“Aurelio Díaz traductor de la Fenomenología del Espíritu de Hegel”
El filósofo de profesión. El Teólogo. El Político. El investigador que hace sus pesquisas utilizando la argumentación filosófica. El profesor o maestro de filosofía que prepara sus clases o seminarios sobre pensadores de la Historia de la Filosofía Moderna. Los investigadores de las Ciencias Humanas y Naturales, debemos de estar contentos por el descomunal esfuerzo que ha realizado el profesor Emérito de la U. Nal. de Colombia Jorge Aurelio Díaz; por la traducción – ahora así completa- de la obra Fenomenología del Espíritu de Hegel.
Es la primera vez que, en nuestro país, se ha realizado una traducción completa, por un colombiano para nuestra incipiente filosofía moderna, que a duras penas ha cumplido 75 años de su normalización, que empezó como un “falansterio universitario”, pero por la necesidad de la profesionalización de la filosofía en nuestro país, con su respectiva tecnificación, degeneró en una carrera más de estudios de la Fac de Ciencias Humanas de la U. Nal. Es decir, no podían saltar su propia sombra de la Tecnificación.
Y planteo traducción completa, porque, de esa Fenomenología del Espíritu del Hegel o Ciencia de la Experiencia de la Conciencia, se han realizado en nuestro país pedazos de traducciones del alemán al castellano; como: Fenomenología del Espíritu. Prólogo. (Editorial el Búho 1994) de el mismo profesor Aurelio. La traducción realizada por: Hernando Hincapié Herrera y Amado Ezequiel Osorio Valencia (aparato crítico y comentarios) del prólogo de la Fenomenología del Espíritu – Editorial Universidad de Caldas 2019.
En la década del 70 al 80 del siglo pasado, estudiamos la Fenomenología del Espíritu de Hegel, traducida del alemán al castellano. por el transterrado Wenceslao Roces Suarez; en 1966 primera traducción en español por el (F.C.E). Y realizamos los dos seminarios sobre esta obra. Durante un año, bajo la orientación del gran profesor Ramón Pérez Mantilla.
Solo en el 2017 una nueva edición de la traducción de Wenceslao Roces sale al público para América Latina y el mundo, con traducción revisada por Gustavo Leyva, edición, notas, glosarios, índices, o prefacio y bibliografía por el mismo (F.C.E).
También en el año 1991 el profesor Argentino Alfredo Llanos para la Editorial Rescate de Buenos Aires hizo la traducción, estudio y notas de la Fenomenología del Espíritu de Hegel del Alemán al Castellano. Muy poca estudiada y conocida en nuestro ambiente filosófico colombiano.
El filósofo Venezolano Eduardo Vásquez también hizo la traducción de una parte de la Fenomenología del Espíritu de Hegel en el año 1993 en los talleres de la imprenta Gerardo A. Toro del instituto Pedagógico de Caracas (UPEL)- Ediciones “Gaceta de Pedagogía”.
El profesor Eduardo Vázquez realiza la presentación de la parte concerniente a la (A. Conciencia). Y nos argumenta “… por ahora presentamos una revisión de la primera parte de esa obra, la que va desde la Certeza Sensible hasta la Autoconciencia; en la traducción del F.C.E; desde la pagina 63 hasta la 104. Esta proposición de nuevos términos es importante ya que los utilizados por Hegel son inseparables de la dialéctica. Si los términos se traducen ora de una manera, ora de otra, de la misma manera términos con significados profundamente diferentes; la dialéctica se esfumará y con ello una comprensión adecuada del texto. Hegel se convertirá en un autor de un pensamiento incomprensible y la dialéctica en un absurdo total”. (pág. 12.)
Fenomenología del Espíritu de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Traductor del alemán al castellano: Jorge Aurelio Díaz. Colección filosófica. Siglo del Hombre Editores. 637 páginas: 2022.
Desde el punto de vista formal en su caratula figura una foto del autor donde se muestra más de la mitad de la cara casi de perfil con ojos bien abiertos, nariz larga y labios apretados en un rojo claro donde se le nota el inicio profundo de la calvicie, con unos pedazos de cabellos tirados hacia la calva y mas allá resalta un color negro combinado con otro rojo entrelazándose el uno del otro para hacer clara obscura la mirada del pensador. Es una caratula que da que pensar. Porque nos puede remontar al terror rojo de la Revolución Francesa que analiza como un momento de la Experiencia de la Conciencia calladamente.
En la contra carátula el color negro es más dominante en la parte norte; un poco claro-rojo en el centro y color negro en el sur. En ella figura una explicación breve de la «Fenomenología del Espíritu que constituye sin duda un hito en el desarrollo del pensamiento moderno…». Y más abajo su ISBN y su respectiva plataforma digital, para estudiar esta traducción hasta en el móvil.
En la solapa de la izquierda, figuran una breve biografía del pensador Hegel Y otra, también corta, del traductor Jorge Aurelio Diaz.
Y en la solapa de la derecha se anuncian las otras publicaciones de la colección filosófica como: Modernidad, Nihilismo y Utopía del profesor Rubén Jaramillo Vélez. Etc. Etc.
Desde el punto de vista del contenido se publica la plataforma Digital. Y el Índice de la obra. Y se desarrolla así:
Palabras del Traductor Jorge Aurelio Díaz donde nos plantea que: «… Así pues, he tratado de mantener en lo posible el ritmo de la escritura hegeliana, con frecuencia nada sencillo e incluso pesado, conservado sus frecuentes largos párrafos con no pocos incisos… He tenido la oportunidad de consultar tres traducciones de la Fenomenología del Espíritu al español: la ya clásica de Wenceslao Roces, publicada por el Fondo de Cultura Económica; la de Manuel Jiménez Redondo De la editorial PRE- Textos; y la bilingüe de Antonio Gómez Ramos de Abad Editores. Las he utilizado ampliamente, sobre todo la última. También me ha sido de valiosa ayuda, para textos de especial dificultad, la traducción al francés de Gwndoline JARCZYCK y Pierre- Jean Labarriere, publicada por la editorial Gallimard. Sin embargo, los errores que haya podido cometer deben atribuírseme» (pág. 14 y 15.)
La presentación de la traducción es realizada por el profesor Luis Eduardo Gama.
En ella nos plantea que la Fenomenología del Espíritu no requiere de presentación. Es «uno de aquellos libros emblemáticos no solo de la modernidad europea, sino de la cultura occidental en su conjunto, cuya oscuridad y dificultad no logra aminorar la extraña fascinación que produce en quien la lee y en quien verdaderamente asume el reto de su lectura. Se ha dicho con razón que se trata de un libro mucho más admirado que leído... La Fenomenología en estricto rigor, no puede ser presentado».
Esta presentación la divide en cuatro partes para dar una pedagógica comprensión de la traducción:
1. El sistema de JENA y la Publicación de la Fenomenología.
Jena va ser la ciudad donde llegó el joven modesto preceptor domestico de casi 30 años de la ciudad de Fráncfort.
Jena era la cuna del romanticismo; el centro de la filosofía idealista y se había constituido como el núcleo espiritual de una «…Alemania que buscaba hacer escuchar su voz en medio de la Europa conmocionada por el poderoso influjo de la Revolución Francesa… En pocos meses, el efecto estimulante de Jena rindió frutos y Hegel defendió su tesis de habilitación: DISSERTATIO PHILOSOPHICA DE ORBITIS PLANETARUM (las órbitis de los planetas) presentó en el año 1801» (Pág. 18.) Es el texto más extraño, oscuro y menos conocidos del extenso corpus del filosofo alemán. Lo cual lo facultó para dictar clases como PRIVATDOZENTE en la Universidad de Jena.
En estos años de docente en Jena nunca dejó ensayar distintas maneras para concebir su sistema y de pensar en diversas formas de exponerlo. Se le convirtió la elaboración de un sistema, en la tarea central de una filosofía que «quería superar las ambigüedades del Criticismo kantiano y devenir verdadera ciencia».
Antes que apareciera la Fenomenología, Hegel concibió primero la ciencia de la filosofía articulada en una lógica y una metafísica. Entonces, la misión de la lógica era exponer críticamente los conceptos fundamentales del conocimiento.
Y la metafísica es la filosofía propiamente dicha y se encarga de exponer aquello que soporta la comprensión de estos conceptos básicos.
La lógica aparece aquí como una introducción a la metafísica. Es decir, es una reflexión absoluta como una intuición transcendental que es propio de la metafísica «… en otras palabras, el pensar, que se vuelca primero al análisis objetivo de sus conceptos centrales, termina revelándose y determinándose a sí mismo en una autorreflexión libre que Hegel llama especulativa… Hegel encontró su propia voz para el verano del 1806 volvió a anunciar la próxima publicación de sus sistema de la ciencia y lo que vio la luz en la primavera de 1807 fue la Fenomenología del Espíritu, que representaba una crisis pasajera en el camino hacia la elaboración del sistema, según su biógrafo Karl ROSEN KRANZ» (pág. 25)
2. El espíritu y su manifestación
El profesor Gama plantea que va a realizar esta exposición al hilo de un análisis de los dos títulos que Hegel previó para este libro: Fenomenología del Espíritu y “Ciencia de la experiencia de la conciencia”, “porque esta obra no puede ser presentada en estricto rigor”.
“La Fenomenología trata de demostrar que el Espíritu, es decir, el principio racional que unifica lo real en una totalidad de sentido, se manifiesta en todos los campos de la experiencia humana: en la naturaleza y en el mundo social, en la vida interna del yo y ante la presencia del otro, en la historia, en el arte, en la religión, etc… Así, por ejemplo, quien examina la historia desprevenidamente suele ver en ella tan solo una serie deshilvanada de eventos y sucesos, pero una Fenomenología del Espíritu puede mostrar que en medio de esa experiencia caótica del acontecer histórico se verifica un genuino despliegue de la razón y también porque la conciencia humana se ha vuelto mas reflexiva y autoconsciente sobre su propia esencia y su lugar en el mundo… El Espíritu solo se realiza y la razón solo es fuerza efectiva de sentido, si la experiencia humana los reconoce y los sostiene conscientemente como los principios y verdades que guían su praxis concreta». (pág. 32,35)
3. La ciencia de la experiencia de la conciencia. Es el segundo título de la obra que con repetición se suele desconocer con mucha frecuencia su función. El hilo conductor o su itinerario, se pierde rápidamente en el bosque complejo de la exposición de el texto.
Al comenzar estudiamos la obra. Todo fielmente va bien. Se nota la dialéctica de la experiencia y notamos que se nos pierde esta orientación, que para encontrarla tenemos que nadar y bucear en agua honda hasta llegar al capítulo de la ‘Religión’ y nos encontramos esa Experiencia en la sección final sobre. “El saber absoluto”; nos damos cuenta que la obra parece dividida entre lo que ella misma dice que es “una descripción científica de la experiencia” y lo que efectivamente se le muestra de manera más directa al lector. De lo anterior podemos intuir que la experiencia humana es la instancia que hace posible la manifestación del absoluto que se «debe justificar a través de la exposición del sistema mismo» que se encarna en las distintas formas históricas de la experiencia, donde cada una de estas estaciones, no solo es una forma de vida concreta, sino la verdad que se constituye en su principio.
Remite este planteamiento del profesor Gama, a la investigación del Fenomenólogo Marxista TRAN DUC TAO a la investigación: El materialismo de Hegel. Cuando argumenta tajantemente en su presentación: «En otras palabras una genuina experiencia debe reflejar en su movimiento la constante autonegación mediante la cual el espíritu va poniendo de manifiesto sus determinaciones internas y desplegando su esencia. Por supuesto, afirman la negatividad de la experiencia no es solo una estrategia para asegurar la coherencia del sistema, haciendo coincidir en este rasgo al Espíritu que se aparece con la praxis de la conciencia» (pág. 37).
La intencionalidad de la conciencia argumentativa del profesor Gama en toda su presentación de esta traducción tiene que ver «con ese carácter dual que hace del texto más que una exposición filosófica, una realización efectiva de la filosofía, una suerte de performance filosófico que, en lugar de analizar y discutir planteamiento y tesis de la filosofía, los muestra incorporados vitalmente en lo real de la experiencia concreta» (pág. 43). Y en forma tajante y para terminar con contundencia su planteamiento final de la Ciencia de la Experiencia de la Conciencia parafrasea a Goethe que decía que si toda la poesía del mundo desapareciera se podía reconstruir a partir de sus obra; « algo similar puede decirse de la Fenomenología, si toda la filosofía desapareciera podría ser reconstruida desde este libro; porque esa obra del Espíritu, que es la filosofía, se muestra aquí referida a la experiencia desde la que brota y que podemos repetir en nuestra propia situación» (pág. 43).
4. La estructura formal de la Fenomenología es la cuarta y ultima parte de la presentación del profesor Gama, donde nos explica formalmente todos los signos utilizados en esta nueva traducción en forma cuidadosa y juiciosa con su explicación respectiva «la breve descripción anterior se propone solo como una guía que señala al lector las grandes articulaciones de la obra y le brinda una orientación básica en la espesura de este denso territorio del espíritu que es la Fenomenología… Es el libro que cumple su cometido ultimo y se presenta entonces con toda la fuerza transformadora de existencia que reconstruye su veredera esencia» (pág. 48).
Después de la presentación con su respectiva bibliografía y siguiendo el índice de esta nueva traducción de la Fenomenología del Espíritu, se nos presenta todo pleno con sus respectivos cambios que el traductor introdujo; por ejemplo, en aparte [B. Autoconciencia] y más exactamente en el capítulo IV de la verdad de la certeza de sí mismo; en la parte de [3.1 autosuficiencia y no- autosuficiencia de la autoconciencia: señorío y servidumbre]. Y en la parte [ 3.2 libertad de la autoconciencia: estoicismo escepticismo y a la conciencia desventurada] Estas pequeñas muestras se diferencian de otras traducciones como la de Ramón Valls Plana que traduce en vez de señorío; señor y de servidumbre siervo. O en conciencia desventurada, por conciencia desgraciada etc. etc.
Valls Plana, el autor del texto “Del yo al Nosotros” y traductor de la “Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas” de Hegel; Me argumentó que “cada traductor es un traidor. Y depende de la concepción filosófica del traductor, así traduce”. Y las traducciones del profesor Aurelio en el fondo son traducciones con muchas influencias del Pensamiento Cristiano como las de Jean Paul Labarriere en Francia, del Instituto Católico de París.
Esta traducción del profesor Aurelio Díaz es un gran aporte a la filosofía en Colombia, para América Latina y el mundo. Gracias mil, profesor Aurelio Díaz. Con esta traducción Ud. Dignifica el que hacer filosófico en nuestro país y nos proyecta a una sociedad de la Dignatita.