Share:

El milagro se reduce solo al repechaje

Reaparecieron los goles, llegó la victoria después de siete fechas y Colombia quedó con un hálito de vida en su afán de clasificar al Mundial de Catar. Triunfo cuyo camino estuvo en los pies de dos caribeños: Luis Diaz, sin duda la gran figura del partido y de Miguel Ángel Borja; ya el tercero de Mateus Uribe sería la cuota para ampliar el marcador.

Si bien se consiguió un primer gran objetivo, llegar con posibilidades al último juego frente a Venezuela, el tan esperado milagro de clasificar se reduce para la tricolor al denominado repechaje dado que ya los dos cupos pendientes de manera directa se definieron a favor de Ecuador que aun perdiendo ante Paraguay 3-1 logró su cupo y de Uruguay que superó a Perú en el estadio de Montevideo.

Brasil, Argentina, Ecuador y Uruguay ya compraron tiquete a Catar. Perú, Colombia y Chile forman el trío que definirá en la última fecha la quinta casilla que da derecho al repechaje.  Los Incas por su condición de local en el cierre de las eliminatorias y frente a Paraguay plenamente eliminado es sin duda el de mayor pronóstico para lograr la repesca.  Pero los partidos hay que jugarlos y aunque en el papel los peruanos tengan la mejor opción, se hace necesario esperar el pitazo final.

Por ello, el tan esperado milagro del que se ha venido hablando para el seleccionado colombiano, este reduce a la última fecha. Porque Perú ganando a Paraguay no importará que Colombia o Chile consigan victorias. Con 24 puntos los peruanos serían inalcanzables porque Colombia llegaría a 23 si le gana a Venezuela y Chile a 22 de obtener la victoria.

Frente a Bolivia anoche, se terminó la sequía de goles y triunfos. El compromiso se jugó sin mucho apuro para Colombia que fue muy superior a lo largo del cotejo frente a un rival boliviano que intentó y pudo sostener la igualdad hasta los 38 minutos cuando la gran figura Luis Diaz descifró la defensa visitante para marcar uno de sus acostumbrados goles.

No es “momento de llorar” dicen los especialistas del fútbol cuando se pierde tantas oportunidades como las perdió Colombia a lo largo de las eliminatorias. Partidos de local que debieron sumar de a tres puntos y que se desvanecieron sin justificación alguna y que ahora es cuando se están valorando.  La ilusión sin embargo sigue latente aún entre los menos optimistas. El rival, Venezuela tampoco es “pera en dulce” o creencia de que somos superiores y que por nombre ya tenemos ganado el juego. Jugadores y cuerpo técnico deben tenerlo bien claro para no pensar que a los venezolanos ya les tenemos arrebatado los tres puntos.

Por lo demás, resta solo esperar unos días para saber con certeza si podemos seguir vivos en el repechaje o si por el contrario debemos comenzar el conteo regresivo para una próxima eliminatoria dentro de cuatro años. Mientras haya vida hay esperanza y los colombianos, aunque con tan limitadas opciones, seguiremos creyendo en el tan esperado milagro.