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Junior 2017: ¡pero sigue faltando algo..!

Se acerca el comienzo de la gran fiesta del fútbol colombiano y aunque en el ambiente caribeño se presagia una buena temporada para el equipo Junior, para muchas personas sigue latente un signo interrogativo sobre la realidad de lo que pueda lograr la escuadra barranquillera.

La presencia del técnico Alberto Gamero, el cumplimiento de la llamada pretemporada y la confirmación de la nómina en la que se registran nueve refuerzos, da para creer en una campaña altamente positiva.

Junior tendrá como base un plantel de jugadores con buen recorrido profesional vistiendo la casaca rojiblanca. Encabeza tal nómina el arquero Sebastián Viera. Otros como Roberto Ovelar, Edison Toloza, James Sánchez, Jorge Aguirre, Alexis Pérez, Félix Noguera, José Luis Chunga,  Sebastián Hernández, Deivy Balanta, David Murillo, Leiner Escalante, Jesús Rodríguez, Andrés Felipe Correa, Yoni González, Faber Cañaveral, Enrique Serje Y Michael Rangel entre otros. Unos con más recorrido que otros, pero todos ellos ya conocedores del ambiente local y el gusto de la hinchada.

A esa nómina se le han sumado para este año jugadores como Bernardo Cuesta, argentino quien llega bien referenciado por un buen registro de goles en el Perú, igual que otros colombianos como Robinsón Aponzá, Rafael Carrascal,  Lewis Ochoa, Jonathan Ávila, Leonardo Pico, Jonathan Estrada, Héctor Quiñónez y Juan Camilo Roa.

Los entendidos en la materia que han analizado la manera como se han reforzado los demás clubes colombianos son altamente optimistas y aseguran que el Junior de este 2017 deberá estar dando la pelea por títulos ante el Atlético Nacional, sin duda, el mejor de los últimos años.

Somos de igual creencia. Aunque nos sigue asaltando una gran duda: la falta de un volante creativo, valer decir, un verdadero número 10, capaz de convertirse en organizador, en guía, en el líder del mediocampo y del equipo. Un diez- diez, que tenga la capacidad de otros tantos que nos han antecedido como Pibe Valderrama, Víctor Danilo Pacheco, Giovanni Hernández, Javier Ferreira y un poco más atrás, uno estilo Juan Ramón Verón, Alfredo Arango, Carlos Babington, Julio César Uribe, Víctor Ephanor o Dida.

A falta de un goleador, tenemos-según afirman directivos del club- tres o cuatro: Roberto Ovelar, ya conocido por la afición; Bernardo Cuesta, con cerca de 30 goles en el Perú; Robinson Aponzá con más de quince goles; Michael Rangel, con 8 anotaciones en el Junior pasado a pesar de ser suplente. Y hay quienes creen que hasta Toloza debería estar en la lista.

Pero nos sigue preocupando el manejo en la zona medular que es donde se genera el verdadero fútbol de los equipos. Lo mejor que teníamos se fue para Brasil. Vladimir Hernández ya no está; Jarlan Barrera apenas despunta, pero su concurso no está garantizado plenamente por la operación a que fue sometido y que requiere de buen tiempo antes de competencia; Sebastián Hernández si bien tiene manejo del balón,  parece ser tímido y prefiere retroceder con la pelota antes que arriesgar; Jonathan Estrada quien al parecer es al que se apunta como volante de armada, nos luce más un medio mixto y no un diez diez.

En ese orden de idea, guardamos nuestra reserva en el verdadero potencial del equipo. Sin dejar de reconocer que por lo que conocemos y las referencias de quienes llegaron como refuerzos, Junior deberá eso sí, estar peleando primeros puestos en la tabla. Y sin duda debe ser uno de los principales animadores del campeonato. Y además con la obligación de buscar su octava estrella profesional.

La percepción que se tiene es que los directivos han cumplido bien con lo prometido semanas atrás por el máximo accionista Fuad Char: “traeremos varias figuritas” para reforzar al Junior”. Las contrataciones avalan sus declaraciones y para los periodistas del fútbol son en verdad “figuritas”, por lo menos en referencia. Pero sigue faltando la gran figura. La que pueda mover el torniquete, que colme las expectativas y que aporte con su capacidad en el objetivo largamente esperado como es el octavo título colombiano.

Quisiéramos estar equivocados en nuestras apreciaciones, quisiéramos tener la seguridad que este Junior, versión 2017, será el próximo campeón del futbol colombiano. Pero también nos preocupa que al final nos vaya a faltar los cinco centavos para el peso. El tiempo dirá la última palabra.