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Gamero, ¡es hora de cambiar el chip!

Si lo que menos intranquiliza a Gamero-como él mismo afirma- es que los directivos estén pensando en retirarlo del equipo por los malos resultados, es hora-creemos nosotros- de que se vaya preocupando. Porque tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.

Hemos creído siempre que Alberto Gamero ha sido un acierto para la dirección del Junior. Pero sus pupilos parecieran estar dispuesto hacer lo posible para que el técnico samario no consiga el objetivo trazado. Por más que se esfuerce, Gamero no recibe respuestas válidas de sus dirigidos. Las muestras iniciales frente al Carabobo en la Copa Libertadores han sido relegadas. Aquel dinamismo, ese juego vertiginoso y la rapidez en el toque y pase en todos los sectores, que desdibujaban al rival, hoy son cosas del pasado.

La última actuación, frente a Envigado, nos mostró esa faceta individual y colectiva en falta de ideas, mentalmente lucen lejos de ir al frente en busca del gol. Se centraliza demasiado y se facilita la labor defensiva del contrario. Los jugadores creen que el balón debe siempre buscarlos a ellos y no se esfuerzan por acortar distancias y desmarcarse pronto para abrir espacios. En ese orden de ideas pareciera que el equipo no tiene trabajo definido, que se juega a lo que salga y ese temor reverencial a rematar al arco es cada vez más evidente.

Gamero ha dicho abiertamente que el Junior le falta actitud, ganas y berraquera. Es cierto, pero, yo agregaría que falta aptitud en cada elemento. Y falta responsabilidad. Los cambios en la nómina no han sido positivos. Los errores en los marcadores y falta de concentración comprometen en demasía el arco rojiblanco.

“Hay equipo para salir de esto” reitera Johnatan Estrada. “Tenemos las condiciones para comenzar a ganar”, afirma Sebastián Viera, y todos los jugadores en sus declaraciones aseguran que Junior tiene nómina para entrar a pelear. Pero ¿hasta cuándo habrá que esperar?

El tiempo apremia, las fechas van cambiando rápidamente y mientras algunos equipos acumulan 16 y 15 puntos, Junior a duras penas pudo conseguir uno frente a Envigado. Sumando así, de pobre, seguramente no alcanzará para clasificar; aunque se diga que faltan muchas fechas por jugar.

Desde luego, la primera gran responsabilidad es la del técnico Alberto Gamero. Pero si el entrenador envía mensajes como los que no se puede jugar con dos delanteros, que en Junior no se necesita un volante creativo que lleve el balón a los atacantes y que Nacional se paseó con un solo delantero, entonces seguiremos condenados-creemos nosotros- a seguir siendo un equipo del montón y sin aspiración alguna. Nacional, señor Gamero siempre jugó con dos atacantes mínimo. Se olvida que además de Borja, goleador de verdad, jugaba con Orlando Berrío por la punta derecha. Y que Nacional se daba el lujo de tener a dos volantes creativos y ofensivos como Macnelly Torres y el venezolano Omar Guerra. Además de contar con dos marcadores de punta como Farid Díaz y Bocanegra, prodigados casi siempre al apoyo de los atacantes.

Sí, señor Gamero, falta actitud y berraquera, pero también faltan muchas otras cosas; entre esas, la disposición anímica de querer vencer, no la de conformarnos. El fútbol moderno se juega casi que vertiginosamente, de ida y vuelta, no parsimoniosamente como lo hace el Junior que parece haberse quedado eclipsado en el pasado. El chip del que usted habla señor Gamero, debe comenzar a funcionar. Y el directo responsable de conseguirlo en sus dirigidos es usted.