Criollos y extranjeros de nuevo: combinación perfecta
Como en los viejos tiempos, el Junior de este semestre se parece mucho a los de los años 77 y 80 cuando se consiguieron los dos primeros títulos de campeón. Futbolistas del patio caribeño (barranquilleros y samarios) y extranjeros (de Argentina y Uruguay) en una combinación perfecta para cosechar triunfos importantes.
En 1977 fueron los extranjeros Juan Ramón Verón, Eduardo Solari, Carlos Vidal, Juan Carlos Delménico, Camilo Aguilar y César Lorea (argentinos) y el uruguayo Julio Comesaña (el hoy director técnico) quienes tuvieron el peso futbolístico de un equipo que tenía serías pretensiones de ser campeón.
Con ello, la indiscutible participación de jugadores como Jaime De Luque, Oscar Bolaño, Toto Rubio, Rafael Reyes, Gabriel Berdugo, Alfredo Araujo, “Ringo” Amaya, Bonifacio Martínez, Fernando Fiorillo, Alcides Gómez, Carlos De la Torre, Gustavo Maldonado, Luis Cabeza, Dulio Miranda, Ariel Valenciano, Alfredo Arango, entre otros, mezclaron capacidad y calidad técnica y fuerza testicular para superar todos los escollos en el camino.
En 1980, los argentinos Delméinco, Oscar Fornari, Omar A. Galván, Juan M. Tutino, Lorenzo Román, Miguel A. Converti, argentinos todos combinaron talento y disposición de triunfo al lado de valores criollos como Toto Rubio, Dulio Miranda, Gabriel Berdugo, Fiorillo, Bolaño, Bonifacio, Ariel Valenciano, Rafael Reyes, Wulfran Cervantes, Carlos Molinares que repetían lo del 77 para la segunda conquista. Era la misma disposición, era la misma verraquera y los mismos ímpetus que con Verón y ahora con José Varacka mantenían latente el espíritu de triunfar.
En el año 93 y en el 95 fue merced al talento de figuras como Pibe Valderrama, Mackenzie, Pacheco, Niche Guerrero, Iván Valenciano, Mendoza, Grau, Pazo y Cassiani entre otros, que se lograron nuevas victorias. Entonces se contó con los extranjeros Héctor Méndez y Adriano Samaniago en el primer caso y de Montecinos en el 95. Contaba Junior para esas temporadas con contados pero reconocidos jugadores del interior del país como Galeano, Niche y Elías Correa, Flaminio Rivas, Roberto Villamizar y pare de contar.
Lo que queda claro es que en cada conquista, para lograrlas se ha requerido de la habilidad y virtud de enormes futbolistas criollos y extranjeros y de fuerza y mística de los criollos. Mezclando esas dos condiciones se pudo llegar a los campeonatos.
Pero en muchas otras temporadas en las que se vislumbraban posibilidades de ganar, la desilusión fue enorme. Y en varias de esas campañas Junior estuvo integrado por jugadores del interior del país. Que llegaron hablando en voz alta de querer ser campeones, pero que en la práctica dejaron mucho que desear. Así sucedió en temporadas en las que fueron dirigidos por técnicos como “El zurdo” López, que nos llenó de los llamados "chontaduros" o de "paisas culebreros"que mientras actuaban en la cancha del estadio, preguntaban y se preocupaban por saber cómo habían quedado los partidos de Nacional, Medellín, Santa Fe, América o Millonarios, los equipos de sus amores.
El último gran ejemplo se dio en el semestre pasado cuando muchos de los que salieron del equipo se confabularon para sacar de la dirección técnica a Alberto Gamero. Los “rosqueros”, calificativo que les dio la prensa, salieron del club. Y fueron reemplazados por otros que arribaron con mentalidad distinta.
Por suerte Julio Comesaña, en uno de sus reconocidos aciertos, escogió a refuerzos que en estos momentos se han dado íntegramente y que han respondido a la responsabilidad adquirida. Por eso, Junior hoy está en las primerísimas posiciones de la Liga, clasificado a semifinal de la Copa Águila, peleando en octavos de la Suramericana, con el goleador del torneo, con la valla menos vencida y mostrando un fútbol agradable y que ha devuelto la ilusión a la hinchada.
Cuota criolla como los Jarlan Barrera, Rafael Pérez, Jorge Arias, David Murillo, Germán Gutiérrez, Víctor Cantillo, James Sánchez, Leiner Escalante, Luis Díaz, Juan Camilo Roa, Enrique Serje, Jefferson Gómez, Juan Sebastián Herrera, en representación del futbol del Magdalena, de Bolívar, De La Guajira y de la cantera de Barranquilla ratifican las condiciones del futbolista del caribe. La presencia de algunos del interior Como Jorge Aguirre, Jonathan Ávila, Balanta. Jimmy Chará y Teófilo Gutiérrez, las dos grandes contrataciones se constituyen en el gran show del futbol colombiano.
Estos criollos parecen estar sintonizados excelentemente con la cuota foránea encabezada por el arquero uruguayo Sebastián Viera, con el paraguayo Roberto Ovelar, Matías Mier, uruguayo y el argentino Bernardo Cuesta. Ojalá esta comunión que hoy mantiene ilusionada a la afición caribeña se mantenga firme y sea capaz de brindar esa gran satisfacción a fin de año, como lo es la conquista de la octava estrella.