Apple abrió hace hoy veinticinco años sus dos primeras tiendas físicas, en Tysons Corner (Virginia) y Glendale (California), desafiando así las convenciones del mercado e iniciando un experimento para acercar sus modelos al consumidor que se ha convertido en un imperio de 272 establecimientos en EEUU, aunque el auge del comercio digital ha marcado un cambio de ciclo para la firma de Cupertino.
Ubicado en un centro comercial en el área metropolitana de Washington D.C., el establecimiento de Virginia simbolizó la apuesta inicial de la firma por el contacto directo con el consumidor, en un momento en el que la venta de ordenadores se realizaba principalmente a través de distribuidores y canales tradicionales.
Aquellos locales originales contaban con secciones hoy icónicas, como el "Genius Bar" para soporte técnico y el "Theater" para demostraciones de software como el entonces revolucionario Mac OS X.
Desde sus inicios, las tiendas Apple no solo buscaban vender "megahertzios y megabytes", en palabras de Steve Jobs, sino ofrecer una "forma asombrosa de comprar un ordenador".
En aquel momento, la oferta se limitaba a unos 300 títulos de software y periféricos, como cámaras digitales y reproductores MP3 que complementaban la experiencia del Mac.
La apertura de aquellas dos primeras tiendas marcó el inicio de una estrategia de expansión que transformó a Apple en uno de los principales operadores del comercio minorista tecnológico a nivel mundial.
Actualmente, la presencia de Apple en EE.UU. es masiva, con California a la cabeza (54 tiendas), seguida de Nueva York (23) y Florida (19).
EFE