¡Una noche esplendorosa..!
No volaron cientos de palomas al viento, como podría haberse pensado en una noche cálida barranquillera llena de fervor. Pero sí fue en cambio, una noche de fantasía, de luces y juegos artificiales en los que el arte, la imaginación y la creación, impusieron la impronta de Made In Barranquilla.
Setenta y dos años atrás, el 8 de diciembre de 1946, el desfile de delegaciones por la pista del entonces Estadio Municipal fue sobrio aunque elegante con presencia de autoridades civiles y deportivas. Fue entonces la apertura de aquellos V Juegos Centroamericanos y Deportivos que colocaba a la ciudad de Barranquilla como madre deportiva de Colombia. Fue imponente aquella tarde en la que el Presidente de la República, Doctor Mariano Ospina Pérez, acompañado por su señora esposa Bertha Hernández de Ospina, el Gobernador Alberto Pumarejo y demás autoridades civiles y militares ubicados en una tarima especial daban daba por inaugurado el certamen.
Aquellas justas enmarcaron para la capital del Atlántico la sentencia presidencial de Mariano Ospina Pérez como la “Puerta de Oro de Colombia”. Fue la primera vez que una ciudad no capital de una nación lucía como anfitriona de estos Juegos. La ciudad recibía a importantes delegaciones internacionales de 13 países representados en 1.540 deportistas en disputa de 19 deportes.
Esta vez 19 de julio del 2018 a las 8 de la noche en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez las cosas parecían distintas. Y lo fueron. Ahora la participación se multiplicó. Ahora son 37 países los competidores representados en 5.424 atletas y la ceremonia no sería tan sobria como aquella vez de hace 72 años.
Aquella vez se dijo que Barranquilla era la Puerta de Oro de Colombia, esta vez esta misma ciudad progresista y altiva en su orgulloso modernismo, se proyectó artísticamente hacia el futuro. Así la mostró el audiovisual en la que directores del cine nacional la presintieron, teniendo como una de sus grandes protagonistas a la exmiss Universo Paulina Vega. Matizado todo en medio del esplendor por la rutilante mezcla de luces y colores proyectadas magistralmente desde arriba en un tapiz alfombrado en el que centenares de bailarines daban muestras de sus candenciosos movimientos al vaivén musical con melodías propias y dedicadas a Barranquilla.
Combinación perfecta rememorando un pasado no muy lejano con sus características tropicales de flora y fauna y de sus gentes haciendo tránsito al presente y proyectado hacia el futuro bajo el influjo de un magnifico titular “La Barranquilla 2032” como fue calificado el espectáculo ideado para la ocasión.
“Los de Adentro”, banda roquera, del momento dio inicio a la gran fiesta inaugural enmarcada en los actos protocolarios en la que las notas del himno patrio interpretadas por el barranquillero Nicolás Tovar, fueron coreadas por la gran multitud reunida en el monumental escenario de la Ciudadela 20 de Julio.
El titilar de luces de celulares que prendían y apagaban en las tribunas prendiendo y apagando, la bienvenida con “La Luna de Barranquilla”, de Estercita Forero; “La Esquina del Movimiento” en la recordada voz del Pollo Nelson Pinedo, los juegos pirotécnicos desplazándose circularmente en el estadio, las luces multicolores proyectadas en la cancha y el desfile de las delegaciones con México a la cabeza entonadas con trompetas de “Negrita de mis pesares” daba un toque muy especial a la fiesta deportiva que cerró emocional y estrepitosamente cuando se escuchó La canción “En Barranquilla me quedo” del inolvidable Joe Arroyo.
La aparición de la cantante Maía con una mezcla de ritmos caribeños, señaló el camino feliz y alegre de otros artistas como Adriana Lucía con su interpretación maravillosa de “Viniste a ganar” la canción oficial de los Juegos, Andrés Cabas, Checo Acosta junto a Cuco Valoy y de Shakira quien cerró con boche de otro interpretando sus éxitos que fueron coreados y acompañados debajo de la tarima por miles de seguidores. La artista colombiana brindó un pequeño pero extraordinario concierto en una espectacular tarima de tres niveles preparada especialmente para la ocasión.
El Alcalde Alejandro Char se mostró feliz por el respaldo de los barranquilleros a este compromiso internacional; Steven Stoute, presidente de Odecabe, destacó la vuelta de los Juegos a esta ciudad después de 72 años y proclamó el juego limpio en medio de la paz. El Presidente Juan Manuel Santos se granjeó aplausos del público al declarar que Barranquilla era “su única novia” y “La casa del deporte colombiano” recordando los triunfos de la Selección Colombia, a Helmuth Bellingrodt primer medallista olímpico, a Édgar Rentería doble campeón de Serie Mundial de Béisbol, a Paulina Vega exmiss Universo, a Silvia Tcherassi y a Shakira como la Reina del Pop. Sus palabras finales oficializaron entonces la apertura de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La Llama Olímpica de los Juegos Centroamericanos portada por Carlos Bacca, Stefanny Hernández, Mariana Pajón, Helmut Bellingrodt y Édgar Rentería, encendió el pebetero en medio de la melodía “Que es lo que tiene el Carnaval de Curramba” con Checo Acosta y Cuco Valoy, que pusieron a bailar tanto a la reina Valeria Abuchaibe y a los centenares de protagonistas en la cancha bajo el coro de miles y miles de espectadores.
Fue una noche esplendorosa. De principio a fin, desde que se apagaron las luces del estadio para hacer más espectacular la escena puesta a disposición de un público que gozó expectante en cada acto, pasando por el recorrido histórico de Barranquilla entre las aguas de Río y el Mar, de sus costumbres y culturas hasta el final en la que se presiente la tierra del futuro en medio de la felicidad que es propia a los caribeños y particularmente a los barranquilleros.
Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos que, Barranquilla inició con total éxito la versión XXIII de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. La gran prueba de ello, lo fue sin duda, la jornada de inauguración esplendorosa de este jueves 19 de julio. No volaron palomas al viento como aquel 27 de enero de 1935 cuando se dio inicio a los III Juegos Nacionales y se inauguraba el Estadio Municipal; ni como aquel 11 de mayo de 1986 cuando volaron centenares de palomas blancas en la inauguración del monumental Estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
Pero sin duda, esta vez, voló y bien alto, la imaginación de los barranquilleros en la portentosa muestra de este 19 de julio del 2018. Una fecha que será guardada por siempre para la historia. Solo nos quedó faltando, a mi parecer, aquel estribillo para momentos como estos: ¡Se sobró... Barranquilla, se sobró..!