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Flamengo y Junior entrelazados con huellas de grandes figuras

Sabor agridulce, más agrio que dulce, dejó el resultado del juego Junior frente al Flamengo con derrota para los locales 2-1 en el Estadio Roberto Meléndez. No fue, como nunca lo ha sido, afortunada la competencia rojiblanca frente al mismo rival en el certamen internacional. Nunca ha podido sacarle siquiera un punto al hoy campeón de América y de la Recopa del mismo certamen.

Pero algo positivo nos dejó el encuentro: la entrega, las ganas de no dejarse vencer y la actitud para contrarrestar la influencia física de los brasileros aunado a la complacencia de un árbitro  que mostró su inclinación hacia los visitantes y permitió el ablandamiento con fuerza desmedida en algunos pasajes que merecieron ser sancionadas severamente.

Pero al margen de la actuación arbitral, que no por eso se perdió, aunque el primer gol fue consecuencia de una mano dejada de sancionar, la actuación del Junior fue como la quiere siempre la hinchada en cada compromiso. No por ser superior en la conformación futbolística el Flamengo ganó este cotejo. La suerte también le ayudó en los dos errores que fueron cobrados por los visitantes.  De antemano todos sabíamos que el mejor equipo del continente era el amplio favorito. Hasta con un empate la satisfacción era esperada. Al final del compromiso la afición aplaudió a la divisa local en medio de una agradable expectativa por lo que sigue en la Copa Libertadores y también en el torneo colombiano.

Todo lo anterior, no para sentir que estamos complacidos con el resultado, pero sí contentos porque esta vez Junior mostró otra cara, no en lo futbolístico que todavía le falta, sí en la actitud de sus integrantes que lucharon hasta el final para no ser vencidos. 

Este marco previo sirva de enlace para referirnos más bien a esa identificación que existe históricamente entre el equipo Junior y el club Flamengo. Del club brasilero hay recuerdos históricos que por alguna circunstancia nos pertenecen a los seguidores del Junior y diría de toda la afición barranquillera. Eso es la presencia de futbolistas de reconocidos prestigios a nivel mundial.

Nos referimos a jugadores como Edvaldo Alves de Santa Rosa-DIDA-para muchos entre quienes nos encontramos, el mejor extranjero que ha pasado por el club rojiblanco. Su huella quedó impregnada en el corazón de todos tras sus actuaciones en los años 1966 y 67 cuando Junior reapareció en el concierto colombiano luego de 12 años de ausencia.

Parte de su inmensa capacidad que lo hizo Campeón Mundial con Brasil en Suecia 1958 y de quien se afirma fue sustituido por el Rey Pelé, la dejó plasmada en el Junior no solo con los 33 goles marcados, en las dos temporadas (66-67), sino por su sabiduría futbolística que brindaba con alegría en cada tarde dominical en el Romelio Martínez. Fue jugador, goleador y estrella del Flamengo entre 1954 y 1964 en el que selló su cuota goleadora con 64 anotaciones. Y fue Ídolo del Junior en su estadía por Barranquilla.

Othón Alberto Dacunha, considerado el mejor puntero derecho del onceno “Tiburón”, perteneció al Flamengo entre 1958 y 1964  fue compañero de Dida varias temporadas y lo fue en Junior entre el 66 y el 67. Dacunha también dejó su huella en la escuadra rojiblanca con poco más de 40 goles. Fue otra de las grandes figuras que siguen en el recuerdo de la afición rojiblanca.

Garrincha, considerado hasta hoy el mejor puntero derecho del mundo, perteneció al Flamengo en los años 1968 y 69. Aunque solo jugó un partido con Junior (1968)  su presencia en Barranquilla fue todo un acontecimiento que concentró la atención del público y despertó enorme entusiasmo en la hinchada local.

Victor Ephanor y Dida, los dos más grandes brasileros que pasaron por el Junior. ambos tambien vistyieron la casaca del Flamengo.

En los años 1972-1974 y 1975 estuvo en Barranquilla otro de los grandes ídolos de la afición. Nada menos que Víctor Ephanor, el máximo goleador extranjero del equipo con 86 anotaciones.  No solo fueron sus goles, sino las excelsas cualidades futbolísticas que despertaron una verdadera simpatía por este jugador que junto a Dida siguen siendo considerados las máximas estrellas en el historial del equipo Junior.

Víctor Ephanor formó parte del Flamengo en 1973, año en que se quedó en Brasil en busca de un cupo en la selección que iría al Mundial de Alemania 74. No logró su sueño y por ello regresó al Junior donde cosechó sin duda enorme regocijo con sus virtudes que llenó de felicidad a la afición rojiblanca. Ephanor también jugó en el Barcelona de Ecuador saliendo campeón en 1980 y 1982. Barcelona es integrante del grupo en el que intervienen Junior, Flamengo y el Independiente de Ecuador. 

Otro brasilero que hizo parte de ambos clubes (Flamengo y Junior) es Marcelo Macedo. Jugó en 2006 y 2016 en el onceno brasilero y en el 2013 pasó por Junior aunque sin nada de fortuna.

El único aporte del equipo Junior al Flamengo ha sido hasta hoy el barranquillero Miguel Cuellar quien actuó en los años 2014 y 2015. Cuellar fue campeón con Junior en el 2015 (Copa Colombia) y del Campeonato Carioca (2017).

Flamengo, uno de los más grandes del fútbol brasilero goza de gran aprecio del público barranquillero y aunque nunca el cuadro rojiblanco ha logrado vencerlo, la presencia de este equipo carioca despierta enorme entusiasmo cada vez que acude a una cita con nuestro onceno “Tiburón”. Estrellas como Dida, Víctor Ephanor, Dacunha y Garrincha permanecen con un sello inconfundible que entrelaza parte de la historia del fútbol de Barranquilla y Brasil. Será por ello que, aunque seguimos soñando con poder ganarle algún día al Flamengo, derrotas como la de este miércoles aunque con sabor agrio, nos desliza también un poco de fútbol con dulce sabor.