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¿Y de la Villa Olímpica qué?

En estos últimos días o últimas semanas, en la ciudad se ha estado hablando bastante de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que tienen por sede la ciudad de Barranquilla. Los estamentos distritales y departamentales, a través de sus funcionarios, alcalde (e) Jaime Pumarejo, el secretario de Recreación Distrital Joao Herrera Olaya, concejales y hasta senadores de la República como Armando Benedetti, han gritado a todo pulmón que el gobierno central o Coldeportes, no han girado recursos  para adelantar obras de infraestructura para las justas del 2018.

Desde luego que tales pronunciamientos lograron respuestas prontas y positivas. Bueno, por lo menos prontas que de positiva aún hay que esperar. La directora de Coldeportes Clara Luz Roldán ha afirmado que si bien reconoce que ha habido retrasos en los giros de los dineros, los recursos comprometidos por el gobierno central están garantizados y no sufrirán más recortes en los presupuestos establecidos.

Tales traumas en las demoras -creemos nosotros- se debe en parte al cambio de gobierno en el organismo de deportes. La salida del señor Andrés Botero y la llegada de la nueva funcionaria a Coldeportes, como es normal, originó algunas demoras mientras se coordina y reprograman actividades y compromisos.

Botero, al estilo del “Capitán” Araña, dio un paso al costado sin importarle como dejaba todo el andamiaje correspondiente a los Juegos meses después que habló bellezas y prometió cielo y tierra para que Barranquilla sea la Puerta de Oro en los Juegos del 2018.

Pero también por estos tiempos se ha hablado muchos de los nuevos escenarios deportivos a construirse en Barranquilla. Especial énfasis se ha hecho en el Coliseo Humberto Perea, cuya nueva estructura no sabemos qué nombre llevará, aunque se han propuestos los de Baby Sugar Rojas ( primer campeón mundial barranquillero), Helmut Bellingrodth (primera medalla olímpica para Colombia Munich 1972), Clemente Rojas (primera medalla en boxeo para Colombia Munich 1972), Mario Miranda (máximo Ídolo del boxeo en Barranquilla) y hasta el nombre de Edgar Perea (Mejor narrador deportivo de Colombia) . Y del estadio de béisbol Tomás Arrieta que pasa a mejor vida y se reencarnará en el de Édgar Rentería.

A segundo o casi olvidado plano han quedado otros escenarios como el de ciclismo, bicicróss, atletismo, deportes náuticos, de fútbol, tiro y bolos. Creemos que se debe esto a que son escenarios de menores inversiones para las justas del 2018.

Pero hay algo que no se ha  tocado por las autoridades y que es parte importante en toda clase de justas de esta naturaleza. Se trata de la Villa Olímpica, o sitio de hospedaje de los deportistas. Es una exigencia de los organismos internacionales y una necesidad que deben cubrir las organizaciones de tales eventos.

 En los pasados Juegos Centroamericanos celebrados en Cartagena, año 2006 y en los que Barranquilla fue subsede, se construyó  la Villa Olímpica a la entrada del municipio de Galapa. Un complejo habitacional de 200 casas de tres y cuatro alcobas con aire acondicionado y debidamente confortables, con sus servicios  de agua, luz, canchas deportivas, centro comercial  con servicios múltiples de telefonía, internet y sala de prensa, comedor y servicio de transporte. Mil cien deportistas de distintas delegaciones de los 32 naciones participantes pernoctaron allí durante 20 días y gozaron de las comodidades brindadas en dicho centro habitacional.

Construida por el ingeniero Julio Gerlein Echeverría este centro de concentración  fue bautizado con el nombre de Villa Centroamericana Julio Gerlein Comelín, en honor a quien fue el gran impulsor y sigue siendo el padre del olimpismo colombiano. Hoy forma parte de una gran urbanización  proyectada para 5.980 casas que albergan cerca de 25 mil habitantes.

 A estas alturas y aunque mucho se habla de los Juegos Centroamericanos del 2018, poco o nada se sabe de la Villa Olímpica o Villa Centroamericana. No se conoce dónde estará ubicada, cuándo ni quién va a construirla. Estamos exactamente a dos años de esos Juegos en Barranquilla, tiempo apremiante para la construcción de un sitio de concentración de tal magnitud. Especialmente si se tiene en cuenta que en dicho certamen estarán en competencia no menos de 5 ó 6 mil deportistas de 32 ó más países.

En el 2006 Barranquilla fue subsede y la Villa Centroamericana se tuvo prácticamente terminada en el mes de abril, es decir dos meses antes de los Juegos. Para el certamen del 2018 seguramente que la exigencia será mayor porque el número de deportistas concentrados en la Villa será muy superior a los mil cien de aquel entonces.

¡Esperamos conocer pronto respuestas a estas inquietudes!