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¡Por fin, volvimos a ganar!

Un contundente 3-0 frente a Bogotá en el último juego del torneo, coronó al Atlántico campeón nacional de fútbol en la categoría prejuvenil. Acabó así el largo ayuno de títulos para la representación atlanticense. Varios años acumulaba el cuadro rojiblanco sin conquistar un título nacional.

Nos acordamos de ganar. De saber ganar. Como en viejos tiempos cuando éramos prácticamente imbatibles en cualquier categoría. Distintivo que dejamos hace más de una década a representaciones de Antioquia y Valle, precisamente los anteriores campeones de los años 2014 y 2015 respectivamente.

Recordamos entonces tiempos en que la Liga del Atlántico se mostraba oronda y orgullosa en las canchas nacionales. Titulos en infantil, prejuvenil y juvenil caían uno tras otro bajo la dirección de técnicos jóvenes y del patio que lograban amalgamar técnica, talento y espíritu altamente competitivo.

Tiempos en que Carlos Pérez Parra primero y Carlos Peña Torres al frente de la Liga coronaban campeonatos con categoría y sin discusión alguna. Y más atrás, en los años ochenta con equipos en los que figuraban talentos como Víctor Danilo Pacheco, Gaibao, Mackenzie, Montillita, Zambrano, Iván Valenciano, Henry Nieto y muchos otros deleitaban las tribunas y brindaban enormes espectáculos. Talentos que se convertirían luego en ases de nuestro fútbol profesional.

Qué bueno reverdecer aquellos tiempos. Para la Liga departamental dirigida ahora y desde hace varios años por el reconocido empresario Moisés Díaz Velásquez, desde que asumió al frente de la primera liga futbolera es el premio a la constancia y voluntad. Los títulos siempre le fueron esquivos. “Pero ahora, las cosas van a cambiar. Este es el inicio de nuevos triunfos para nuestro departamento”, diría el dirigente luego de la conquista el pasado lunes en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez.

Triunfos como este, nos remonta en la historia de los años treinta y cuarenta cuando también el fútbol atlanticense se paseaba victorioso por todo el país y era aplaudido por propios y extraños.

Como aquella de 1932 cuando en Medellín y de manera invicta, igual que ahora, Atlántico venció a todos sus rivales. Coincidencialmente también en aquella oportunidad superando a un equipo capitalino. Esa vez fue sobre Cundinamarca por marcador de 4-1.

Fue esa la primera gran conquista atlanticense. Mereciendo inclusive la entrega del trofeo de campeón de manos del Presidente de la República Enrique Olaya Herrera. Y recibida nada menos que por el astro de nuestro equipo Roberto “Flaco” Meléndez.

Desde entonces Atlántico fue el gran animador de los campeonatos y juegos nacionales. No sabríamos afirmar con certeza cuántos títulos ha logrado Atlántico a través de la historia en todas y cada una de las categorías. La falta de documentación y archivo histórico no solo de la liga, sino también en la propia Federación Colombiana de Fútbol, ha hecho casi imposible un registro verídico sin temor a equivocarnos.

Pero lo cierto es que en materia deportiva y particularmente en fútbol, Barranquilla y el Atlántico siempre han ostentado primerísimas posiciones. Lo que sigue ratificando el bien distintivo de  Cuna del Fútbol Colombiano. Honor que deberá seguir defendiendo nuestra región mediante las conquistas en cualquiera que sea la categoría y ante cualesquiera rivales de orden nacional.

Buenos tiempos y vientos frescos de triunfos parecen asomarse para nuestro departamento. Las promesas de los mandatarios distrital y departamental, de inyectarles significativos recursos económicos, el deporte y sin duda, al fútbol, nos hacen sentir altamente optimistas por un pronto y brillante futuro. Tal como en la historia se ha registrado.