Para Alexis, ¡más respeto por favor!
A raíz de la salida de Alexis Mendoza del Junior, voces altisonantes se han dejado escuchar en todos los ámbitos sociales y deportivos. El aficionado común, el jugador, entrenadores, directivos y desde luego periodistas han sentado su opinión en torno a si estuvo bien o no la salida del director técnico.
Cada quien cree tener la verdad o por lo menos sustenta su posición de acuerdo a lo que estima se hizo bien o mal. Y es válida cada opinión. Porque al fin y al cabo-como es de conocimiento general en el mundo- a los entrenadores lo mantienen en sus cargos los resultados que presenten en competencia. Con lo que no comulgamos es que se quiera hacer trizas del caído. Muchas personas de los ámbitos señalados arriba, han arreciado sus críticas y señalamientos tal vez sin los argumentos válidos para hacerlo. Denigrando o descalificado a un profesional reconocido internacionalmente como lo es Alexis Mendoza.
No es que queramos oficiar como “abogado del diablo” según reza el refrán popular. Simplemente rechazamos que se aproveche el momento poco afortunado de una persona para caer como “aves de carroña” a la presa. En el gremio periodístico deportivo especialmente, la gran mayoría no solo están de acuerdo con la renuncia o despido de Mendoza, sino que de antemano al partido frente a Patriotas ya “exigían” que el técnico fuera dejado cesante. Corresponde este guarismo a la mayoría de periodistas jóvenes, con poco recorrido en el trajín diario del fútbol y que quizás no conozcan pormenores de la situación que se vivía en el plantel. Y mucho menos con conocimiento histórico de quien es o fue Alexis Mendoza como futbolista del Junior y de la Selección Colombia, de lo que significó tanto como deportista como de persona dentro y fuera de las canchas.
Los hay quienes afirmaron que a Mendoza le quedó grande el Junior, sobreponiendo esta teoría en que carecía de conocimientos táctico y futbolístico más que por los resultados. Creo en este sentido equivocada tal apreciación. Considerada más por el momento emocional del equipo que por lo que ha logrado Alexis en países como Honduras junto a Reynaldo Rueda en las eliminatorias del 2008. Luego dirigiendo a la selección Olímpica Hondureña a la que llevó al campeonato Olímpico de la Confederación Centroamericana. Y en Ecuador donde destacó con el equipo Independiente del Valle acumulado exitosos resultados.
“Nadie es profeta en su tierra”, dice la Biblia en uno de los pasajes referido a Cristo en su predicas hace más de dos mil años. Y es cierto. Pocas veces el profeta obtiene el respaldo y reconocimiento de sus gentes. Jugadores del mismo equipo que, afectados por no haber sido tenidos muy en cuenta, declarando que Mendoza no los supo manejar y que con el nuevo entrenador Julio Comesaña se sienten más a gusto y mejor tratados. El propio nuevo entrenador afirmando que el “goleador” uruguayo Jonathan Álvez no fue bien utilizado por Mendoza y por eso no ha anotado goles, ex jugadores del mismo equipo y que fueron compañeros de Alexis en el Junior afirmando que los resultados eran para sacar al técnico aunque en otras ocasiones oficiando como comentaristas pregonan que a los entrenadores hay que darles más tiempo y continuidad.
Pero la tapa de todo, en este caso específico lo enmarcan las declaraciones del reconocido senador y miembro de la familia protectora del club como lo es Arturo Char Chaljub. En los medios masivos radiales y escritos afianzó su posición manifestando que Alexis Mendoza no le dejó nada al equipo, que no supo manejar al plantel y que lo que pretendió fue crear una empresa familiar designado a su hijo y su cuñado como sus asistentes.
No se buscó más allá por razones que bien pudieron afectar sobremanera al plantel, como las llamadas “roscas” en grupos que “trabajaron” para sacar a Mendoza ni se buscó en lo que se cree pudo ser el llamado “entrenamiento oculto” de jugadores que heredaron de antecesores las ya tradicionales e históricas experiencias de indisciplina en el club rojiblanco.
Hay quienes sostienen que las declaraciones del senador obedecieron más al malestar que causó en la familia Char las palabras de Alexis Mendoza cuando a su regreso de Tunja dijo a los periodistas: “Ya no soy técnico del Junior, Fuad Char me echó”. Aunque en los corrillos callejeros salieron a responder que a Alexis no lo echaron, lo cierto es que los directivos o dueños del club ni siquiera por estilo y elegancia lo convocaron a una reunión para decirle que no iba más. Simplemente un funcionario del club, el gerente Héctor Fabio Báez, al bajar del avión en Barranquilla le expresó: “Alexis, me acaba de llamar Fuad Char para que te dijera que ya no eres más el técnico del equipo”.
Olvidan que fue el mismo Alexis quien en el 2015 logró un título nacional de la Copa Colombia y quien peleó una final frente al Nacional, olvidan que fue Mendoza quien le dio categoría y buen manejo futbolístico en el trato del balón al plantel, experiencia que recogieron quienes le siguieron en la dirección técnica, incluyendo a Comesaña que aprovechó todo lo dejado para darle más claridad y manejo al balón.
Si bien se equivocó Mendoza en juegos locales reservando titulares para compromisos de Libertadores y perdiendo ante rivales de menos peso nominal, a su salida el equipo figuraba tercero en la tabla. Su sucesor Julio Comesaña, también perdió ante uno menor como Patriotas por reservar titulares con miras al cotejo que jugaba anoche frente a Alianza Lima.
Al margen del resultado de anoche ante Alianza, ya que esta nota fue escrita antes del partido, creo que al técnico saliente se le debe guardar consideración y respeto. El mismo que se le debe a brindar a Comesaña en lo que resta de la competencia, no sea que tras algunos reveses se le escriture una nueva salida y se le prevenga para su vuelta por novena vez.