Colombia Magia Salvaje
Colombia Magia Salvaje es un documental que ha tenido mucho éxito en taquilla porque está bien hecho. Cuenta con todos los ingredientes del buen cine: una magnífica fotografía, un sonido impecable, un guion sin muchos baches y un tema que se vende casi solo: el de la exuberancia y la belleza de la biodiversidad de nuestro país.
Hasta el fin de semana del 26 de septiembre, la película había superado el millón de espectadores en las salas en que se exhibe en toda la república. Esto de por sí representa un récord en cuanto al cine colombiano, sobre todo si se tiene en cuenta que la cinta se estrenó para el público el 10 de septiembre.
El filme también está rompiendo récords de entradas porque trata un asunto muy sensible para casi toda la nación: el de la conservación de nuestra riqueza natural, hoy asediada por un capitalismo inescrupuloso que lesiona la fauna, la flora y las fuentes de agua por ir solo detrás de las ganancias.
Pero el ataque a la rica biodiversidad que nos circunda no solo se produce por parte de los portadores del gran capital, sino también por todos los estratos sociales que agreden a la naturaleza debido a las malas prácticas en el manejo de los desechos sólidos, de las aguas servidas y de las sustancias o gases contaminantes.
En relación con esta problemática, la película llama la atención a los colombianos acerca de la necesidad de establecer una relación más armoniosa y de respeto con la biodiversidad natural. Un llamado y una crítica completamente pertinentes en una sociedad que, llevada por el consumismo, el deseo de ganancia y de acumulación de riqueza, ha destruido gran parte de los bosques, de las selvas y de las fuentes de agua que constituyen el hábitat de muchísimos animales.
Llamar la atención sobre la urgencia de cuidar y respetar la naturaleza está en sintonía con el trabajo de muchas instituciones a nivel global que nos están alertando acerca de las causas y consecuencias del cambio climático, y con respecto a lo trascendental que es regular el uso de la fauna, de la flora y de las aguas, para que no arrasemos con estos recursos escasos, ya muy devastados por la civilización contemporánea.
Colombia Magia Salvaje es una película que está sintonizada con las tendencias internacionales que luchan por la defensa de la biodiversidad, y por esto cumple muy bien la tarea de ayudarnos a reconocer nuestro patrimonio ambiental y ecológico, mediante una muestra singular y bellísima de los tesoros naturales que aún conserva la nación.
Su interés no es el de resaltar los sitios en que existe un diálogo armonioso entre cultura humana y ambiente natural (como ocurre en algunos lugares del país), sino poner en primer plano los peligros y los riegos que acechan a la biodiversidad.
Y ese mensaje quedó muy claro, mediante el uso del arte y de la técnica cinematográfica. Un mensaje que se convirtió en sorpresa, gracias a las tomas inverosímiles de animales y de recónditos parajes que se transformaron, por la magia del cine, en un auténtico descubrimiento para la mayoría de los espectadores nacionales.