Junior, ¿menos que antes?
A pocos días de comenzar la segunda temporada del 2021 en el fútbol colombiano y cuando, clubes importantes como Nacional y América anuncian a cada momento llegada de nuevas e importantes figuras a sus nóminas, en el Junior contrariamente, nombres que estaban casi asegurados se van alejando en forma definitiva en medio del desconcierto de la afición rojiblanca.
Tras el fracaso -que no de otra manera podríamos calificarlo aunque el técnico y otros digan lo contrario- de lo que fue este primer semestre del 2021- se esperaban gratas y reconfortables noticias para mantener la creencia de que Junior está considerado entre los grandes de Colombia.
La realidad nos muestra hoy algo muy distinto. Dos de los grandes referentes y de los que se tenía convencimiento de continuación, salen de las toldas tiburonas, decreciendo, según nuestro parecer, las posibilidades de llegar a una exitosa temporada. No lo fue en esta que acaba de terminar con derrotas en Copa Libertadores, Liga profesional y Copa Colombia teniendo a considerados valiosísimos elementos como Teófilo Gutiérrez y Miguel Ángel Borja, poco nos entusiasma creer cuando no hay anuncio de reemplazantes de igual o mejores condiciones futbolísticas.
Lamentable sin duda la salida del cordobés Miguel ÁngelBorja. Goleador de casta, costeño y en uno de los mejores niveles futbolísticos, se cifraban esperanzas de ser comprado por lo menos el 50 por ciento de sus derechos deportivos al Palmeira. Su gran presente hacía presumir una continuidad exitosa y hasta una transferencia en pocos meses por un valor internacional que dejaría inclusive buenos dividendos tanto al Junior como al club brasilero. Esa es la primera gran desilusión para la hinchada. En lo personal, creo, que Junior debió hacer el esfuerzo por adquirir el artillero. Hace rato lo necesitaba y ahora que lo tenía lo deja escapar por no hacer una importante inversión.
A ello se suma el desacuerdo entre el club y el referente Teófilo Gutiérrez, considerado por algunos como el mejor jugador criollo de la historia rojiblanca, concepto que no compartimos, especialmente con las generaciones recientes del periodismo deportivo que solo se enmarcan en el historial de unos años para acá desconociendo que la historia rojiblanca se ha escrito desde 1924 en tiempos de amateurismo y no desde las recientes épocas del Estadio Roberto Meléndez.
Si bien sus 94 goles en el equipo lo avalan como el segundo máximo anotador colombiano detrás de Iván René Valenciano y su incuestionable aporte han contribuido para acumular en lo personal cinco títulos en Colombia: (tres ligas, una supercopa y una Copa Colombia y un subcampeonato suramericano), Teófilo, quizás el ultimo ídolo del patio en el Junior, por su temperamento y su actuar un poco díscolo que le ha llevado a enfrentamientos con sus compañeros, técnicos y con la propia hinchada y periodistas que le critican, contradice su posición de pensamiento humilde que ha esbozado siempre.
Sus últimas manifestaciones públicas indicaban que estaba dispuesto a jugar gratis, pero a la hora de definir convenios contractuales, su posición parece contrariar su pensamiento. Muchos consideran que el tiempo de Teófilo en Junior llegó a su fin porque sus condiciones físicas se habían mermado, a tal punto que por ello, afirman algunos, se daba el lujo de escoger partidos para jugar. Cierto o no, lo que no se puede ocultar es que en algunos juegos el futbolista lucía apático, sin fuerzas y hasta desmotivado. Y las lesiones, poco frecuentes en él, fueron apareciendo hasta mermarlo en momentos cruciales como las finales de Copa Libertadores y de la Liga donde su concurso hubiera podido cambiar resultados en el equipo.
Y como en tiempos de divisionismo estamos, se habla por momentos, que también en el Junior pareció producirse una especie de polarización entre quienes seguían a Teófilo y quienes no estaban de su lado, razón por la que se dice hubo algunos inconvenientes de grupo.
Pero a esta hora y cuando clubes como Nacional y América anuncian supuestas importantes contrataciones, Junior parece conformarse con Walmer Pacheco, Sebastián Herrera, Cristian Borja y el bogotano José Carlos Muñoz; ah, yposiblemente a Carlos Bacca, aunque esto pareciera más, luces de espejismos como para entablar comentarios y controversias entre el sí y el no.
Lo cierto es que por ejemplo Nacional adquirió a Dorlan Pabón, Felipe Aguilar, Yurley Blanco, Yeison Guzmán y Alex Mejía, aunque estos tres últimos sin ser nada del otro mundo, estuvieron primero en carpeta del Junior que por “dormirse como el camarón, se los llevó la corriente” a las toldas antioqueñas. Claro a la hinchada rojiblanca no parece causar tanto estupor teniendo en cuenta que Guzmán de estirpe paisa prefirió al cuadro verde y Mejía, aunque de nuestra región, siempre mostró preferencia por el onceno en el que ya estuvo y logró éxitos. Un barranquillero que no le interesa estar en el Junior y un paisa que estaría más pendiente por su equipo antioqueño, mejor, mucho mejor que no estén.
Queda en el recuerdo las manifestaciones del goleador Borja en su despedida: "Me voy con una tristeza muy grande pues estoy convencido de que juntos hubiésemos podido celebrar la décima estrella. Me voy con el convencimiento de que mejores cosas vendrán para nuestro Junior”.
En cuanto a Teófilo, pese al clamor de los hinchas y el deseo mostrado por el jugador tras cinco años donde deleitó y fue campeón, creo, como mucha gente, le faltó un poco más en lo futbolístico y en lo personal para convertirse en verdadero ídolo rojiblanco; de esos a los que el público gusta cargar y pasear en hombros tras espectaculares faenas.
Preocupa sí, que en la nómina para esta segunda temporada no aparezcan nombres referentes del patio. El plantel está conformado por jugadores del interior. Ditta y Fuentes son apenas dos de los nombres de la costa que se mantienen vigentes. Esto nos hace recordar la época del “Zurdo”Miguel Ángel López a finales de los noventa cuando nos llenó de jugadores del Valle del Cauca y otras regiones que en nada favorecieron a la institución. Hoy, Junior luce de nuevo como un plantel de elementos cachacos.
Lo cierto es que la ausencia de dos referentes como Teófilo y Borja no serán fácil reemplazar. Tal vez Amaranto Perea ylos directivos crean entender que con los que llegan, el equipo pueda asumir el rol de verdaderos obreros, tal como en otros tiempos en los que sin grandes estrella, pero con voluntad y pundonor, Junior obtuvo importantes victorias. Si de elegante frac como en este semestre que pasó no se pudo, tal vez con el overol puesto, como con José Varacka, se logre alcanzar la décima estrella. Pero en aquella ocasión figuraban jugadores de talla como Bolaño, Rubio, Reyes, Dulio, Bonifacio, Fiorillo y Ariel entre otros. Criollismo puro con verraquera costeña.