Piquete Típico Cubano, danzonera que trabaja por el rescate y preservación del baile nacional de Cuba
En Guanabacoa, Cuba, el Conservatorio ‘Guillermo Tomás’ adelanta esta labor.
Al ingresar al Conservatorio ‘Guillermo Tomás’, de Guanabacoa, Cuba, se respira un ambiente de alegría y mucha esperanza. Los jóvenes, con sus instrumentos musicales a cuesta, se colocan a lado y lado de los espaciosos pasillos a la espera de su turno para iniciar otra jornada académica y artística.
Pero ese viernes 20 de junio era un día diferente en el Conservatorio: había una velada especial para los asistentes al IV Encuentro de Coleccionistas y Melómanos organizado por la Egrem, empresa encargada de las grabaciones musicales de la isla.
Tras subir las estrechas escaleras desembocamos en un teatrino, donde se encontraban instalados los músicos de una danzonera. Oh, bella sorpresa: El Piquete Tìpico Cubano nos tenía preparado un concierto con lo mejor del repertorio de los danzones, interpretados por jóvenes y adultos de la localidad.
Isela Vistel, musicóloga y representante del Piquete Típico Cubano, nos explicó que esta orquesta danzonera se desempeña en el rescate y preservación del danzón, baile nacional de Cuba.

Esta organización musical fue fundada el 4 de abril de 1963, por el gran músico Odilio Urfé, descendiente de una familia con un gran legado musical.
“Este trabajo lo realizamos ininterrumpidamente, rescatando danzones que permanecen en los archivos del Museo Nacional de la Música y lo llevamos a todas las regiones del país e instituciones como escuelas, hogares de ancianos y en los parques. Y lo más importante, lo hacemos con los niños, que son el relevo de nuestro futuro trabajo y les enseñamos la historia del danzón, cómo surgió, cómo se desarrolló, cómo evolucionó y sobre todo cómo lo mantenemos vivo fusionándolo con las nuevas tendencias morfológicas, armónicas y otros géneros musicales”, nos explica la musicóloga y directora de un programa radial donde difunde esta música.
La velada fue maravillosa, rodeada de niños y niñas, degustando la música.
El programa lo iniciaron con ‘El bombín de Barreto’, danzón compuesto por José Urfé, estrenado en el año 1910.
“Un danzón que marcó un punto de giro en el desarrollo del género porque por primera vez se incluye una sección en el montuno que incluía elementos del son cubano, lo cual posibilitó un mayor desenvolvimiento escénico a los bailadores y a los músicos poder improvisar”.
Fue una ovación cerrada. Algo mágico.

Luego interpretaron ‘Amalia Batista’, danzón compuesto por Rodrigo Prats, compositor, arreglista, violinista, pianista y director de orquesta cubano.
Este danzón está inspirado en la zarzuela del mismo nombre, “donde ya aparecen los coros y los estribillos cantados”.
Acto seguido, el danzón “Tres motivos”, del compositor santiaguero Daniel Vistel Columbié, fallecido hace un año.
“Es un danzón de los años 50, donde no solamente cambia estructuras morfológicas, sino armónicas, tímbricas y hasta los fusiona con otros elementos como el jazz”.
El programa tuvo una bella sorpresa. Un niño de 12 años, Jorge Alí, se sumó a la danzonera, interpretando la trompeta.
“Como trabajamos también para los niños, enseñándoles nuestro baile nacional en las escuelas, siempre tratamos que los niños se vinculen. Ese niño está cursando el segundo año en la especialidad de trompeta en el Conservatorio Guillermo Tomás Bouffartigue, en La Habana, Cuba”.

Al final del programa, muchos niños músicos se unieron al Piquete haciendo gala del dominio de sus instrumentos y del repertorio danzonero.
El Conservatorio ‘Guillermo Tomás’, de Guanabacoa, tiene nivel elemental y nivel medio, y un claustro de profesores por excelencia.
Velada inolvidable!
La musicóloga es una férrea defensora del danzón.

“Muchos consideran que el danzón está viejo, envejecido, que no gusta y es un grave error. El danzón está más vivo que nunca y se cultiva en todo nuestro país. De hecho, existe un movimiento danzonero en Cuba, integrado por más de 120 clubes, que todas las semanas hacen peñas danzoneras y participan otras orquestas”.
Este movimiento no es muy visible, pero tiene una fuerza arrolladora.
Ella refuerza esa labor en su programa radial que usted lo puede escuchar en este enlace www.cadenahabana.icrt.cu
Todos los domingos, de 8 y 30 a 9 y 30 am se emite su programa ‘Danzón Cuba’.
Según los historiadores, el danzón nació en Cuba a finales del siglo XIX, en Matanzas, en 1879. Lo consideran como una variante de la contradanza. En el siglo XX se extendió a México. En Veracruz se interpreta y baila mucho en ‘peñas bailables’.
El compositor Miguel Ramón Faílde y Pérez (Matanzas, 23 de diciembre de 1852 – Matanzas, 26 de diciembre de 1921), es considerado el padre del danzón, con su pieza “Las alturas de Simpson”.