Enemigo Invisible
Lo más importante de esta película no es la acción ni el hecho de que descubra secretos tecnológicos de la lucha de las potencias occidentales contra el yihadismo islámico. Esta no es una típica cinta de guerra, aunque su tema principal se derive de ella.
Eye in the sky (Ojo en el cielo, ofrecida en español como Enemigo Invisible) es una cinta acerca del papel de los drones y de la tecnología en la lucha global que se libra entre los países de punta de occidente y los grupos extremistas musulmanes que operan en la clandestinidad.
Este no es un filme de grandes actuaciones, aunque cuenta en su nómina con la Premio Óscar Helen Mirren (quien caracterizó a la Reina Isabel de Inglaterra en una cinta muy celebrada y que actúa aquí como la coronel inglesa Katherine Powell), y con Alan Rickman (archiconocido por sus papeles en las películas sobre Harry Potter, quien falleció al poco tiempo de filmar Eye in the sky).
A pesar de carecer de actuaciones sobresalientes, el filme sí está bien estructurado como un thriller, es decir, como una obra dominada por el suspenso y donde el propósito es conmover al espectador mediante este importante recurso cinematográfico.
Pero conmoverlo no a partir del enfrentamiento armado entre enemigos, o por el lanzamiento de un misil que acabará con los yihadistas, sino mediante una trama elaborada alrededor de la acción bélica en sí misma, y del uso de los medios tecnológicos más avanzados para abatir al contrario.
Esa trama principal se relaciona con los daños colaterales provocados por la muerte de personas inocentes, como niños, mujeres o ancianos. Los combatientes saben que una guerra no convencional siempre provoca heridos o fallecidos que no están involucrados en el conflicto, sobre todo cuando sirven de escudo de protección de alguna de las partes.
En casos extremos, los no combatientes se convierten en objetivo militar y son considerados parte del andamiaje enemigo (o su punto más débil), como ocurre en la visión de los yihadistas cuando se oponen a todo lo occidental o a quienes enfrentan sus métodos y concepciones, dentro o fuera de los países musulmanes.
El terrorismo extremista de origen musulmán ha sido replicado por un terrorismo de Estado occidental que tampoco separa entre combatientes y no combatientes y que ha dado lugar a la muerte de niños, ancianos y mujeres inocentes. A esta clase de daño colateral es a lo que se refiere Eye in the Sky.
El epicentro de la trama es ese juego de luces y sombras alrededor del lanzamiento de un misil que matará a los terroristas islámicos en Kenia, pero que acabará también con la vida de personas ajenas a la guerra. El suspenso se jerarquiza en torno a las dificultades políticas, militares y legales implícitas en el ataque.
El no poder golpear el objetivo por las consecuencias políticas que podrían ocurrir en los Estados Unidos o Inglaterra (o a nivel internacional) por la muerte adrede de inocentes, genera una tensión en el thriller que atrapa por completo al espectador en la segunda mitad del filme.
Los dilemas morales que plantea el guion quizás solo ocurren en el cine, pues en la vida real lo que les preocupa a los militares no es tanto la muerte de inocentes sino la consecuencia de ese hecho en la opinión pública a través del periodismo, o los problemas legales en un ambiente político desfavorable.
Enemigo Invisible es un thriller que se deja ver por la intensidad y el suspendo de los últimos cuarenta minutos, y por una trama sencilla pero muy bien articulada alrededor del famoso daño colateral, que preocupa a los militares de occidente por su efecto mediático, legal y político.