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Espacio para la palabra

En esta oportunidad, mi columna periodística ofrece el espacio para publicar textos interesantes como estímulos a dichos estudiantes cuya temática apunta a la reflexionar sobre los distintos problemas que aquejan a la humanidad. Estimado lector a su disposición el  texto:

El hombre y su propia degradación

Daniela solano

(Primer Semestre.  Universidad del Magdalena)

El hombre ha sido, a través de la historia, el principal causante de su propia destrucción. Esta frase hace referencia al hecho de que todos los males (o al menos la mayoría) y las problemáticas vividas, por todos, en cualquier parte del mundo, son consecuencia de la codicia y la maldad humanas. Este es un tema que vale la pena abordar.

La codicia, se define como el deseo o las ganas de tener algo, lo que sea, y de querer reservarlo exclusivamente para sí mismo. La codicia no es buena y, en su mayoría, quienes son codiciosos son egoístas y buscan el bien propio únicamente, sin importarles los demás en absoluto.

Dicho lo anterior, cabe destacar que las consecuencias de las decisiones humanas no son precisamente siempre buenas. El hombre, desde sus inicios, ha centrado su interés principalmente en evolucionar e innovar, y no es malo que lo haga, sin embargo, cuando los intereses cambian, y lo que se busca es solamente el beneficio de sí mismo, no se presentan correctos resultados. El hombre, en su afán de obtener más y más beneficios propios, ha llegado a dañar hasta su propia calidad de vida y a eliminar lo que sea que le estorbe a su objetivo.

Para ilustrar mejor el tema anterior, se hace uso de situaciones o problemas muy conocidos como lo son el calentamiento global, el desarrollo de enfermedades como el cáncer a causa de los aparatos tecnológicos o muchos alimentos, las miles de personas muertas por suicidio u homicidio causados por violencia, intolerancia, discriminación, etc.

Con referencia a lo tratado hasta este punto, se puede decir que existen en el mundo tres tipos de personas respecto a su papel en las problemáticas presentes:

Las que se quejan de la mala situación y no hacen nada al respecto
Las que se quejan pero buscan generar cambios positivos y soluciones
Las que ven las problemáticas pero ni se quejan ni hacen nada al respecto

Entonces, de acuerdo con lo previamente tratado, entre esos tres tipos de personas, hay una similitud y una diferencia: las tres tienen en común el hecho de que observan la cantidad de problemas que degradan la calidad de vida en general, y la diferencia entre las tres es su manera de actuar respecto a estas situaciones que observan y notan.

Para concluir, se reitera la veracidad de la frase propuesta al inicio del texto basándome en otra frase tan simple como aquella, pero a la vez  significativa: “ el hombre es el creador de su propio mundo y de él depende su evolución y su extinción”.