El Junior en busca del umbral para sus propósitos
Dentro del ámbito competitivo en el fútbol profesional colombiano, el equipo Junior fue conformado para objetivos principales: uno, ganar la liga; dos, para ganar la Copa Colombia y tres, para pelear y de ser posible conseguir un título internacional, valer decir en su caso, la Suramericana al no acceder a la Libertadores.
Para ello se hicieron ingentes esfuerzos económicos y suramericana se contrataron refuerzos, supuestamente de lo mejor del rentado doméstico. Con Miguel A. Borja, Fernando Uribe y Omar Albornoz se afianzaba la vocación ofensiva y de goles en el plantel, sumados a los ya pertenecientes del club como Fredy Hinestroza, Jhon Pajoy, “Cariaco” González, Edwin Cetré y “Tutunenco” Valencia. En la zona media se contrató a Daniel Giraldo y Yesús Cabrera, en la línea defensiva se reforzó con Walmer Pacheco, Jorge Arias, Homer Martínez y Nilson Castrillón sumándose a John Fabian Viáfara, Gabriel Fuentes y Edwin Velasco,.
Si bien, no podríamos afirmar que es lo mejor del fútbol suramericano, cierto sí, que son de los considerados mejor en cuanto a rendimiento en el concierto colombiano. Es hora, según el criterio periodístico y de analistas, de conseguir lo que en semestres recientemente del pasado no se ha podido lograr.
En tal sentido se aspiró a complacer a las exigencias del público y de los entendidos. Y la mayor parte de la prensa especializada ha reafirmado, que Junior según la nómina, sería el mejor conformado y el equipo a vencer en esta temporada. En desarrollo del torneo doméstico, con altibajos y un rendimiento que no alcanza la excelencia, por lo menos se han ido dando resultados aceptables, destacando la seguidilla de triunfos contínuos en casa donde los tres puntos han estado en mas del 75 por ciento.
El fútbol desplegado en las primeras jornadas, aunque aguardadas con enorme expectativa, no llegó al nivel esperado; pero a medida que se ha ido avanzando y ya en la recta final de clasificación a los cuadrangulares, el estilo y la muestra técnica futbolística ha ido creciendo para complacencia de la afición y crecimiento de la ilusión.
En la Copa Suramericana, evento en el que Junior tiene enorme deuda con su hinchada, esta vez se ha arrancado bien en la etapa previa. Un empate ante Colón de Santafé (Argentina) de visitante y un categórico triunfo 3-0 frente a Fluminense (Brasil) en calidad de local, han hecho creer en un auspicioso presente. Y, como para redondear el optimismo, el comienzo de la Copa Colombia ha sido prometedor superando al Santafé 2-1 en el Estadio Roberto Meléndez. Todo este andamiaje con muestras no solo de capacidad técnica, sino con desenvolvimiento tanto en ataque, como defensivamente.
El técnico Juan Cruz Real, con altibajos al principio, parece haber ido encontrando el camino correcto en la conformación de su nómina titular y la de suplentes para los distintos compromisos. Aunque no es tiempo de echar campanas al vuelo, por lo menos si es justo reconocer la actualidad del plantel que cada vez se le nota más comprometido con los objetivos trazados.
Tampoco es tiempo de afirmar que somos el mejor, porque otros como Nacional, Tolima, Millonarios, de los llamados grandes, están por encima en la tabla de posición, aunque Junior por su nómina debería estar ya clasificado de antemano.
La presencia creciente de fecha tras fecha en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez corrobora el entusdiasmo de la gente por el equipo. No solo por la muestra futbolística, sino además por ese ímpetu y entrega de los jugadores, tal como siempre lo ha querido y lo exige la afición. Entrega total, valor agregado a la capacidad y despliegue técnico que no sea flor de un día sino permanente, para llegar y conseguir los propósitos por todos deseado.
De acuerdo entonces con lo observado últimamente, y aunque no deberíamos anticiparnos, Podríamos creer sí, que el Junior camina bien y está en el umbral de objetivos propuestos. Ojalá esta creencia nuestra sea la misma y que se pueda mantener en el propio plantel hasta el final de cada competencia.