Cumbre sobre el clima: Actualicemos nuestro rumbo medioambiental
Los más grandes están sintonizados, en cuanto a la necesidad de cambiar su posición política, jurídica y económica frente al medio ambiente.
Todos los lugares del mundo, desde las ciudades costeras, centros urbanos y zonas rurales, se han visto afectados en su salud, economía y paz por la crisis del medio ambiente.
Y es cierto, no hay un desafío mayor para nuestro mundo, para la especie, que enfrentar esta emergencia ambiental como lo que es, una grave amenaza para la humanidad.
Biden empezó diciendo “Estados Unidos está de vuelta” liderando como país organizador del evento, la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero. China, hasta hace poco su archienemigo, igual anunció reducciones; la Rusia de Putin, al unísono, anunció tecnología, beneficios para empresas que desarrollen estrategias para ayudar con la reducción de la contaminación y apoyo estatal para empresarios. Brasil, increíble, prometió neutralidad de carbono a 2050.
Lo que un buen liderazgo puede lograr para unir intereses en pro de un fin loable: la supervivencia de la especie en un medio ambiente sano.
En nuestro país, que por su desarrollo mantiene aún grandes superficies y cantidades de humedales, biodiversidad, agua dulce y tesoros ambientales, debe cambiar su visión del medio ambiente.
Hoy, vemos sin control licencias para construir hoteles en lugares protegidos, fracking para la exploración petrolera sin más opciones o como única opción posible, el carbono como mineral determinante en la canasta exportadora, minería ilegal descontrolada que enferma nuestros ríos; ganado vacuno, cerdos y pollos como base alimenticia; todo lo anterior, operaciones y caracterizaciones que en los países más desarrollados son más noticias de un periódico de ayer.
Colombia está a tiempo de actualizar su rumbo en materia ambiental, que pase de ser un mero discurso retórico a una política estatal prioritaria y a prestar especial atención a cómo los poderosos del mundo, se alinean en pro de un esquema de protección ambiental que monetiza lo que hoy nosotros como país, tenemos en exceso; donde de verdad puede haber un nicho económico importante, donde puede existir riqueza monetaria.
Sólo por decir un ejemplo, ya el agua de California cotiza en el mercado de futuros de Wall Street
Se vienen las elecciones y será el momento ideal para exigir a los candidatos programas con enfoque ambiental, que comprendan tanto un enfoque de protección como el de su economía, que establezcan al medio ambiente como prioridad y que trate de ponerse a tono con el mundo, donde, en la actualidad, encontraremos muchos aliados.
El país debe promocionar las ideas que hoy promuevan energías más limpias que las tradicionales y contaminantes, las empresas deben tener incentivos ciertos, fácilmente deducibles por implementar políticas limpias, el tema ambiental debe ingresar en los pénsum de colegios, universidades y volverse cátedra ciudadana, cultura social (en vez de pelear si quitamos la clase de religión o no).
Merecemos un mejor ambiente y podemos actualizarnos con el mundo para no quedar otra vez relegados frente a la humanidad en un tema en el que tenemos, por naturaleza, un lugar privilegiado. El tema ambiental debe convertirse en un derecho fundamental.
