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¡Va porque va..!

Inconsciencia e irresponsabilidad, a tal punto de parecer no importarle para nada la suerte de sus ciudadanos, mientras el pueblo se muere día a día sin inclemencia, por la pandemia del Covid 19, nuestro llamado Presidente Iván Duque pregona a cuatro vientos y con énfasis que ¡la Copa América va porque va!.

Se necesita de verdad tener la sangre bien fría, como la tortuga -dirán algunos- para hacer tal pronunciamiento en momentos en que todo el país se sumerge en lágrimas y dolor por las muertes que cada día nos registran las estadísticas. En medio de la desesperanza por las vacunas que no llegan y por la escasez  de camas UCI que en las grandes ciudades obligan a los médicos a escoger a qué pacientes salvar de la pandemia, los colombianos nos asombramos con los anuncios del primer mandatario a quien pareciera no importarle sus desaciertos que cada vez son más notorios como primera autoridad nacional.

Hay quienes creen que lo hace para distraer la atención y apaciguar los ánimos de la población por las noticias de muertes y contagios que día a día crecen más y más. Y tan sorprendente resulta este anuncio, como también el que con desparpajo pregona de que si no se aprueba la Reforma Tributaria, en pocas semanas Colombia quedará en bancarrota.

No bien el presidente de Argentina declaraba que la Copa América en su país declinaría, como sede compartida con Colombia, el nuestro apresuradamente enfatiza que “nosotros sí estamos preparados para hacerlo”, y por ello, ¡la Copa América de Fútbol va porque va!.

A un lado, sin importancia alguna, podrán seguir los debates sobre la manera equivocada como se ha manejado la pandemia en Colombia, la falta de elementos necesarios para enfrentar la enfermedad, de lado queda la falta de hospitales y servicios médicos de urgencias y para nada importa que la compra de vacunas haya sido retrasada y que por eso no se ha recibido la cantidad que supuestamente el gobierno había negociado. Y, como para ponerle la cereza al postre, Iván Duque se muestra retador de una opinión pública nacional que rechaza la mal llamada Reforma Tributaria.

Es tal vez por esa razón que decide dar el anuncio sobre la Copa América va porque va… como si en estos momentos un torneo internacional de fútbol pudiera interesar al pueblo; pretendiendo quizás dar “contentillo con un chocolate” a la gente, mientras sonriente aplica esa sí, la más venenosa vacuna de impuestos y cargas a millones de ciudadanos. 

“Es irresponsable y políticamente incorrecto andar promoviendo campeonatos internacionales de fútbol mientras el dolor y preocupación en la familia es cada vez más inclemente”, como afirma el sociólogo e historiador Moisés Pineda Salazar. Inmoral e indolente -agregaría yo-. 

Contradictorio el discurso de Duque en la vigésima séptima asamblea de Jefes de Estado y Gobierno, cuando él mismo reconoce que, en Colombia cerca de 3 millones de personas se han contagiado, más de 70 mil han fallecido y “todavía no tenemos un horizonte claro frente a su final”. 

El mundo sigue sumido en la incertidumbre. La India con más de 300 mil contagios en 24 horas, Francia cerrando fronteras y comercio y la Bundesliga, de Alemania ordenando concentraciones en burbujas para evitar la propagación de la enfermedad entre jugadores y demás en los clubes de fútbol.  

En Suramérica, la Conmebol cree acertada la decisión de definir prioridades para sus vacunas: futbolistas, técnicos y árbitros en equipos  masculinos y femeninos que disputarán la Copa América, Libertadores y Sudamericana. Vacunación que según la Conmebol comenzará con las selecciones  que disputarán la Copa América y los que se encuentran participando en los torneos como Copas Libertadores y Sudamericana hasta llegar a los equipos femeninos y masculinos de la máxima categoría de cada país. 

Quizás bajo estas argumentaciones el gobierno del Presidente Iván Duque declara la realización del evento balompédico. “Desconociendo” la situación alarmante que se vive en Brasil, uno de los países  participantes en la Copa. Y en otras naciones como Argentina, Chile, Venezuela etc., donde el Covid también está haciendo estragos sanitarios y produciendo muertes y más muertes sin control alguno.

De acuerdo con la Conmebol, la vacuna no es obligatoria y el jugador que quiera inmunizarse no será penalizado ni excluido de las competiciones. El lote de vacunas las entrega en calidad de donación Sinovac Biotech al fútbol sudamericano y fueron especialmente fabricadas para este fin. 

Hemos pagado unos precios excesivamente enormes de vidas, más bien de muertes, por irresponsabilidades de unos pocos desadaptados en la sociedad civil, pero igualmente por parte de la administración gubernamental desde la Presidencia por decisiones irresponsables. “Si al Presidente Duque le da la gana de hacer un campeonato que lo haga en su casa o que se enfrenten en su casa o en el Ubérrimo; da igual en el Campin o donde sea, total no será con público presente. Pero por favor no metan a la ciudadanía en tan enorme problema, condenando a la gente a muertes casi seguras”, acota el licenciado Pineda Salazar.

Cuando la desesperanza agobia con mayor imponencia y cuando la supuesta cura por las vacunas se trenza con mayor ímpetu en severos debates por incumplimiento en la entrega de las mismas, nuestros gobernantes parecen indiferentes e inclusive parecieran mostrarse complacidos con la desesperación de la gente.