Elecciones, paz y reconciliación
El 27 de mayo del 2018 es el día más esperado del año en Colombia. Todos los activistas y seguidores de los distintos partidos políticos y candidatos presidenciales, esperan con ansias los resultados electorales. Por primera vez en muchísimo tiempo el conflicto armado con las FARC no ha sido el eje principal de esta contienda. Aunque para ciertos grupos políticos los acuerdos de “Paz" siguen siendo su bandera de campaña, los distintos partidos se han tenido que adaptar a un nuevo fenómeno nacional. Los ciudadanos han despertado un interés real sobre otras problemáticas, como lo son: la corrupción, el medio ambiente, la salud, la educación, la economía y muchos otros asuntos que han surgido en esta jornada electoral.
Los constantes ataques entre los simpatizantes de diversas corrientes han opacado la capacidad de diálogo y reconciliación que tanto necesita nuestro país. Acabamos de finalizar un conflicto armado con uno de los grupos más sanguinarios del mundo, poniéndole fin a más de 50 años de sangre derramada por estos enfrentamientos. Los discursos llenos de odio y resentimiento, de información engañosa, el maltrato entre compatriotas y la falta de tacto se han convertido en el motor de estas elecciones. Se ha perdido el interés en las propuestas de los candidatos, enfocándose en la vanidad y el orgullo de los mismos, dejando a un lado la importancia del país.
Tenemos candidatos con grandes defectos, como todos los seres humanos, pero también con un sin número de cualidades. No se pueden medir todas las personas con la misma vara, pues entendemos que en cada grupo político hay ciertas personas extremistas y fanáticas, cuyo fin es hacerle daño a todo el que piense distinto. En el próximo párrafo daré mi opinión sobre las cosas positivas de los candidatos, sin caer en el juego sucio de algunos.
Germán Vargas Lleras: Ha sido el candidato que más cargos ha ejercido, tiene la experiencia y sabe ejecutar.
Iván Duque: Tuvo la oportunidad de trabajar por fuera de Colombia, de aprender de otras culturas, es joven y tiene iniciativa. Realizó un buen papel como senador.
Gustavo Petro: Fue uno de los mejores senadores en su tiempo en el congreso, llevó a cabo valiosos debates de control político y entiende las necesidades del pueblo.
Humberto De La Calle: Sin lugar a duda un hombre de admirar, teniendo una valentía inmensa y jugándosela toda por el impopular Proceso de Paz con las FARC.
Sergio Fajardo: El profesor que supo aplicar la teoría en la práctica, el mejor alcalde y gobernador del país en sus respectivos períodos. El candidato que tiene un equipo de lujo a su lado, un plan de gobierno centrado y optimista.
Mi apoyo a la presidencia de Colombia es completamente para el candidato Sergio Fajardo y el programa realizado por la Coalición Colombia. Siento una gran afinidad con estas propuestas y pienso que es el camino que debemos tomar los colombianos para que Colombia sea una nación próspera y eficiente. Su enfoque hacia las regiones, el fortalecimiento de las instituciones, la educación como eje principal y otras grandes propuestas hacen de este candidato, la mejor opción.
Sea cual sea el resultado, gane quien gane, siento que todos debemos entender que las peleas, la guerra, las mentiras y las injusticias deben detenerse. No podemos seguir hiriéndonos los unos a los otros por creencias políticas, mucho menos después de tanto sacrificio por el que toda Colombia ha pasado. Es necesario que juntemos nuestras manos y que así logremos construir una mejor Colombia, un país lleno de oportunidades y en paz.