Diplomacia en el caribe
En el Caribe todo sabe diferente, incluso pareciera que todo se hace de una forma distinta, y esto se ve también ejemplificado en las prácticas de hermanamiento entre entidades territoriales. El fenómeno de la Acción Internacional Descentralizada cada vez se afianza más en el terreno de las relaciones de tipo diplomático entre los Estados. Y aunque hoy es común que gobiernos locales establezcan vínculos de todo tipo con sus pares en otras naciones, o con gobiernos nacionales mismos; encontrar referentes exitosos no es tarea fácil. De allí la importancia del poderoso lazo creado entre la República Dominicana y el Departamento del Atlántico esta semana.
Eso sí, vale la pena advertir que dicho enlace fluyó como el matrimonio de dos enamorados de siempre: de manera natural. Y es que no podía ocurrir de otra forma entre caribes, la gran cantidad de similitudes conlleva a que dos pueblos que se reconocen como iguales, busquen alternativas que le permitan avanzar a sus gentes tanto en materia comercial como cultural.
La Embajada de Colombia en la República Dominicana y la Gobernación del Atlántico, en un hecho sin precedentes, celebró el 20 de Julio de la mejor manera posible; permitiendo que los niños de la Banda de Baranoa expusieran y derrocharan toneladas de talento para hacer gozar no solo a la colonia colombiana en el hermano país, sino a los dominicanos que no salían de su asombro con estos jóvenes músicos, que bajo la batuta del maestro Hilton Escobar y su equipo, son hoy ejemplo internacional de superación, disciplina y calidad.
Y si bien el espectáculo fue magnifico y cambiará por siempre las vidas de los participantes; sin restarle ni una gota de importancia, me atrevería a afirmar que se convirtió en la excusa perfecta para que el embajador Jose A. Segebre y el gobernador Eduardo Verano, aprovecharan sus actuales posiciones para ganar millas en un viaje que los ha unido desde siempre: el progreso del Caribe. La posibilidad de nuevas alianzas comerciales que beneficien a los pequeños y grandes productores atlanticenses, es solo uno más de los resultados de la relación creada en Santodomingo; este ejercicio tan cultural como comercial, demuestra para qué sirve la diplomacia y como las Relaciones Internacionales son más que meros tratados superficiales, por el contrario, pueden convertirse en plataformas para la integración efectiva de naciones.