Murió John Elliott, el historiador de dos mundos
El pasado 10 de marzo de 2022 murió el historiador británico John Elliott. Fue un gran conocedor de la historia europea, de la península ibérica y de la relación entre Europa y América, sobre todo la de los siglos XVI y XVII.
Sus libros rebosan erudición y un manejo prolijo de fuentes primarias de época, y están enmarcados en una visión equilibrada que tiene como norte conocer profundamente las realidades estudiadas para construir asertos y conclusiones prescindiendo de las manías dogmáticas y de las descalificaciones apresuradas que se derivan de estas últimas.
Elliott fue un historiador moderno que buscó siempre explicar los eventos históricos más allá del simple acontecimiento, tratando de penetrar en las relaciones ocultas, aparentemente invisibles, que se derivan de los entramados estructurales y de los procesos coyunturales.
Desde este punto de vista, prosiguió las mejores tradiciones de la historiografía del siglo XX, que supieron romper con la concepción del gran acontecimiento para adentrarse en los eventos masivos insertos en las estructuras materiales y simbólicas.
Su formación de historiador del siglo XX quedó reflejada en obras que ya permanecen como clásicas por su tema, la calidad y amplitud de la erudición y el manejo diestro de las fuentes primarias. La mayoría de ellas hacen parte, por la amplitud de la perspectiva, de lo que suele llamarse macrohistoria.
La comprensión profunda de los fenómenos estudiados la elaboro en el marco de la concepcción de la historia económica y social y de una historia política y diplomática insertas en aquella tradición, pero sin concederle espacio al determinismo económico. Sus claves teóricas y metodológicas están sistematizadas en el libro de su autoría Haciendo Historia (2012).
Fue considerado un hispanista y un conocedor profundo de la historia de Cataluña, pero también un crítico muy ilustrado del nacionalismo, tanto del decimonónico como del actual, sobre todo del catalán. Para penetrar más a fondo en el mundo hispánico, se preocupó por aprender castellano y catalán, entre otros idiomas conectados con sus objetos de estudio.
En las entrevistas colgadas en Internet se le nota un muy buen manejo del castellano, como consecuencia de las largas temporadas que vivió en varios lugares de España. Aprender castellano antiguo, paleográfico, fue una necesidad práctica estimulada por los temas y períodos históricos que abordó.
La España Imperial (1963) es uno de sus libros más conocidos y un trabajo de juventud donde se hace notar la influencia de Braudel. Elliott reconoció en público que el conocimiento que poesía de España era, en esos tiempos, mucho más profundo que el de los territorios americanos que componían la otra parte del imperio.
Esa falencia fue superada en obras como El viejo y el nuevo mundo (1970) y España y su mundo: 1500-1700 (1990). La escritura del libro Los imperios del Mundo Atlántico: Gran Bretaña y España en América (2006) le permitió ahondar en el universo americano español y británico y conocer a fondo sus características y las contradicciones que enfrentaron a los dos imperios.
John Elliot estuvo bastante cerca de Fernand Braudel, de quien recibió consejos prácticos, de Clifford Geertz, el padre de la antropología simbólica, e influyó en la ampliación temática y el mejoramiento de la revista Past & Present, un medio de expresión histórico marxista que amplío su enfoque de la mano de Elliott y de Lawrence Stone.
Acaba de morir un historiador importante que deja un legado intelectual invaluable para quienes quieran conocer más profundamente la historia de Europa y América; un autor obligado para entender el universo colonial americano y cómo los europeos ayudaron a crear el nuevo mundo y a servirse de este.
