Junior, todo va bien, ¡pero todavía falta algo!
Lo anuncios parecen ser muy buenos; por lo menos así lo cree el grueso público seguidor de la divisa rojiblanca. Directivos del Junior han publicado los nombres de cinco refuerzos, todos jóvenes para la temporada del 2016 donde la misión principal es el titilo número ocho que en dos ocasiones seguidas se ha escapado.
Los nombres de: Alexis Pérez, Deivy Balanta, James Sánchez, Jorge Arias, Jhony González y el propio Carlos Lizarazo, quien al parecer no pasó los exámenes médicos, han causado complacencia entre la afición. Y de acuerdo con los comentarios de los periodistas deportivos que han seguido de cerca la carrera de cada uno de ellos, la apuesta por hacer del Junior un equipo altamente competitivo va por buen camino.
Con la llegada de estos cinco jóvenes refuerzos se le da consistencia defensiva, especialmente, al onceno de Alexis Mendoza. Sumados a los experimentados del equipo en esa zona de retaguardia y en el mediocampo, se fortalece sin duda este aspecto que en las dos últimas temporadas estuvieron por debajo de lo esperado. De allí que tanto en el 2014 como en el 2015 se hubiera fallado en la aspiración de título frente al Nacional, rival de ambas temporadas.
En ese sentido Nacional fue más contundente y supo defender con éxito el arco a tal punto que pocos fueron los equipos que pudieron marcarle goles. Por eso, nos parece acertada la contratación de los jugadores anunciados por la escuadra tiburona. Y si hablamos del cuadro antioqueño, es porque siendo el campeón, hay que tomarlo como referente para las aspiraciones del club rojiblanco.
Hay que reconocer la acertada decisión de los directivos por estas contrataciones. Pero si queremos ser más realistas y vislumbrar éxitos en esta temporada, debemos ser más exigentes. Porque si bien la cuota defensiva va bien encaminada, hay que entender que también los títulos y campeonatos ese ganan con goles, es decir teniendo jugadores capaces de anotar en las puertas rivales.
Ahí faltó contundencia en el Junior. Y si bien Edison Toloza mejoró su rendimiento y contribuyó a llegar hasta la final, tampoco podemos esconder las falencias del propio delantero en muchas ocasiones que tuvo de gol y que no concretó, lo que al final fue desventajoso en las aspiraciones. Y si bien Ovelar fue productivo en el ataque y anotó determinantes goles, hay que entender que él solo no puedo lograr todo.
Por todo esto, creemos personalmente que, en Junior se hace necesaria y urgente la contratación de un delantero. Si es goleador mucho mejor para que junto a Ovelar, Toloza y Pérez, la ofensiva sea en verdad contundente. Pero también creemos que al equipo le hace falta un volante creativo, de reconocida capacidad, que despliegue un manejo direccional apuntando a fortalecer en cien por ciento el ataque rojiblanco.
Un volante de estilo Pibe Valderrama, Juan Ramón Verón, Alfredo Arango, Julio César Uribe, Javier Ferreira, Víctor Pacheco o como el último que recordamos con beneplácito Giovani Hernández. Con virtudes en el manejo del balón que hicieron diferencia y contribuyeron enormemente en consecución de estrellas. Un verdadero 10 que pueda hacer pareja con Vladimir Hernández o Jarlan Barrera y que permita además utilizar a jugadores como Aguirre y al propio Vladimir como delanteros en momentos determinados. Hacer del Junior un equipo, con estilo similar -desde luego- guardando las proporciones, al Barcelona de España o el Juventud de Italia, que se distinguen por contar con verdaderos ases del balón en todas sus líneas.
Un equipo ofensivo de verdad como lo ha pregonado Alexis Mendoza y como lo quiere la afición. Para ello se requieren jugadores calidosos, que sepan dominar y manejar el esférico. No pretendemos ilusionar a la hinchada con un equipo similar al Barcelona ni mucho menos, pero sí que – y repetimos, guardando las proporciones- un estilo futbolístico con manejo técnico en la cancha y que produzca alegría y felicidad ganando, gustando y si se puede, goleando.
A esto le apunta la ilusión del público en esta versión 2016. Entendiendo que para lograr esa octava estrella es necesario un poco más de lo que tenemos y estamos acumulando. Si bien se le apunta a la juventud y despliegue físico de los refuerzos, no olvidar que los campeonatos se ganan con experiencia y recorrido. Además del veterano Viera y uno que otro defensor, seguimos creyendo que falta un verdadero líder, un zaguero central que haga respetar su zona o en su defecto, un volante 10 de muchas condiciones que marque diferencia y un delantero que meta miedo y que haga goles, muchos goles.
La hinchada espera ansiosa, pero también con optimismo que no es desbordado. Y no puede desbordarse porque todavía, creemos nosotros, hace falta algo más. Si en verdad queremos ser campeones en este 2016 a este grupo que existe, hay que inyectarle al plantel más contundencia, defensiva, creativa y ofensivamente.
No importa que el alcalde Alex Char le haya fallado a la hinchada esta vez. En su posesión no hizo anuncio alguno como el de su primer mandato con el nombre de Giovani Hernández. Alguien de la directiva o de los accionistas del club tiene aún tiempo de pronunciarse. Ojalá sea pronto. Muy pronto, como todos esperamos.