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¿Ventajoso el morfociclo del técnico Reinaldo Rueda?

Palo porque boga y palo porque no boga… Adagio de vieja data que por estos momentos se pone de moda tras la convocatoria del técnico Reinaldo Rueda a un grupo de 26 jugadores militantes de la Liga Colombiana, en un aprovechamiento de tiempo local, ante la imposibilidad de contar con los ases colombianos que militan en el fútbol extranjero.

Es una frase antigua, que significa que remes o no remes, te llevarás latigazos. Llevado a otro terreno; hagas o no hagas, te criticarán.

Para algunos comentaristas del fútbol, la intención es buena porque el jugador criollo que trabaja en la liga colombiana tiene el derecho de ser observado y calificado, no dejándole toda la posibilidad de selección a los que juegan fuera de las fronteras patrias. Para otros sin embargo, la convocatoria no es más que un factor distractor para el técnico de justificar la responsabilidad que le cabe con la Federación Colombiana del balompié.

Quienes comulgan con este segundo pensamiento estiman que los elementos convocados nunca van a tener la oportunidad de ser tenidos en cuenta a la hora de los partidos de eliminatoria.  El seleccionado colombiano en los últimos tiempos ha sido conformado casi en su totalidad por jugadores que están en el exterior, especialmente en el fútbol europeo, y con algunas excepciones de otros en el concierto suramericano de Brasil y Argentina.

Si bien es cierto que el peso del seleccionado radica fundamentalmente en los de afuera, tampoco se puede desconocer que en el campeonato doméstico hay jugadores que merecen ser tenidos en cuenta. Es el momento tal vez de darles esa posibilidad a los nuestros. El calendario próximo de eliminatoria mundialista a Qatar 2022 nos señala tres partidos cruciales en las aspiraciones colombianas.

El primer compromiso el 2 de septiembre es frente a Bolivia, encuentro en La Paz, a una altura boliviana de mucha consideración. Por eso el técnico Rueda convocó a los jugadores a trabajar en el llamado morfociclo a la altura de Bogotá. Tres días después, el 5 de septiembre el equipo tricolor deberá afrontar otro juego en condición de visitante. Su rival será la selección del Paraguay. Finalmente el 9 de septiembre, ahora sí, en condición de local en Barranquilla, Colombia recibe al seleccionado de Chile.

Esta trilogía en el calendario amerita sin duda un fuerte trajín físico atlético y conocimiento táctico por parte del cuerpo técnico sobre cada jugador. Y no pudiendo contar con los ases del exterior sino hasta pocos días antes del primer juego, es importante trabajar con lo que se tiene a mano, que es el grupo militante en la competencia doméstica.

Lo otro, de si se tendrá en cuenta el valor criollo en el torneo local o si se persiste con los de afuera, es ya materia de decisión del cuerpo técnico. He ahí, la poca creencia de muchos de los comentaristas que suponen, que  a la hora de la verdad, no se cambiará el rumbo de la tradición de los últimos tiempos.

Pero no podemos desconocer que en el “modesto nivel” competitivo de nuestro fútbol colombiano hay elementos que pueden dar una mano importante al seleccionado. De la lista convocada por Rueda podemos destacar entre otros a jugadores como  Aldair Alejandro Quintana, Alexánder Mejía, Andrés Felipe Andrade, Andrés Felipe Román Mosquera, Baldomero Perlaza, Fernando Uribe, Jaminton Leandro Campaz y Yerson Candelo, con condiciones y capacidades para militar en el fútbol de Europa o suramericano.

En ese orden de ideas, nuestro criterio es que este este primer ciclo de trabajo de Reynaldo Rueda con miras a los compromisos venideros de eliminatorias, es importante y debería dejar en claro nuevos y positivos pensamientos para la dirección técnica. Porque además, quienes llegan por primera vez a esta convocatoria, se van impregnando de la filosofía y las enseñanzas del nuevo técnico. La experiencia vale mucho y dando el primer paso en ella, se estarán fortaleciendo condiciones futbolísticas, y se va acrecentando el optimismo de lo que cada quien puede entregar en bien  de la causa tricolor.

“No subvaloraremos lo nuestro por lo del exterior”. El técnico Reinaldo Rueda justificó además el programa del morfociclo teniendo en cuenta el pasado reciente por la pandemia del Covid- 19 que tantas complicaciones dejó a nivel del equipo. Colombia deberá afrontar entre septiembre y octubre 6 juegos eliminatorios y la posición en la tabla no es la mejor en estos momentos. La meta es clara: "seguimos en deuda en la tabla, son 18 puntos vitales en estos dos meses".

Reconoce Rueda que si bien el peso del talento futbolístico está en Europa, también en el campeonato colombiano, hay elementos de muchas virtudes y capacidades que merecen tenerse en cuenta. He ahí, según nuestra opinión, la importancia de esta convocatoria en el llamado morfociclo del entrenador.