¡Reto inmediato: ganarle al América!
La pandemia del coronavirus, el mal que aqueja por estos tiempos al mundo entero, sigue mostrando su cara amarga, sin respetar por más alta alcurnia que se tenga en el orden de raza, religión, política o condición social. Para todos es igual. Y una der las actividades que tampoco ha escapado a su nefasta influencia es el deporte.
A diario vemos y escuchamos sobre muertes y afectados de miles y millones de personas en el mundo entero. En Europa y todos los continentes la actividad deportiva presenta imágenes de destacadas figuras afectadas por el mal universal. Esa misma influencia ha hecho mella en Colombia, principalmente en la actividad de mayor convocatoria como lo es el fútbol. Clubes como Nacional, Tolima, América, Caldas, Quindío y ahora Junior han sido víctimas del mal.
Uno y otro equipo se han visto mermados por al Covid-19. Desafortunadamente para Junior, la pandemia llegó en el momento menos pensado. El onceno rojiblanco, uno de los considerado por nuestros críticos entre los favoritos tanto para competencia nacional como internacional, acaba de ser afectado y de qué manera. Diez jugadores, es decir más del 50 por ciento de los competidores, y dos miembros del cuerpo técnico cumplen el aislamiento obligado por la afectación.
No queremos argumentar ni excusar tal situación en la derrota sufrida por Junior frente al Coquimbo de Chile en la Copa Suramericana; pero tampoco podemos negar que una de las motivaciones en la impensable derrota tiene su asiento precisamente en la alineación de suplentes por fuerza mayor para afrontar el partido.
Sumado a todo ello, la seguidilla de compromisos que ha debido cumplir el onceno para estar al día en el calendario colombiano, y en la competencia internacional. Sabido es que en este sentido, la Dimayor es negativa a otorgar alguna condición a los clubes para acudir e tales instancias, y por el contrario se ufana únicamente por su propia conveniencia. A la Dimayor solo le interesa acabar la programación establecida sin considerar las posibilidades de mejoría que se les pueda brindar a los equipos para sus presentaciones internacionales.
Junior está pagando caro su concurso en tres competencias, una internacional, como lo es la Suramericana. El desgaste físico que atenta con la salud de sus protagonistas se refleja ahora en la merma de jugadores. El primer paso en falso lo acaba de dar ante Coquimbo, un rival que futbolísticamente está por debajo del Junior y muestra de ello es el puesto penúltimo en su país. Con este primer paso equivocado, el onceno local resta muchísimas posibilidades de seguir avanzando en la Copa, aunque no todo está dicho y habrá que esperar hasta el próximo juego. Al fin de cuentas Junior nos tiene acostumbrado a salir a flote en los mementos más cruciales que se le presentan.
Pero tal vez, la derrota ante los chilenos, nos sirva para recapacitar profundamente y entender que a veces es preferible concentrar la atención y esfuerzos en un solo objetivo y no tratar de abarcar más de nuestras posibilidades. Siempre he creído y así lo he expuesto, Junior ni hace dos años en Copa Libertadores ni ahora en la Suramericana está preparado para disputar una final de tal magnitud.
Si bien la conformación de este año se hizo con objetivos como campeonar en Colombia y disputar la final de Libertadores (fallido de antemano) o Suramericana (la actual), hay siempre algo que queda pendiente. Antes fue la falta de goleadores; hoy, igualmente falta, creo, una posición muy importante por llenar, como es el mediocampo. Tenemos en Borja quizás al goleador que queríamos, pero falta la figura central del medio; el número 10, el volante creativo que hilvane, desarrolle y sepa desenredar el nudo medular para surtir con eficacia el ataque de los delanteros. Hay todavía, según mi entender, camino por recorrer para pretender un título internacional.
Bajo estas consideraciones, soy un convencido que Junior deberá apuntar todas sus fuerzas futbolísticas a salir avante en el partido de vuelta este domingo frente al América en el Estadio Roberto Meléndez. Si bien no contará con toda su rigurosa titular por las afectaciones conocidas, su condición de local y el punto logrado de visitante ante los americanos le dan muchas posibilidades para lograr la clasificación a la gran final del futbol colombiano. El rival también llega disminuido por la ausencia de algunos titulares; y en situaciones similares, Junior deberá imponer Las condiciones.
En ese pensamiento deberá concentrarse la mentalidad de los jugadores nuestros. Ganar para seguir aspirando debe ser el objetivo exclusivo en estos momentos. El resto vendrá después. Y sobre lo que sigue, habrá tiempo y espacio para ordenar ideas y proyectar el futuro inmediato. De conseguir la meta propuesta frente a los “Diablos Rojos”, el convencimiento de la décima estrella sea frente al Santa Fe o Equidad, parecerá estar mucho más cerca.