El ciclismo, ¡hijo de menos madre..!
Hace poco más de dos años, en rueda de prensa celebrada en la alcaldía distrital, se anunció de manera oficial que con la designación de la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018, Barranquilla tendría escenarios nuevos y reconstruidos para presentar en las justas internacionales.
Se anunció la construcción de un nuevo escenario de béisbol, un nuevo coliseo de combates, piscina olímpica para todas las modalidades, canchas nuevas de tenis, la reconstrucción de estadios de fútbol como el Metropolitano Roberto Meléndez, el Romelio Martínez y el Estadio Moderno Julio Torres. Se hizo énfasis también en el ciclismo y para ello se construiría un nuevo velódromo o en último caso se remodelaría el existente Rafael Vásquez. En fin, el pensamiento era que todas las competencias de los Juegos Centroamericanos se llevarían a cabo en la ciudad, sin necesidad de recurrir a otras sedes para cumplir con los compromisos.
Se daría así cumplimiento a las exigencias que en un cuaderno de responsabilidades, la Odecabe condicionaba y que fue fundamental para entregar la sede de las justas a Barranquilla. Dos años y medio después, en los actuales momentos, mientras se entregan agradables noticias por parte de la organización sobre construcciones y remodelaciones, hay también algunos hechos que causan preocupación entre la familia del deporte. Me refiero a casos concretos como la construcción del nuevo coliseo, aquel que fue derribado mediante la implosión controlada con la que se daba sepultura al escenario que hacía honor a uno de los mejores atletas barranquilleros como lo fue Humberto Perea. Ahora el nuevo escenario de múltiple uso sería denominado Coliseo de Combates. Hasta ahora todavía no se sabe nada de ese nuevo escenario deportivo que tantas páginas de historia dejó escritas.
Y hay algo que llama poderosamente la atención y que ha motivado un clamor que llega al cielo: el escenario para el ciclismo. El actual, construido para los pasados juegos nacionales del 92 y que fue denominado Rafael Vásquez parece estar condenado al olvido. Se dijo que este escenario de pista sería el de los juegos centroamericano0s. Para ello se hacía necesario reconstruirlo en gran parte; algunos incluso señalaron que se haría uno nuevo en el mismo sitio donde está el actual, al sur de la ciudad, al lado del estadio de fútbol Roberto Meléndez.
Sin embargo en los últimos días, el director de los juegos, Armando Segovia, señaló que lo más probable es que las competencias de ciclismo de los Centroamericanos se realicen en la ciudad de Cali. Estas declaraciones, desde luego, motivaron manifestaciones de rechazo y la exigencia de directivos del deporte para que el escenario actual sea reconstruido o que se construya uno nuevo, tal como se está haciendo con los otros que se están reconstruyendo.
El presidente de la liga de ciclismo del Atlántico Jader Montes ha manifestado que este sería un golpe bajo para el ciclismo. El entrenador José “Pepe”Caballero ha señalado que no se compadece esta decisión y expresó que el plan B del que ha hablado el secretario de deportes Joao Herrera es en verdad el plan A, es decir que no hay la voluntad política de construir o reconstruir el escenario del ciclismo y que seguramente las competencias se trasladarán a la ciudad de Cali.
“Pareciera que el ciclismo es el hijo de menos madre. El señor alcalde y las fuerzas vivas deberían entender que el ciclismo es un deporte tan importante como el fútbol, el béisbol, el boxeo y demás”. Recordó que en los últimos cuatro años, “hemos sido campeones panamericanos de pista. Y ese es el premio que nos dan, el desconocimiento y desinterés por este deporte”.
Nelson Soto, destacado pedalista que tiene el Atlántico, señala que “decisiones como esa lo que hacen es retrasar el proceso ascendente que tiene el ciclismo de este departamento. Aquí hay un enorme semillero y mucha calidad, pero se requiere es mejorar las condiciones del velódromo”.
Presidente de la Liga, entrenadores y ciclistas, así como el clamor general del público es que al ciclismo se le dé igual trato que a los otros deportes. Y si el orden de inversión para baloncesto, es de 11.200 millones de pesos y el Romelio requiere 30 mil millones y el coliseo 20 mil millones y la natación 21 mil millones y el beisbol 45 mil millones de pesos, amén de otras inversiones para otros escenarios, ¿por qué no invertir los 18 mil millones presupuestados en el 2014 o los 40 mil millones actuales que vale el nuevo velódromo?
El ciclismo, como bien apuntan quienes defienden esta actividad deportiva, “pide pista” y no debe excusarse la voluntad política afirmando que Coldeportes o las administraciones distritales y departamentales no tienen recursos o que se han quedado ya desfinanciado.
Señor alcalde, señor gobernador, señores de Coldeportes, si se quiere hacer unos Juegos Centroamericanos de lujo y que sean los mejores dela historia como tanto lo han pregonado, no es escatimando esfuerzos y recursos para un deporte como el ciclismo que tantas hazañas y tantas razones de orgullo han bridado a Colombia.
El velódromo de Barranquilla, debe ser también como los otros tantos escenarios, muestra del potencial ciclístico y de la voluntad política de todos. No puede ser mirado de reojo, por encima del hombro como si fuera el hijo de menos madre.