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Hoy deberá acabar el show del fútbol colombiano

La bendita pandemia del Covid-19 ha impactado de tal manera al mundo, que nada parece escapar a su influencia negativa. En lo económico que parece ser el factor mayormente afectado, similar al enorme número de víctimas fatales, no ha sido ajena a otros frentes o niveles en la cotidianidad universal.

La afectación sanitaria ha generado sin duda su gran influencia en un frente tan importante para la humanidad como lo es el deporte. Muchos eventos de carácter internacional como Juegos Olímpicos, Campeonato Mundial de Fútbol, Maratones atléticas, competencias Automovilísticas, Ciclísticas, Beisboleras, competencias como los grandes del Tenis y en fin, todas las actividades deportivas han recibido la influencia del el Coronavirus que se ha impregnado sin distingo alguno de clases económicas, sociales o religiosas. Tanto así, que las grandes potencias el mundo entero marchan ahora en carreras desenfrenadas por conseguir la anhelada vacuna que pueda contener y acabar con el mal.

Reino Unido con una de sus reconocidas universidades como la de Oxford, Estado Unidos con laboratorios especializados, en Boston, Alemania, Italia, Francia y China por nombrar algunos países, se encierran en una contienda día a día para lograr exponer públicamente la mejor y de mayor efectividad vacuna contra el Covid-19.

Uno de los deportes más afectados ha sido sin duda el fútbol. El espectáculo de mayor convocatoria en el mundo ha sido afectado por el virus que ha pernoctado desde hace varios meses y aunque algunas ligas del viejo mundo especialmente, han reiniciado competencias, los resultados tanto en lo deportivo pero mucho más en lo económico han arrojado resultados desgastantes. Y, sin duda, uno de los países afectados enormemente en Suramérica lo es el nuestro. Colombia quedó “huérfano” del fútbol desde el pasado mes de marzo. Ahora finalizando julio, y visionando el posible regreso en agosto o septiembre, un factor predominante sigue amenazando su reinicio.

Se trata de la dirigencia del campeonato. No solo por el enfrentamiento que conlleva posibles demandas entre un canal de televisión como lo es Win Más y la División Mayor-Dimayor que tiene en jaque a su principal directivo, el presidente Jorge Enrique Vélez. Ello porque a falta del balompié, el canal no tiene conque cancelar lo convenido en un contrato de derechos de transmisión nacional e internacionalmente hasta el año 2026.

Los clubes colombianos: 20 de la primera división y 16 de segunda o clase B, están enfrascados en defensa-algunos- y rechazo otros en seguimiento del dirigente. Muchos clubes han solicitado la renuncia (salida) de Vélez de la entidad; pero él, responde que lo hará si lo indemnizan con cierta cantidad de dinero más allá de los mil millones de pesos. La Dimayor ofrece cerca a de 300 millones de pesos para Vélez quien tiene un salario cercano a los 80 millones de pesos mensuales.

El enfrentamiento radica en el mal manejo que el presidente del organismo le ha dado a los torneos en general incluyendo división B y liga femenina, pero especialmente la falta de dinero a los equipos que han esperado los aportes correspondientes al contrato firmado con la televisión por derechos de transmisión de los partidos. Jorge Enrique Vélez es rechazado además por la afición de los equipos y el público en general por haber convenido con el canal contratado el pago de una suscripción que el usuario debe hacer para recibir la señal de los partidos y que es del orden de 30 mil pesos mensuales.

Desde que se conoció la obligación de este pago desde enero de este año, el público no solo lo rechazó, sino que ha sido punto de apoyo en solicitud de salida del dirigente. Y en medio de esta situación, cuando supuestamente se cree que el reinicio del fútbol se hará en agosto o inicios de septiembre, aún no se sabe cuál será el futuro inmediato de la competencia.

Este viernes 24 de julio precisamente debe quedar definido la continuación, cancelación o inicio de un nuevo torneo. En la asamblea extraordinaria de esta fecha deberá quedar definidos todos los aspectos referentes. Y uno de esos puntos con características de importante, lo es sin duda la salida o continuidad de Jorge Enrique Vélez.

El novelón Jorge Enrique Vélez

Todo el novelón de la Dimayor ha tenido y tiene como protagonista principal al presidente Jorge Enrique Vélez. Muchos quieren que salga, otros que siga; lo cierto es que él, como lo son todos los funcionarios públicos o privados tampoco parece saber conjugar el verbo renunciar.

Su nombre ha estado de boca en boca en todos los medios de comunicación incluyendo las redes sociales de internet. Su imagen, según él mismo dice, ha sido mancillado sin misericordia y eso merece un resarcimiento. Hay quienes señalan que Vélez ha pedido para presentar su renuncia cerca de 2 mil millones de pesos. La Dimayor, según afirman otros, le ha tasado un valor de indemnización de 300 millones.

En el tira y jala se estima que las negociaciones podrían fijarse definitivamente en algo así como 500 millones de pesos. A pocas horas de decidirse la suerte del fútbol colombiano (Hoy viernes 24 de julio), se habla de la jugada maestra del directivo. Su “As bajo la manga”. Y son, los señalamientos que se le han hecho al presidente de la Federación Colombiana de Fútbol Ramón Jesurún por la cartelización de boletería en las eliminatorias al Mundial Rusia 2018. Según los estatutos de la Federación, al presidente del organismo (Fedefútbol) debe reemplazarlo el presidente de la Dimayor.

En los próximos días podría darse la salida de Jesurún Franco para afrontar las investigaciones de Superintendencia de Industria y Comercio, del Ministerio del Deporte y de la propia Fiscalía, Procuraduría y Contraloría. Enrique Vélez sabe que de producirse la salida de Ramón Jesurún, por derecho propio él entraría a comandar la Federación, posición sumamente atractiva tanto en lo económico como en lo social y deportivo. Y es quizás esta una “última jugadita” a la que quiere apostar Vélez. Pero también hay otros aspirantes al cargo en la Federación.

Podría darse el caso entonces que Vélez se quede sin el pan y sin el queso y entonces, con el tiro saliendo por la culata, tenga que aceptar una indemnización de menor monta.