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Bitcoin: la moneda del futuro

Desde el 2009 empezó a circular en el comercio electrónico la “moneda virtual” denominada Bitcoin, el dinero electrónico en el cual los creadores de Wanna Cry exigían la recompensa para liberar la información “secuestrada”. Sin embargo, solo hasta el ciberataque global de hace un par de semanas este término pasó a ser parte del dominio público, generando muchas preguntas en el ciudadano del común respecto a esta divisa.

Una característica principal de esta moneda es que es totalmente descentralizada y global. Es decir, no está respaldado ni regulado por ningún Estado ni gobierno, y por lo tanto su fluctuación depende únicamente de su mercado (oferta y demanda) y no de condiciones o decisiones políticas.

El hecho de no estar respaldada ni regulada por ningún gobierno ha producido que en algunos países se haya declarado ilegal o se le hayan impuesto algunos intentos de trabas a su circulación. En Colombia, por ejemplo, el Banco de la República se pronunció desde 2014 reiterando que el peso colombiano es la única divisa válida para realizar transacciones en Colombia. Sin embargo, es realmente poco lo que se puede hacer en cuestión de materializar una prohibición al bitcoin.

Algunos de los riesgos que presenta este tipo de monedas es que, al encontrarse los registros únicamente de manera virtual, los poseedores están expuestos a robos de las billeteras electrónicas a través de hackeos de los sistemas. Es por esto que se hace importante tener sistemas de seguridad de confidencialidad de la información robustos que permitan darles tranquilidad a los usuarios de este tipo de herramientas.

La cotización de las bitcoin está en plena valorización. En un año ha pasado de tener un valor de 1.000 euros a romper la barrera de los 2.000, lo cual ha llamado mucho la atención de los inversionistas alrededor del mundo. Esto al mismo tiempo de las polémicas sobre su legalidad o ilegalidad, que por supuesto se han presentado, al igual que con otras herramientas que han surgido gracias a las tecnologías de la información y comunicaciones.

El dinero electrónico es una realidad. Así como lo es Netflix, Uber, Google, los sistemas de correos electrónicos. El mundo digital gira a pasos agigantados y las legislaciones, más que prohibir, deben estar llamadas a regular para favorecer a los usuarios las ventajas que la economía digital permite, gracias a sus características naturales. Incluso, los expertos dicen que a mediano plazo, el bitcoin será la moneda más usada del mundo.