Embalse del Guájaro declarado zona de interés ambiental, turístico, ecológico y pesquero
Como autor del proyecto que busca declarar al Embalse del Guájaro como zona de interés ambiental, turístico, ecológico y pesquero del departamento de Atlántico, el cual fue aprobado como un hecho significativo para el país este jueves en la noche por la Cámara de Representantes, de manera unánime, en último debate el Proyecto de Ley Nº. 346 de 2020 Senado y 639 Cámara, me siento muy contento porque este logro ratifica mi compromiso para seguir trabajando por la Ciénaga de encantos, eje de desarrollo económico de nuestros municipios, especialmente de Sabanalarga, Repelón, Manatí y Luruaco.
De manera que mi gestión, de la mano de los congresistas de la bancada del Atlántico, contribuyó a priorizar este proyecto de Ley en la agenda legislativa, de tal manera que el mismo fuera aprobado este mismo año, quedando a la espera ahora de que se surta el trámite correspondiente para llevarlo a Conciliación y posteriormente a Sanción Presidencial.
En este contexto, destaco el apoyo que esta iniciativa legislativa ha tenido por parte del ejecutivo, así como también de la Gobernadora del Atlántico, la Dra Elsa Noguera, la población ribereña y las autoridades locales. Asimismo, reconocemos y exaltamos también la memoria del profesor investigador Luis Carlos Gutiérrez (Q.E.P.D), quien coadyuvó en el proceso de estudio y de investigación.

Uno de los grandes beneficios que traerá a los municipios de Sabanalarga, Repelón, Manatí, Luruaco y a las zonas ribereñas, es que su declaratoria como zona de interés ambiental, turístico, ecológico y pesquero estimula la reactivación económica, la sostenibilidad, la competitividad del Departamento del Atlántico.
No obstante, debo resaltar que, dentro de esta Ley, quedó estipulado el rol determinante que entran a asumir el Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, para promover su recuperación ambiental, implementar una estrategia turística y fortalecer su vocación pesquera, la cual se considera de vital importancia para la seguridad alimentaria de los miles de familias que conviven alrededor de este cuerpo hídrico de agua.
Esta decisión legislativa desde luego que busca, además de reconocer el potencial pesquero que tiene este tradicional embalse, comprometer al Gobierno Nacional con las entidades territoriales en la ejecución de programas de este tipo, con el objetivo de lograr grandes beneficios de tipo económico, turístico, cultural e hídrico, tendientes a fortalecer y fomentar la importancia de este emblemático lugar.

Por cuanto a lo anterior, me permito destacar que este proyecto permitirá la designación de recursos presupuestales y de cofinanciación por parte del Gobierno, en coordinación con el Departamento y los municipios en mención, para de esta manera avanzar en la ejecución de proyectos de inversión en el embalse. Y, en concordancia con ello, es fundamental exaltar que gracias a esta importante Ley se buscará visibilizar el potencial turístico y pesquero del Embalse y del Atlántico así como su oportunidad para el desarrollo económico de la región.
Este, sin duda, para los atlanticenses y visitantes, será una ley que traerá progreso y reactivación económica. Por eso, la Ciénaga de los encantos como gran fuente hídrica, merece todos los mecanismos y estrategias que propendan a su preservación y aprovechamiento adecuado de sus recursos.
De manera que este proyecto de Ley no solo aportará a la conservación, protección y crecimiento sostenible de la ecorregión del Guájaro, sino que auspiciará también la explotación del potencial de la reserva hídrica, así como estimular el desarrollo de proyectos ambientales, turísticos, ecológicos y pesqueros en el corto, mediano y largo plazo.
Mi invitación en cuanto a este recurso hídrico hacia la población, siempre será preservarlo, cuidarlo y generar un sentido de pertenencia teniendo en cuenta todo lo que este gran ecosistema nos brinda. En cuanto al ejecutivo, fortalecer las relaciones entre municipios, invertir en su adecuado sostenimiento y generar una proyección que permita el mejoramiento integral.