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El sonido pelayero de Néstor Emiro Gómez

Razón de sobra tuvo el escritor, filósofo y filólogo alemán Federico Nietzche cuando aseveró, hace más de un siglo, en su libro ‘El Crepúsculo de los ídolos’, que la vida sin música sería un error.

En verdad, la música es el territorio donde nada nos hace daño, como dijo recientemente el cantautor argentino Andrés Calamaro.

Y así es, en efecto: la música es la negación del aburrimiento, de lo absurdo, independientemente del género, aire o ritmo que se interprete.

Y cierto como contundente fue el Nóbel de Literatura de 1982, Gabriel García Márquez, cuando sentenció, con plena seguridad, que lo único mejor que la música era hablar de música.

Esta última aseveración cobra actualidad y fuerza luego de leer las 224 páginas del libro ‘Origen y desarrollo del sonido de Pedro Laza y sus pelayeros’, del investigador barranquillero Néstor Emiro Gómez, editado por Punto Digital.

Se trata de una obra muy bien investigada, elaborada con un lenguaje sencillo y ameno que invita a leerla. Es una obra hermosa e ilustrativa, llena de una musicalidad que permite salvar del olvido a una pléyade de talentosos artistas que contribuyeron al realce de la música popular del Caribe colombiano.

¿Por qué un libro de esta naturaleza? El autor responde sin ninguna pausa:

“Todo se debe a la popularidad del colectivo Pedro Laza y sus pelayeros. Había casi un total desconocimiento de la vida y trayectoria musical del maestro Pedro. Incluso, se llegó a dudar de su existencia. Por eso me impuse la tarea de buscarlo y conocer su trayectoria con el propósito de derribar las especulaciones que se habían construido alrededor de su vida”.

Nésstor Emiro Gómez va más allá de ese interrogante inicial: “Fue tanta la intensidad de la búsqueda, que nunca imaginé que lograría reunir todo un arsenal de información, que cada vez seguía creciendo. Entonces fue cuando pensé que de ninguna manera podía quedarme con el inmenso material que recogí, y por eso decidí compartirlo públicamente con la elaboración del libro”.

El libro contiene reseñas de músicos, datos y una completa discografía de esa inolvidable agrupación denominada Pedro y Laza sus pelayeros, surgida por allá en el decenio de los 50 y que, en verdad, muy pocos musicólogos se han dedicado a su estudio y difusión.  

Néstor Emiro Gómez Ramos, investigador barranquillero residente en Nueva York.

La historia se cuenta y se canta a partir de los diálogos que Néstor Emiro sostuvo como varios de los protagonistas de este suceso: el bajista Pedro Laza, el cantante Crescencio Camacho, el pianista Lalo Orozco y el trompetista Edrulfo Polo, entre otros.

Cantos emblemáticos
 
‘Sin breque’, ‘El mochilero’ y ‘El cebú’, de Rufo Garrido; ‘Pie pelúo’ y ‘Pelayo’, de Clímaco Sarmiento; ‘El chivo mono’, ‘El iguano’ y ‘Cara e piedra’, de Edrulfo Polo, y ‘Cero treinta y nueve’, de Alejandro Durán, son títulos de algunas cadenciosas y alegres piezas musicales grabadas, solo de manera instrumental, por la orquesta de Pedro Laza y sus Pelayeros, en la fructuosa década de los 50, bajo el sello de Discos Fuentes.

Son canciones, de más de 60 años, recopiladas en producciones discográficas de larga duración que llenaron toda una época, y aún es la hora que invitan al baile a cualquier hora del día.

Las historias, alrededor de los autores e intérpretes de esas canciones, están consignadas en la obra del profesor Néstor Emiro Gómez Ramos.

El libro está alimentado de textos, fotografías, documentos de identidad y otros anexos que lo enriquecen.

“Cuando los lectores empiecen a disfrutar la lectura amena de este magnífico libro, se encontrarán con el investigador comprometido”, dice el escritor Jairo Solano Alonso en el prólogo.

En verdad, este libro es el resultado de tres décadas de reportería, de investigación, de escritura y de correcciones. Para felicidad de los lectores es una realidad. 

Residente en Nueva York desde hace varios años, el profesor Néstor, licenciado en Matemática y Física de la Universidad del Atlántico, se ha caracterizado por entrevistar a los más sobresalientes exponentes de la música popular de Colombia y América Latina en diferentes géneros.

Pareciera un lugar común, pero hay que recalcarlo: ¡este es un libro que merece estar en toda buena biblioteca que se respete!