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Con un pie en el estribo de la guerra y el otro en el suelo de la paz

Como loable se pudiera calificar el esfuerzo del señor Ministro del Interior Guillermo Rivera de pretender que los colombianos no le demos  la dimensión que realmente tiene  la decisión de  Hernán Darío Velásquez alias “El Paisa” de abandonar al Espacio Territorial de Reincorporación y Capacitación en el departamento de Caquetá

Tan importante esfuerzo del ministro, contrasta con lo que realmente viene aconteciendo en la FARC, en cuyo interior hay distintas formas de valorar tanto lo que esta ocurriendo con la implementación de los Acuerdos como el tratamiento que la Fiscalía  ha dado al caso de ‘Jesús Santrich’.

Mientras Rodrigo Londoño, más conocido como Timo, elabora una nota en la que le recuerda a todos los desmovilizados de las FARC-EP que la  firma los Acuerdos de Paz de la Habana los obliga a respetar la Constitución y las leyes colombianas y que “Quien no lo haga debe atenerse a las consecuencias …”,  un amplísimo sector de militantes de la FARC, encabezado por 'Iván Márquez', reclama del gobierno el cumplimiento  de los Acuerdos, demandan la solidaridad de partido que niega ‘Timcohenko’  y  exigen la aplicación inmediata del mismo.

Dice el artículo 19 transitorio del Acto Legislativo 01 de 2017 que toda solicitud de extradición, como la que pesa contra ‘Santrich’, por hechos ocurridos con posterioridad a la firma del Acuerdo Final debe ser evaluada por la Sección de Revisión del Tribunal  para la Paz,  Sección que quiérase o no es el juez natural de ‘Santrich’.

No se si es que el gobierno no lo ha notado o no lo quiere reconocer pero al parecer además de alias “El Paisa”, otros jefes de las antiguas  FARC-EP como Henry Castellanos Garza alias "Romaña" y José Benito Cabrera Cuevas, mejor conocido por su alias de “Fabián Ramírez,” quien fue jefe del Bloque Sur, ya no se encuentran en los Espacios Territorial de Reincorporación y Capacitación.

El incumplimiento  en la implementación de los Acuerdos de La Habana, es de tal magnitud que hasta los propios países garantes del proceso de paz con las FARC, Cuba y Noruega instaron al gobierno Santos a “asegurar el estricto cumplimiento” de lo pactado en La Habana, “incluyendo”, lo relacionado con las normas de la justicia para la paz.

Pese a que la Justicia Especial para la Paz tiene 120 días como plazo máximo  para resolver el asunto de la solicitud de extradición de ‘Jesús Santrich’, la realidad choca con esos términos pues todo indica que no pasaran 20 días sin que la salud de ‘Santrich’ se deteriore  al punto de que como es previsible ocurra su fallecimiento, caso en el cual quienes han salido de los Espacio Territoriales de Reincorporación y Capacitación deben decidir si se mantienen o no en los compromisos del proceso de paz.

En mi criterio el gobierno debe tomar hoy, porque mañana es tarde, por lo menos las siguientes decisiones:

1.- Otorgar libertad por vía administrativa, a los más de 500 presos políticos de la FARC que aún continúan privados de libertad en cárceles colombianas.

2.- Otorgar la condición de Gestor de Paz a ‘Jesús Santrich’ y por esa vía suspender su privación de libertad, ello sin perjuicio de que los trámites judiciales continúen su rumbo normal.

Por su parte la Jurisdicción Especial para la Paz, debe como mínimo dar aplicación al Protocolo para el trámite de las  solicitudes relacionadas con la extradición, aprobado  el pasado 18 de abril, por su Sección de Revisión y en consecuencia avocar el conocimiento de forma inmediata, procediendo a suspender el trámite de extradición como lo estable el artículo 134 del Reglamento de la Jurisdicción Especial para la Paz.

De comprobarse que efectivamente se cometió un delito con posterioridad a la firma de los Acuerdos deberá remitir la actuación a la autoridad judicial competente para que la conducta que se le enrostra sea investigada y juzgada en Colombia.

En todo caso, los derechos de las víctimas deben primar sobre cualquier solicitud de extradición  y en caso de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia emite concepto favorable a la solicitud de extradición, el Presidente, sea quien sea, debe abstenerse de enviarlo a los Estados Unidos de América.

Lo cierto es que un importante número  de integrantes de las FARC tienen hoy un pie en el estribo del caballo de la guerra y el otro en el suelo de la paz. En manos del gobierno  y de las instituciones del estado esta la decisión de si fuerzan a los integrantes de las FARC a subirse al caballo de la guerra o si por el contrario los estimulan a continuar con los pies puestos en las anchas avenidas de la democracia.