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Un respiro en el camino para Giovanni

El inesperado triunfo y clasificación a la siguiente ronda de la Copa Águila, constituye para Junior y muy particularmente para el técnico Giovanni Hernández un respiro en medio de la atmósfera turbulenta que por estos tiempos rodea a la institución rojiblanca.

Inesperado -creemos- porque casi nadie esperaba que el equipo “Tiburón” pudiera remontar el marcador adverso ante el Deportivo Pasto. Si una semana atrás en el propio Estadio Roberto Meléndez se había perdido, lo más probable es que en tierra pastusa la misión resultaría muy poco probable. Pero como en fútbol, muchas veces no hay lógica, esta vez, el Junior  hizo cumplir esa consideración. Era necesario ganar de visitante, es decir, hacer en casa ajena lo que no pudo en casa propia.

Junior logró vencer  por la mínima diferencia y luego en los tiros penaltis avanzar a la siguiente ronda.  Y lo más “destacado” es que el gol del triunfo en los 90 minutos de juego lo marcó el controvertido Edison Toloza.

Podría creerse que con ese gol y triunfo, el jugador nariñense estaría reivindicándose con la hinchada. Y que sus actos indisciplinarios continuos podrían irse echando al cesto de la basura. Es decir, que el público podría volver a congraciarse con el futbolista.

Nada más alejado de la realidad. Toloza quedó  en el ojo del huracán desde hace bastante rato. Y nadie o casi nadie en Barranquilla dan un peso por su continuidad en el equipo. Con la excepción, desde luego, de los directivos del club encabezados por el mayor accionista Fuad Char y del cuerpo técnico que dirige Giovanni Hernández en su condición de súbdito incondicional de sus mandatarios.

El paso a la siguiente ronda en el torneo Copa Águila es, si se quiere, apenas, un respiro para el técnico en su novedosa carrera de técnico en un club de primera división como Junior; pero no le garantiza de por sí un futuro muy afortunado. Deberá seguir haciendo méritos y demostrar que sí puede conducir el “Barco a la deriva en medio de las aguas turbulentas” como las que atraviesa hoy el onceno rojiblanco.

La defensa del título de campeón de la Copa Águila que ostenta  Junior  deberá afrontar otra dura prueba. Frente a su rival de moda, Independiente Medellín, deberá acudir en la ronda siguiente.  Será sin duda otro duro examen para el equipo y el técnico de turno, aunque haya pregonado recientemente que este torneo no le interesa mucho porque su atención se concentra en la Liga y en la Copa Suramericana.

Lo hecho queda patentado para la historia y en ella estará escrito que Giovanni entregó en el partido de ida ante el Pasto una condición de localía de invicto de 21 fechas. Por haber jugado con una formación de mayoría de suplentes y no con la rigurosa titular; y aunque no se podría asegurar que la victoria la tendría garantizada, por lo menos las posibilidades sin duda serían mayores. Pero lo más reprochable es que en aquel juego en casa, se hubiera colocado como titulares a Toloza y Domínguez, rechazados por el público en un momento álgido por el entorno que se vivía entonces. Todo aquello fue considerado como una provocación y la respuesta de la hinchada no se hizo esperar.

Este recordatorio para prevenir al técnico, haciéndole saber que no por la clasificación a la siguiente ronda tras el triunfo frente al Pasto, la gente va a cambiar en cien por ciento sobre el pensamiento que embarga los corazones junioristas por las desacertadas acciones de los directivos del club.

Se necesita mucho más para hacer que la afición vuelva a depositar la confianza en el equipo.  Mientras tanto, debemos eso sí, alentar a los seguidores del onceno para que nunca olviden que Junior no es de nadie en particular, sino de toda una comunidad caribeña.

Bien dice el refrán, “los hombres pasan y las instituciones quedan”. Así mismo, queremos que Junior con 93 años de existencia, siga siendo y por siempre,  “La querida de Barranquilla”.