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Plan de Salvaguardia: ¿de la tradición o de los hacedores del Carnaval?

Texto leído en el marco del 'II Congreso internacional Carnaval, educación y transmisión de saberes, co-crear, estrategias para la salvaguardia', organizado por Corcarnaval, que dirige Carmen Meléndez.

La declaratoria de la Unesco al Carnaval de Barranquilla en 2003 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad se convirtió en un arma de doble filo para nuestros hacedores: les otorgó un prestigio mundial, pero también generó tensiones estructurales que trataremos de sacar a flote en este Congreso.

Antes de esa declaratoria, el hacedor, artista o actor, era una figura popular barrial. Con el impronta de la Unesco, fueron graduados de "embajadores culturales", con una gran responsabilidad social.

Obvio que esto dignificó el ejercicio de los interpretes de las agrupaciones de danzas y comparsas, a los disfraces, a los músicos, integrantes de grupos de comedias y letanías , ya que muchos de ellos ganaron visibilidad y acceso a escenarios internacionales y una mayor atención de la academia.

Pero esto lleva intrínseco un gran riesgo, el peligro de la "museificación". En el proceso de intentar cumplir con los estándares de excelencia que sugiere ser Patrimonio de la Humanidad, algunos directores y grupos sienten la presión de pulir tanto su estética que pierden la espontaneidad y el ADN que caracteriza a la fiesta popular.

Se alejan tanto del rito del que nacieron que poco a poco van descuidando y hasta desconociendo la ritualidad que deben observar para conservar la tradición.

A raíz de este riesgo, el Estado mediante sus organismos rectores de la cultura y el patrimonio se vio en la obligación de crear el Plan Especial de Salvaguardia, la hoja de ruta técnica para proteger la tradición de la fiesta.

Hay que entender que este instrumento, el PES, no tiene como finalidad "congelar el tiempo", sino es un laboratorio para monitorear y prender las alarmas cuando se descarrilen las tradiciones. Es que en nuestro Carnaval convergen memorias africanas, indígenas y europeas en un diálogo constante, que muchas veces es permeado por la ‘espectacularidad’.

Así que se debe entender que con el PES lo que se busca es la verdadera salvaguarda, pero  no la que reposa en los archivos estatales, sino en las manos de los hacedores. Hay que entender que el Carnaval no es un espectáculo para el turista, sino un ritual de identidad.

Eso implica trabajar en la transmisión de saberes entre generaciones, para evitar que el patrimonio se convierta en un cascarón o remedo de fiesta.

En este punto quiero detenerme en la queja y denuncia constante de los hacedores e investigadores, de que el espectáculo de las carnestolendas, con su comercialización masiva por parte de la empresa que organiza la fiesta, desplaza y hasta ahoga la tradición.

Como en un conjuro de Zeus, me lloverán rayos y centellas, pero resulta que este fenómeno, de la comercialización extrema se convirtió en un boomerang, permeó a los grupos folclóricos y éstos, en medio de esta falta de rigor, encontraron la forma más fácil de mantenerse a flote o ganarse unos pesos extras.

En el Carnaval 2026 detecté que para la Guacherna y la Batalla de Flores algunas de estas agrupaciones desfilaron con todo un ‘ejército’ de ‘danzantes’, ‘cumbiamberos’ o ‘bailarines’. Pero oh sorpresa! No bailaban, no danzaban. Solo se dedicaban a saludar y a tomar licor. Grotesco espectáculo. Esto se dio pese a las campañas pedagógicas que se implementaron para evitar tales acciones que suman además, ‘el vasito o botella en mano’, el uso de disfraces mal puestos a la espera de la foto, como el ‘monocuco’ amarrado en la cintura o la máscara de marimonda en la espalda. ¿Usted no sabe quién soy yo?

Algunos grupos están usando esta mala práctica, comercializado cupos a precios elevados, otorgándole a los que ‘engrosan’ a estos grupos un kit con el vestuario o disfraz y una botella de licor.

Pero el día que van a concursar sí lo hacen con su grupo que ha ensayado todo el año y cuyo número inscribieron en Carnaval SAS. Así que prácticamente pasan de ser 200 ó 300 integrantes en la Guacherna y Batalla de Flores, a reducirse a 40 ó 50 en los desfiles de domingo y lunes de Carnaval.

Un desfile, diseñado para que en el cierre del Carnaval los grupos folclóricos pudiesen hacerlo sin ir corriendo y tengan la oportunidad de mostrar sus coreografías, en el 2026 fue presidido por una caravana de vehículos, algunos de alta gama y potentes equipos de sonido, con placas la mayoría del interior del país.

A pesar de que el comité de patrimonio de la Secretaría Distrital de Cultura les advirtió, los organizadores del Carnaval de la 84 lo permitieron y, además, cerraron con un desfile de car audio.  

Creo que los hacedores merecen hacerse una autocrítica y los organizadores de desfiles ponerle control a esta ‘comercialización’ disfrazada.

Continuado con la finalidad del PES, es urgente que Carnaval SAS y la Secretaría de Cultura del Distrito suscriban un convenio con nuestras universidades, en especial con la Simón Bolívar, que tiene un Doctorado en Sociedad y Cultura Caribe, para que estudie con rigor etnográfico lo invisible que se traduce en la tradición oral, que registre los versos de las letanías, las narrativas de las danzas de relación y el significado simbólico de la música de flauta de millo, entre otros temas. Y mapear las técnicas de confección y los espacios geográficos que fungen como úteros de la tradición.

Además de la salvaguarda de la tradición, lo que está a la orden del día es la transmisión de saberes entre los miembros de los grupos y la asistencia médica de algunos directores, para que su fallecimiento no sea el ‘acta de defunción’ de esta manifestación cultural.

De acuerdo con información suministrada por Carnaval SAS, en los últimos años han fallecido 13 directores de grupos y disfraces del Carnaval. De acuerdo con la entidad, solo 3 disfraces no salieron y obvio, tampoco Sebastián Guzmán, Rey Momo 2023, y Carlos Sojo.

Estos son los fallecidos:

1 Negras Curramberas - Isidro Bravo Chávez
2 Danza de Congo Bantú - Alexander Lara Rodríguez
3 Shakira en Burro - Nidia Romero Santos
4 Paloteo Bolivariano - Edaida Orozco Orozco
5 Los Hijos del Paloteo Bolivariano - Luisa Orozco Solano
6 Comparsa Alegría - Jorge Ahumada Vanegas
7 Fundillo Loco (Tiburón del Junior) - Oscar Borras Consuegra
8 Paloteo Mixto - Ángela Pedroza Arzuza
9 Grupo Folclóricos de Docentes - Edinson Polo Alcántara
10 De Cuanta Vaina - Carlos Sojo Guzmán

11 Rey Momo 2023 - Sebastián Guzmán Gallego
12 Fundador Micos y Micas - Vicente Pérez Barranco
13 Fundador El Descabezado - Ismael Escorcia

Édgar Blanco, presidente de la Asociación de Grupos Folclóricos del Atlántico, nos suministró el siguiente listado de directores fallecidos:

-Wilfrido Morales: Congo Perro negro.

-Máximo Sierra: Cumbia La pretenciosa de Campeche.

-Carlos Maestre: Congo Toro cimarrón

-Manuel Rodríguez: Disfraz El barón de las tinieblas

-Carlos Bueres : Reminiscencias tercera edad

-Jairo Arteaga: Comparsa Mundo animal Galapa

-William Pedroza:Paloteo reformado.

José Fernando Herrera: Payaso Cara sucia

-José Sequeda Disfraces

Pero lo más grave, nos pasa el listado de los grupos que han desaparecido del Carnaval en Barranquilla, por diversos factores:

1) Cumbiamba La Tabaquera.

2) Cumbiamba Prende la vela de Simón Bolívar.

3) Cumbiamba Vendaval de Simón Bolívar.

4) Cumbiamba Ritmo Cumbiambero.

5) Cumbiamba Bombazo de La Chinita.

6) Cumbiamba El páramo de Las Nieves.

7) Cumbiamba Siglo del Norte.

8) Congo Moderno.

9) Gran Danza de Barranquilla.

10) Congolandia.

11) Congo del Caribe.

12) Congo Ternero ribeño.

13) Danza Águila Universal.

14) Comedia Historia de Colombia.

15) Cumbiamba Mulata.

16) Danza Negros Campesinos.

17) Disfraces Moisés Barrios.

18) Disfraces de Hugo Muñoz.

19) Paloteo del Atlántico.

20) Cumbiamba Capullo de Santo Domingo.

21) Cumbiamba Ritmo Bolivariano.

22) Cumbiamba Las palmitas.

23) Cumbiamba Cumbión de La Alboraya.

24) Comparsa Las Contratapas.

24) Garabato de Playa.

25) Cumbiamba La Soberana de Boston.

¿Qué se ha hecho para evitar que sigan desapareciendo estos grupos del Carnaval de Barranquilla? ¿O para animarlos a continuar enriqueciendo la fiesta con sus aportes?

A la espera de respuestas.

Creo que además del Plan Especial de Salvaguardia, Carnaval y Distrito deben implementar un Plan Especial de Salvaguardia para los hacedores, actores o artistas y sus grupos.

En ese relevo generacional que asistimos, debemos empoderar a los sucesores y demás miembros. Ese plan debe reforzarles el sentido de pertenencia, recalcándoles que grupo es "patrimonio del mundo".

 Muchos directores guardan el saber en su cuerpo y su mente, pero no lo documentan y muchas veces no lo transmiten a sus sucesores.

Por ello se deben crear Escuelas de formación de cuadros, con roles definidos. Hacerles entender que no se hereda solo el mando, sino la curaduría de la tradición. Se pone a la orden del día apoyarse más en los Grupos de Investigación, en especial de la Universidad del Atlántico, cuyas líneas se enfocan hacia el apoyo y orientación académica de estas agrupaciones.

Además, una sistematización de los saberes, donde se registren no solo las coreografías, sino el por qué de cada elemento.

Ese semillero no es solo poner a niños a bailar. Es involucrarlos en la toma de decisiones

Para ello debe trabajar en el fortalecimiento de la soberanía administrativa, para que ese colectivo funcione como una empresa autosostenible.

Obvio, para eso el Estado, el Ministerio de las Culturas, Carnaval y Distrito deben crear fondos especiales, con las respectivas pólizas y auditorías para que no se conviertan en plata de bolsillo de los directores.

Y fomentar la inclusión de los más antiguos en los sistemas de medicina subsidiada para puedan afrontar cualquier problema de salud.

Al morir el director, si no hay un hijo interesado, un discípulo heredero o un verdadero doliente, el grupo tiende a desaparecer en menos de dos años. Por eso los archivos de videos y manuales de técnica son vitales para que un tercero pueda "reanimar" “retomar” o “revivir” esa manifestación carnavalera en un futuro.

Mi propuesta es que no solamente debe preservarse y protegerse la tradición, sino a los hacedores quienes son los portadores y continuadores de este patrimonio oral e intangible de la Humanidad.