Con Junior: optimistas, pero sin desbordarnos
El 2020 comienza en términos junioristas con muy buenas intenciones. La propuesta iniciada a finales del pasado año en la conformación del nuevo plantel para la temporada próxima a arrancar es prometedora, de esperanza y optimismo. Y no es solo criterio regionalista caribeña; en toda Colombia, el análisis y conclusiones de los entendidos en materia deportiva le dan el crédito considerando que es Junior quizás el que mejor se ha reforzado para la temporada de este año.
Se destaca la decisión de la junta directiva de dimensionar en grande el compromiso para atender tanto el campeonato doméstico colombiano como la responsabilidad de carácter internacional como lo es la Copa Libertadores de América.
Por todo, no hay restricciones en reconocer la voluntad administrativa en el orden deportivo, por contratar refuerzos que a primera vista reciben la aprobación del hincha y la crítica en general. “Nos estamos reforzando bien”, dicen muchos; “Ahora sí vamos a ser grandes protagonistas” afirman otros y así se van tejiendo conceptos y opiniones, casi todos en medio de sonrisas complacientes. Los hay que van más allá afirmando incluso que “ahora si vamos a ser campeones de la Copa Libertadores”.
En nuestro criterio particular, debemos aceptar y reconocer que las cosas se están haciendo bien y que el optimismo nos mueve a confiar en resultados muy positivos. Pero hay que ser cautelosos y no desbordarnos en posibles falsas expectativas. La presencia de jugadores como Fabián Viáfara y Jeison Angulo (marcadores de puntas), Sherman Cárdenas, Cristian Higuita, Didier Moreno y Larry Vásquez (volantes), Dany Rosero (defensa central), Carmelo Valencia y Miguel Ángel Borja, con recorridos y muestras bastantes aceptables en otros clubes y a nivel internacional nos ilusionan para una competencia a nivel nuestro. Y nos hace creer en inmensas posibilidades para alcanzar la estrella 10 que se escapó por poco frente al América. Si contemplamos a rivales tradicionales como Nacional, Millonarios, Santa Fe, Cali y el propio América, podemos confiar en que nominalmente estamos mejor conformando.
Pero entrar a competir internacionalmente, vale decir en Copa Libertadores, requiere un poco más o muchísimo más diríamos. Estamos- y es nuestro pensamiento- todavía por debajo de rivales de países como Brasil, Argentina y Uruguay. Porque también es necesario la experiencia individual, grupal y hasta continua en estas lides internacionales. Miguel Ángel Borja, Teófilo Gutiérrez y el propio Sebastián Viera serán nuestros máximos referentes en la contienda libertadores. Nos está faltando el volante creador, el verdadero diez-diez que redondee las exigencias. Ojalá se pueda concretar prontamente.
Y, en medio de todas las agradables y entusiastas noticias para el público juniorista, hay una preocupación para quienes creen en la esencia de lo nuestro. Vale decir, de elementos de nuestra tierra, representativos de nuestro juego, de nuestro fútbol. Si bien tenemos en nómina rojiblanca a un Ditta, un Haydar y uno que otro, son pocas las posibilidades y continuidad en el plantel. Nos hace falta los Gabriel Berdugo, Ringo Amaya, Rafael Reyes, Dulio Miranda, Fernando Fiorillo, Oscar Bolaño, Víctor Pacheco, Mackenzie, Pibe Valderrama e Iván Valenciano de otros tiempos que representaron la verraquera del costeño y el sentido de pertenencia para defender la casaca rojiblanca.
En Junior desde hace rato nos hace falta la contundencia defendiendo y atacando de jugadores como los nombrados y en eso es necesario trabajar con nuestras canteras. Porque si bien Junior es un club de resultados casi inmediatos por la exigencia de sus seguidores y los refuerzos deben ser de primera calidad vengan de donde fuere, también se requiere la condición innata de técnica y pundonor que nos caracteriza y distingue nacionalmente para defender la camiseta.
Si bien ponderamos lo que se está haciendo en el club y la meta trazada, los resultados serán los que marquen criterios de si estamos o no en lo correcto. Ojalá que sea tal como lo quiere la gente y que los triunfos locales y más allá nos envuelvan desde ya como verdaderos protagonistas en la historia internacional. Sin duda, todos igual que el máximo accionista Fuad Char pretendemos ganar todo y llegar por lo menos a la gran final de la Libertadores.
Pero debemos ser cautelosos y –como lo apuntan algunos veteranos- uno de ellos Armando “Ringo” Amaya, “no podemos creernos campeones de la Copa Libertadores sin haber jugado”. Concepto al que sumamos el nuestro. Si bien podemos y debemos ser optimistas y creyentes, también debemos ser cautelosos y entender que las victorias no se consiguen antes de jugar. Y en tal sentido estamos de acuerdo con lo que manifiesta Antonio Char, presidente del club: “Todo depende de que los nuevos refuerzos y los antiguos del plantel se integren y acoplen para logar lo que queremos”.