Las joyas arqueológicas que el mundo perdió para siempre a manos del terrorismo
Estado Islámico conquistó la ciudad Siria de Palmira en 2012, durante su ofensiva a lo largo de todo el país.
Poco tiempo después de la conquista, el grupo comenzó una destrucción sistemática de todas las antigüedades de la ciudad, a las que califica de "paganas por no adorar a Dios". Desde entonces, gran parte del patrimonio de una de las ciudades más ricas en cultura de Medio Oriente se ha perdido y los expertos en arqueología residentes en la ciudad aseguran que es probable que "a este paso no quedará nada de Palmira en tres o cuatro meses".