72 minutos duró la ilusión
Días antes y a medida en que se acercaba la fecha y hora del partido, frente a Brasil, un creciente entusiasmo y optimismo dejaba reflejarse en el público colombiano. Si bien se tenía plena conciencia de la mayúscula dificultad de enfrentar al máximo exponente del fútbol suramericano, no resultaba menos cierto que por lo parejo de los últimos encuentros, se confiaba en un resultado positivo para la Selección Colombia.
Los criterios y discusiones o comentarios se centraban básicamente en lo que tendría que hacer Colombia para no ceder ante el durísimo y encopetado rival brasilero, clasificado de antemano al mundial de Qatar. Comentarios que deambulaban siempre bajo la apreciación de si James Rodríguez sería tenido en cuenta por el técnico para ser inicialista o si debían dejarlo para el caso de ser necesitado.
Y como siempre, la formación del equipo seguiría siendo una incógnita por las modificaciones obligadas en la zona defensiva ante la ausencia de figuras que por lesiones no serían de la partida. Terminando siempre en sí iba o no de titular James Rodríguez.
Pero, como decía al principio, el optimismo por un resultado provechoso (triunfo o empate) seguía siendo la nota predominante entre el público y la prensa del país. Se tejían inclusive creencias en lo que muchos llamaron Jornada Histórica con la victoria de Colombia a frente a un rival del Brasil al que nunca se le había ganado en eliminatorias mundialistas. “Siempre hay una primera vez”, y el equipo de Reinaldo Rueda “tiene equipo para vencer” se atrevieron a anticipar los más positivos comentaristas.
Lo cierto es que todas las apreciaciones, Creencias y sentencias solo sería realidad al final del juego que esta noche (anoche) se cumplió en el Estadio Arena de Sao Paulo. La ilusión duró y perduró hasta el minuto 72 del juego. Fue cuando Brasil logró descifrar una falta de concentración defensiva para conseguir el gol que le dio la victoria. Pero aún, antes del gol, se presentía la caída del arco en cualquier momento dada la superioridad y dominio que en la cancha ejercía Brasil.
Y las respuestas fueron dadas con claridad: Duván, Borja, Muriel y Roger no pudieron salir de la ausencia del gol que desde hace rato caracteriza a Colombia. Un resultado ajustado por el dominio mayoritario de los brasileros frente a un rival que intentó mantener su arco en blanco. Y que cuando estuvo por debajo tampoco se preocupó por ir a ofender, sino que prefirió replegar su juego para evitar un resultado más abultado.
Quedó claro que Colombia sigue adoleciendo del producto final del futbol: el gol. Y que igual tampoco tiene generador de juego. James reiteró su mal momento futbolístico. Y Reinaldo Rueda deberá preocuparse más que nunca por lo que viene. No hay espacio ahora para más ventajas. Paraguay es el próximo rival y Chile que parecía lejos de posibilidades se acercó peligrosamente en la tabla.
Primera derrota en esta era de Raynaldo Rueda, pero más que eso, el calendario restante se estrecha cada vez más para la clasificación a Qatar. Por eso, a esta selección hay que darle un verdadero revolcón futbolístico, en el orden táctico y en la producción de todos y cada uno de los jugadores del equipo.
No es suficiente el lucimiento ni las condiciones individuales sino existe producción colectiva. En la Selección Colombia hay mucho que corregir; o mejor mucho por producir. Paraguay nos marcará en la próxima fecha si hay o no capacidad y condiciones para seguir creyendo en la clasificación al Mundial de Qatar. Sino es por clasificación directa entre los cuatro mejores, por lo menos en un repechaje como última tabla de salvación.