El yemení Mansoor Adayfi pasó 14 años en Guantánamo (Cuba) y acabó liberado sin cargos. Junto a él, otros 15 antiguos reos critican que la Administración de Donald Trump ampliara el uso de la base naval para retener a migrantes indocumentados: "Nadie merece ser arrojado a un sistema creado para borrarlos", dicen en una carta abierta.
"Guantánamo no es sólo una cárcel: es un lugar donde se deforma la ley, se despoja de la dignidad y se oculta el sufrimiento detrás de alambres de púas. Lo vivimos. Conocemos el ruido metálico de las puertas, el peso de los grilletes y el silencio de un mundo que miraba hacia otro lado", apunta esa misiva a la que EFE tuvo acceso en exclusiva.
La carta está impulsada por Adayfi, coordinador del Proyecto Guantánamo dentro de CAGE International.
Guantánamo, según añade este en entrevista con EFE, "es un agujero negro. No se le puede llamar prisión o centro de detención porque eso significa que hay ciertos derechos".
Por ello, en su opinión, no hay que centrarse en el trato que los recién llegados puedan tener, sino en por qué son enviados allí en primer lugar y frenarlo: "Guantánamo es una de las mayores violaciones de los derechos humanos del siglo XXI", recalca desde Serbia.
EFE