“Me he refugiado en las salidas”: Geraldine comentó en Facebook tras crimen de su pareja
Antes de cumplirse los seis meses de la muerte de su marido, la mujer fue asesinada también a balazos.
Geraldine Beatriz Olivares Guzmán siempre dejaba mensajes en su Facebook en diálogos con su amigos donde manifestaba que se sentía sola y que extrañaba mucho a su marido Brayan Jesús Tuiran Cabrera, quien el pasado 15 de mayo fue asesinado a balazos en medio de una riña en la calle 29 con carrera 37, barrio Ciudad Caribe del municipio de Malambo.
Incluso en uno de esos mensajes le dice a una amiga que cada día, cada hora, cada segundo le hace más falta y que se había refugiado en las salidas, pero en realidad ella no era así y todo le daba igual y no le encontraba sentido a nada.

Esto sería el motivo por la que la joven de 25 años había decidido salir a departir con amigas o conocidos como una forma de olvidarse de ese dolor que llevaba en su corazón por la inesperada partida de su compañero sentimental. Era, probablemente, su forma de no sentirse sola.
Comerciantes del sector donde Geraldine fue asesinada, en la calle Murillo con carrera 6 sur, en una taberna ubicada frente al estadio Metropolitano, señalaron que no era la primera vez que veían a Geraldine departir en el lugar. Ya varios fines de semana la veían llegar con amigas para ahogar las penas.
La joven llegó el pasado viernes en la noche con una amiga a departir a la taberna. Testigos señalaron a la Policía que a eso de la 1:15 de la madrugada, ya del sábado, llegó un sujeto a pie que ingresó al lugar, alcanzó a decirle algo a la muchacha y le propinó un disparo por la espalda cuando ella intentó correr. Al caer al suelo, el asesino le propinó cuatro impactos de bala que la dejaron muerta en el acto.
Posterior al ataque, el asesino salió corriendo y era esperado en la calle Murillo por un sujeto que conducía una motocicleta.
¿Qué le dijo el asesino antes de dispararle? Solo ella sabía por qué ese desconocido llegó y le disparó, pero el reto de la Policía es saber los móviles del crimen.
La misma Policía indicó que Geraldine tenía anotaciones como indiciada por los delitos de hurto calificado de mayor cuantía de fecha del 30 de noviembre del 2012 y porte ilegal de armas de fuego del 13 de marzo del 2012; y en el sistema aplicativo Secad le figuraba un registro activo del Inpec por los delitos de receptación, concierto para delinquir, falsedad marcaria y hurto.
Esa es una hipótesis. La Policía indaga si su muerte guarda relación con ese pasado o si en esas salidas conoció a alguien que no le convenía.
La muerte de su compañero
Geraldine se enamoró de Brayan de Jesús Tuiran Cabrera, quien hizo parte de las filas de la Policía Metropolitana de Barranquilla, pero fue retirado por estar inmerso en hechos como atracos a mano armada en 2014 y 2016. Precisamente Brayan de Jesús apareció en los medios de comunicación el 20 de noviembre del 2016 cuando fue capturado junto a otro expolicía por estar inmersos en un atraco dentro de una tienda en el barrio San José.
Los dos fueron conducidos a la URI de la Fiscalía, pero posteriormente fueron dejados en libertad.
De Brayan no se supo nada hasta el 15 de mayo del 2018 cuando fue asesinado a balazos cuando sostuvo una riña en el barrio Ciudad Caribe de Malambo. Allí, incluso, Geraldine estuvo en su último momento de vida porque lo acompañaba al momento de presentarse los hechos.
Por el caso la Policía reportó que fueron capturados en flagrancia los hermanos Breiner y Kevin Muñoz García, quienes no aceptaron cargos en audiencias preliminares y fueron cobijados con medida de aseguramiento en la Cárcel Modelo de Barranquilla.
La Policía busca establecer también o descartar por completo si el crimen de la joven guarda relación con la de su marido.
