Extorsión, el delito que más aqueja a comerciantes: en baja según cifras oficiales, pero con un subregistro ‘silencioso’
Un hecho punible en que las autoridades deben enfocarse con mayor rigor.
La extorsión es sin duda alguna uno de los delitos de mayor impacto que aqueja a los comerciantes en Barranquilla y el área metropolitana.
Un ‘pulpo’ con tentáculos enormes que se ha convertido en un fenómeno que lleva más de una década.
Aunque ha habido capturas, extorsionistas abatidos y movimientos de traslado de cabecillas a otras cárceles, la extorsión continúa latente en cada calle donde haya un negocio, especialmente en la capital del Atlántico y en el municipio de Soledad.
Zona Cero obtuvo información que varios comerciantes, dueños de negocios de comidas rápidas, por ejemplo, han optado por cerrar sus negocios porque, aunque reconocen que venía pagando extorsión a una banda, ahora han aparecido dos, tres y hasta cuatro también exigiendo dinero.
“No es justo que uno tenga que trabajar para otro de esa manera. Prefiero cerrar el negocio que estar pagando extorsiones”, dijo uno de esos comerciantes que prefiere ocultar su identidad ante el temor de represalias.
De allí que surge el subregistro ‘silencioso’ de extorsiones. Muchos comerciantes prefieren seguir pagando extorsión a una banda porque temen represalias y no tienen garantías por parte de las autoridades.
Ese pago de extorsión no es registrado como denuncia ante las autoridades competentes.
Casos de extorsiones recientes
Esta semana salieron a la luz pública videos de cámaras de seguridad de cómo el mismo extorsionista llegó en una motocicleta, con un cómplice, repartiendo panfletos a nombre del ‘Bloque Resistencia Caribe’, subestructura de la banda ‘Los Costeños’.
En los videos el extorsionista entregó panfletos en comercios, ubicados en inmediaciones de la Terminal de Transporte, en Soledad.
En el panfleto se lee “este comunicado va dirigido a todo el comercio de Barranquilla y Soledad. Tienen una hora para que se comuniquen con nosotros y arreglen su situación. De lo contrario serán declarados objetivo militar de nuestra organización”.
Además, añaden que “si no piensan hacer el aporte, cierre o les probaremos con sangre y plomo”.

La repartición de estos panfletos se dio el pasado sábado 12 de septiembre.
Otro caso particular ocurrido esta semana se presentó en el barrio 7 de Abril, en Barranquilla, el pasado 15 de septiembre, a las 2:18 a.m. luego de que dos extorsionistas prendieron fuego a la fachada de una vivienda, donde funciona un comercio.
El delincuente, con chaqueta roja, roció gasolina a la fachada del inmueble y posteriormente le prendió fuego.
El antisocial abandonó el lugar junto con su cómplice en una motocicleta.
Adicionalmente, también se conoció de otros negocios que también fueron atacados bajo esa modalidad para exigir pago de extorsiones.
Este sábado, la Policía Metropolitana confirmó que ambas personas que aparecieron en el video fueron capturadas en flagrancia posteriormente cuando intentaban escapar con un dinero, producto de una de las extorsiones exigidas a comerciantes del sector.
Uno de los sospechosos es un adolescente de 16 años.
“Estas personas estarían al servicio del grupo delincuencial organizado ‘Los Pepes’ y estarían relacionadas con diferentes hechos de extorsión registrados en el suroccidente de Barranquilla. Al parecer, como mecanismo de presión, habrían realizado afectaciones contra las fachadas de establecimientos comerciales mediante quemas y disparos, hechos que, en varios casos, quedaron registrados en cámaras de video”, indicó la Policía.

Las cifras de extorsiones
La información que arroja el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial Contravencional y Operativo de la Policía Nacional (Siedco) señala que durante el 2025 en toda Colombia hubo 12.180 denuncias relacionadas con el delito de extorsión.
De esa cifra, 761 corresponden a Barranquilla y 330 a Soledad. En todo el Atlántico hubo 1.293 casos. Es decir, que solo en estos dos lugares del departamento se concentraron 1.091 denuncias, en otras palabras, el 84 %.
En cuanto a 2026, la Alcaldía de Barranquilla tiene reporte de enero-agosto de 451 casos reportados de extorsión, mientras en Soledad, según reporte de las autoridades, van 153.
Las cifras son mucho menores en comparación con el total del 2025 y a falta de 4 meses para terminar este año.
Estas cifras no cuentan los comerciantes que prefieren pagar extorsión porque no confían en la efectividad de las autoridades. A esto es lo que se llama el ‘subregistro’.

Traslado de reclusos y las bandas señaladas de extorsiones
Desde que inició el gobierno de Abelardo De La Espriella se ha confirmado el traslado de más de 400 reclusos de personas privadas de la libertad en todo el país.
En Barranquilla fueron sacados desde la Penitenciaría El Bosque, el 25 de agosto y 5 de septiembre, 59 integrantes de estructuras criminales de ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, que estarían aún delinquiendo y mandando órdenes a sus subalternos ordenando homicidios y extorsiones.
Esta decisión tendría incidencia sobre la baja de la criminalidad en la primera quincena de septiembre, pero las autoridades no han precisado sobre si ha tenido incidencia con los casos de extorsiones.
Además de estas dos bandas también se encuentra la del ‘Nuevo Freseo’ y algunas subestructuras identificadas ya por las autoridades como dinamizadores de extorsiones en Barranquilla y su área metropolitana.
Presunto ‘Costeño’ capturado
Esta semana las autoridades reportaron la captura de un hombre, quien era requerido por los delitos de extorsión y concierto para delinquir.
La captura se dio en la urbanización Portal de Soledad, en el municipio de Soledad.
“De acuerdo con las investigaciones adelantadas, esta persona estaría presuntamente vinculada al grupo delincuencial organizado ‘Los Costeños’ y sería señalada, al parecer, de participar en actividades de extorsión contra propietarios de establecimientos comerciales en Barranquilla y Soledad”, dijo la Policía.
La institución armada destacó que el capturado “estaría relacionado presuntamente con otros hechos en los que, presuntamente, se habrían incinerado establecimientos comerciales o sus fachadas como mecanismo de presión para exigir el pago de extorsiones”.