno y se instituirán como una oposición constructiva.

El Candidato de la extrema izquierda, como el de la extrema derecha, debieron hacer cambios relevantes en sus programad e gobierno, la línea programática se moderó, ya que debían atender a dicho sector para lograr los votos suficientes que les permitan ser gobierno. La discusión entre sus adherentes se ha entablado en dichos términos, ambos se acusan de travestismo político y de empezar a vestirse con ropaje que no les corresponde. La duda se instala en saber cuán reales son estas adecuaciones y en qué medida son sólo slogans electorales que poco o nada tendrán que ver con las directrices al momento de erigirse como gobierno. Una duda instalada.

Personas cuentan votos hoy en una sala del Liceo de Aplicaciones en Santiago de Chile

Las últimas dos semanas se ha crispado más el ambiente electoral y lo que se ha tomado la agenda política de los principales medios de comunicación no han tenido relación con discusiones programáticas, se ha priorizado la destrucción personal del oponente, en especial desde el círculo más cercano de la candidatura de José Antonio Kast. Aspectos relacionados con una ficha médica falsa de una supuesta clínica de Punta Arenas que demostraba que Gabriel Boric era consumidor de cocaína, lo que llevó al propio candidato a mostrar un examen al respecto que lo negaba en pleno debate presidencia; volver a instalar las acusaciones de acoso de Gabriel Boric cuando era líder estudiantil, que significó una declaración de la misma mujer aludida y que llamó a la derecha a no hacer uso político de algo en lo que el mismo candidato del sector no cree; una fotografía trucada en que aparecía dirigiendo las manifestaciones más violentas de la zona cero del estallido social en Santiago, en fin, una candidatura del terror y el miedo en que es recurrente el discurso en función de la amenaza comunista, situación para los que estén medianamente informados de la historia de Chile no soporta ningún análisis responsable. Sin ir más lejos, en el debate Presidencial se le contaron 22 mentiras que el candidato Kast buscó instalar en la audiencia y de las cuales apenas se hace cargo una vez que las evidencias demuestran su falsedad y la pobre y oscura intencionalidad.

El candidato de Apruebo Dignidad y de su círculo más cercano ha tratado de generar una diferencia al respecto, pero no han faltado los casos en que se ha caído en lo mismo. Un Psicólogo, profesor de la Universidad Católica de Chile, desarrolló una narrativa en que deja instalados rasgos psicopáticos de José Antonio Kast; una cantante que apoya a Boric pide a través de una canción que se mueran Kast y el Presidente Piñera y;  sin hacerlo de manera directa, Boric increpa en pleno debate al candidato de la ultraderecha, que no caerá en el juego sucio y que no se hará eco de noticias que circulan en las redes sociales sobre el pasado nazi de familiares del candidato y de la actuación de su familia para con campesinos en  un sector rural cercano a Santiago (Paine), que sufrieron de las consecuencias más terribles y oscuras de la dictadura de Pinochet. 

Un comentario para el rol que están jugando las redes sociales, que de tan valoradas fueron para el estallido social para generar evidencias de la represión policiaca y para delatar los actos de vandalismo realizado contra la infraestructura pública y privada, se han erigido como un espacio en que circula información falsa, tribuna para personajes que no le hacen bien a la institucionalidad democrática y una tendencia al infantilismo y la caricatura, lejos del debate serio y con visión de país que una elección como ésta demanda. Una alerta para los padres, los profesores y la sociedad que debemos educar en su uso y sensibilizar sobre la relevancia de no dar espacio a las noticias falsas, mal intencionadas y tóxicas que no ayudan a cómo nuestros jóvenes deben hacer uso de ellas y como deben entender la institucionalidad democrática.

El jueves recién pasado se cerraban, con sendos actos masivos, las campañas de uno y otro candidato. Todo estaba preparado, incluso los discursos finales, pero un nuevo acontecimiento vino a ponerle un poco más de morbo a las campañas. Lucía Hiriart, viuda nonagenaria del dictador Augusto Pinochet, muere en Santiago. Para muchos una de las figuras nefastas de dicho período y de ser responsable de una apropiación indebida de más de cien inmuebles de propiedad  de bienes nacionales, incluso en su momento la plaza de una pequeña ciudad de la VII región del país. Ninguno de los candidatos hizo uso político de la noticia, Boric llamó a celebrar la vida y lamentar la impunidad en la que muere la Sra. Lucía y, por su parte, José Antonio Kast declaró no conocer a la familia y de que no participaría de ninguno de los actos asociados al funeral. Para algunos un distanciamiento interesado de un candidato que se había caracterizado por la defensa irrestricta del ideario de la dictadura militar y declarado amigo personal de enjuiciados violadores de los derechos humanos.

En las horas previas a este acto republicano las aguas no se calmaron: adherente de Kast llamo a que sus vocales y apoderados de mesa  declaran como nulos todos los votos del oponente; por su parte, un partidario de Apruebo Dignidad hizo uso de las mismas redes sociales para invitar a los que votan por Boric a esconder la cédula de identidad de amigos o parientes que saben que votan por Kast. Las aguas no se han  tranquilizado e incluso el candidato de ultraderecha ha planteado que, de vivir un resultado adverso estrecho, solicitará la revisión del proceso, situación de la que Gabriel Boric se ha desmarcado, al igual que integrantes de su comando.

El voto en el exterior se ha planteado desde primeras horas de la mañana, Nueva Zelandia y Australia han marcado los primeros cómputos. Se mantiene la constante de la primera vuelta, una amplia mayoría para Gabriel Boric, con la novedad de que las diferencias están más marcadas y hay una mayor votación. Difícilmente dichos resultados pueden tomarse como referencia para realizar proyecciones sobre el resultado final de este proceso electoral. 

Al mediodía de Chile continental se instaló una nueva preocupación, problemas graves con la continuidad del transporte público en la ciudad de Santiago. Importantes medios nacionales de televisión daban cuenta de la preocupación de la genta por la falta de buses que les permitieran llegar a sus locales de votación. Esperamos que sea una situación derivada de los tacos vehiculares y no de una acción realizada por el gobierno para reducir la afluencia a los locales de votación. El proceso en los locales de votación ha sido expedito, pero lamentablemente la nota preocupante siguen siendo la distribución realizada por el Servicio Electoral. Mucho se destaca del sistema expedito de dicho organismo para entregar los resultados finales, pero lamentablemente no ha hecho el trabajo en acercar el lugar de votación a las personas. En los países desarrollados las personas van a votar de a pié y, a diferencia de lo que sucede en Chile, todos los integrantes de la familia lo hacen en el mismo lugar de votación. En mi caso personal somos 4 personas que votamos, disponemos del mismo domicilio en el registro electoral, y todos votamos en lugares diferentes. Esperemos que el lapsus electoral que tendremos hasta el plebiscito de salida del proceso constituyente, más o menos agosto o septiembre del próximo año,  el Servicio Electoral corrija este grave limitación a la democracia.

Los problemas de la locomoción colectiva se mantuvieron hasta pasadas las 14:00 horas y se generaron declaraciones cruzadas. Desde el comando de Boric hablaron con claridad de que el gobierno no había cumplido con lo prometido, a saber que la frecuencia e intensidad de transporte público sería similar al del de un horario peak en un día de trabajo. Un punto de prensa del sector con el alcalde de la populosa comuna de Maipú daba cuenta de esta problemática. El mismo gobernador de la región Metropolitana informaba con consideraciones similares al respecto. Imágenes de los canales de televisión daban cuenta de recintos de las más importantes líneas del transporte público en que las máquinas se encontraban estacionadas y había más movimiento de ingreso a ellos que de salidas de buses. Por este sector el tema terminó con la interposición de un recurso judicial contra quienes resulten responsables de la baja frecuencia e intensidad del transporte público. En definitiva el debate al respecto superará largamente el día electoral.

Sectores del gobierno y del candidato de la derecha no asumieron mayor problemática al respecto, establecieron que la mayor afluencia, los desvíos de tránsito y los tacos serían los grandes responsables. Llamaron a no entregar información falsa al respecto que poco ayudaría a la transparencia del proceso electoral en Chile. 

En definitiva el apoyo de los municipios que pusieron buses para el traslado de genta y la solidaridad ciudadana fueron elementos claves para que a eso de las 16:00 horas ya nadie explicitara problemas al respecto.

El paneo televisivo por los locales de votación arrojaba dos elementos relevantes a considerar: en la mayoría de las mesas en que se consultó a los vocales la referencia era muy similar a que habría concurrido un porcentaje mayor de personas a votar, en algunas mesas superaba en un 15% la votación de la primera vuelta y; en segundo término el despliegue territorial de los apoderados de mesa que vuelve a recordar lo reñida que ha sido esta campaña y en que cada comando está preocupado de salvaguardar la transparencia de todo el proceso.

El proceso del cierre de mesas se inició a eso de las 18:00 horas, aunque en esta oportunidad el Servicio Electoral estableció que no habría cierre de locales de votación mientras hubiera filas en las afueras del mismo. A diferencia de la primera vuelta, este no será tema, la gente ha concurrido a votar muy temprano, en especial por la calurosa jornada que ha presentado la zona central de Chile.

El conteo de los votos demostraba que la situación sería muy peleada aunque con una pequeña diferencia a favor del candidato de izquierda. Los datos eran en su mayoría de la región Metropolitana donde el candidato ya había ganada en primera vuelta. Resultaba interesante ver qué pasa en las regiones del norte de Chile donde el fenómeno Parisi de la primera vuelta había sido crucial. Más aún si se contemplaba que a últimas horas de ayer el candidato del partido de la Gente había llamado abiertamente a votar por el candidato de la derecha.

El primer porcentaje de votos liberado por el Servicio Electoral de Chile se verificó a eso de las 18:33 horas con un 0.64% de las mesas escrutadas, incluía mayormente la contabilidad de votos de las mesas del extranjero que le daban al candidato de la izquierda casi el 65% de las preferencias. Sin duda que no es un indicador para generar tendencia ya que en la primera vuelta se había dado una situación similar. Los datos desagregados en la Región Metropolitana, para el mismo universo de mesas, daban igual ganador a Boric con un 53,3% de las preferencias. Recuerdo que las últimas dos encuestas daban ganador al candidato Boric con una relación 54% a 46%. La proyección se acerca.

Es importante el análisis a nivel de regiones, ya que el candidato de la derecha había ganado en 10 de las 16 regiones. Los datos preliminares para Antofagasta demuestran una mayoritaria tendencia hacia Boric, lo que arrojaría dudas sobre el nivel de endoso de los votos de Parisi para Kast, ya que es la única región donde Parisi ganó en primera vuelta.

Con el 3,67% de las mesas escrutadas se confirma la tendencia a favor del candidato de la izquierda con un 53,4% de los votos. Si la comparamos con el dato desagregado para la región Metropolitana marcaría una tendencia hacia el candidato de izquierda. Lo cierto es que los especialistas plantean que con entre un 7 y un 10% de las mesas escrutadas se podría develar alguna tendencia más clara.

A las 18:52 horas, con el 13,19% de las mesas escrutadas Boric gana con un 53,39% de los votos, con lo que parece que la tendencia se marca y demuestra varios análisis que son relevantes. El primero es que Boric sigue mandando en las grandes ciudades y en las regiones más pobladas de Chile; que el fenómeno Parisi se desinfló en la segunda vuelta ya que en el norte, en especial en las regiones donde había marcado una alta votación, el trasvasije a Kast no se produjo.

Con el 29,94% de los votos la tendencia se amplía a favor de Boric que supera el 54% de los votos y obtendría una diferencia. A medida que se van entregando nuevos informes la ventaja de Boric se amplía llegando hasta el 55% de los votos válidamente emitidos.

Más allá de los guarismos definitivos, la realidad apunta a un gobierno con tremendos desafíos: Gabriel Boric lidera una colación relativamente nueva, con muchos que vienen de los movimientos sociales, con una pandemia a cuestas y un escenario económico complejo, una ciudadanía empoderada que demanda una mayor complejidad de su democracia al instalar con fuerza derechos sociales, económicos y culturales, un parlamento con una dispersión nueva por la irrupción de los sectores de extrema derecha e izquierda y con una Convención Constituyente que debe dar luces sobre muchos aspectos de la nueva institucionalidad democrática de Chile. Se cierra un intenso período electoral en el país y esperamos que se abra un nuevo futuro que reclama lo mejor de cada uno de sus ciudadanos que esperan construir una sociedad más justa, inclusiva y respetuosa, que nos permita superar las desigualdades y lograr la aún pendiente reconciliación nacional.