La grama del estadio, pretexto para querer llevarse la selección
En los treinta años del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, que tengamos conocimiento, es la primera vez que se prenden las alarmas por la situación crítica de la cancha de juego. Todo ello por el estado deplorable de la grama que luce como un paño desteñido donde el verde natural se confunde con el pálido amarillento y donde los claros parecen calvicies desgastadas por el tiempo.
Hace algunos años se presentó un caso similar cuando fue detectada una plaga del llamado Grillo Topo, pero rápidamente fue corregida con la aplicación de fertilizantes y químicos que permitieron la recuperación de la grama y la aniquilación de la plaga.
Tan alarmante es el caso de ahora, que en los últimos días y con ocasión del partido de la Selección Colombia frente a Venezuela, se hicieron conjeturas y se escucharon especulaciones por el disgusto del cuerpo técnico de José Peckerman al que supuestamente le atribuyeron manifestaciones en el sentido de querer llevarse al equipo tricolor para Medellín.
Tan protuberantes son las muestras del mal estado de la cancha que el gerente de la firma Equiver, Juan Carlos Salamanca, encargada del mantenimiento de la misma, ha propuesto que el estadio sea cerrado en el mes de diciembre para así aplicar los correctivos necesarios mediante los procesos químicos demandados. En sus argumentaciones el ingeniero sostiene que por el continuo uso que se le da a la cancha, esta pierde condiciones naturales que hacen necesaria una aplicación en mayor cantidad del químico. Esta firma, según el gerente fue contratada hace cuatro meses y cuando iniciaron labores de mantenimiento encontraron una serie de inconvenientes sobre todo por la invasión de tipos de grama de diferente variedad.
Esa misma firma Equiver fue la contratada para el mantenimiento de la cancha después del Mundial Sub-20 en el año 2011. Pero luego la administración quedó en manos del Distrito hasta hace apenas cuatro meses cuando nuevamente contrataron a esta empresa que ha trabajado en el proceso de erradicar toda la maleza para dejarla como hace cinco años cuando se hizo la resiembra de la grama original. Sin embargo sostiene el especialista que no ha habido el tiempo suficiente para el tratamiento más radical y por ello recomienda el cierre del estadio en el mes de diciembre.
Estas apreciaciones sin embargo han sido cuestionadas por otros especialistas de la agronomía. El ingeniero agrónomo William Peña en su explicación señala que cuando el gramado entra en el proceso de crecimiento extrae sustancias del suelo y tras los cortes previos a los partidos se acelera la recuperación de la hierba en su verdor.
Su concepto es que el tratamiento de la hierba no ha sido el adecuado porque luego de los cortes, la grama debe ser fortalecida morfológica y fisiológicamente mediante la fertilización que permita recuperar el nitrógeno que da el crecimiento.
De otra parte, el también especialista en la materia, el ingeniero Fernando Avendaño, de la Sociedad de Ingenieros asegura que la tonalidad dispareja y de mal verdor obedece a la poca fertilización o porque la misma no se hace de manera uniforme. Añadió que en caso de no tomarse acciones urgentes, el césped podría desaparecer en su totalidad por lo que habría que hacer una resiembra.
Sea cual fuere la razón, lo cierto es que esta situación crítica nunca antes se había dado en el Estadio Roberto Meléndez. En ese sentido el doctor Amilkar Huertas, cabeza principal de la firma Estudios Agrícolas del Cesar- Agrocesar- constructora de la cancha y siembra de la grama del estadio muestra su preocupación y afirma que para la empresa que él dirigió es motivo de orgullo haber construido la mejor cancha de futbol existente en el país.
Recordó que la siembra del césped se hizo bajo todas las normas y consideraciones técnicas y científicas y por eso, el campo del estadio está a la altura de las mejores de Suramérica y de otras partes del mundo.
Amilkar Huertas, Jaime Romero y Adolfo Correa fueron los agrónomos especializados en cargados de la cancha del estadio. Hasta la época de Metrofútbol, cuando era gerenciada dicha empresa por Jaime De Biase (qepd), Agrocesar fue la encargada del mantenimiento de la cancha. Luego con las distintas administraciones no se sabe cuántas ni cuales empresas tienen la responsabilidad de dicha labor.
Asalta el temor que la grama actual de la cancha no sea la misma original cuando se construyó e inauguró en 1986. La grama utilizada para el escenario fue de dos tipos: La Bermuda y la Bahía. En el trópico no pueden trabajar más de dos gramillas juntas y por las condiciones climáticas, salinidad y demás factores tropicales las recomendadas son precisamente la Bahía y la Bermuda. Este tipo de césped permite al mezclarse las mismas necesidades de agua, fertilizantes y cortes.
Cerrar el estadio -creemos- no es la solución. Más bien, el cuidado de la grama debe estar en manos de especialistas conocedores de la materia. Aplicando los químicos y fertilizantes adecuados y controlando la utilización del escenario. Es decir no darle tanta proliferación a eventos y espectáculos que si bien pueden dejar algunos recursos económicos, hacen más daño por el maltrato de la grama, la pista atlética y las graderías y demás instalaciones. Ojalá no se nos vuelve otro escenario como el Romelio Martínez, que de tanto maltratarlo, nunca ha podido ser recuperado como debe ser.
Además la grama del escenario no debe volver a servir de caldo d cultivo para que los enemigos de Barranquilla pretender que la Selección Colombia sea llevada a otra ciudad del interior.