Adolfo Rafael Barros Caicedo.
Adolfo Rafael Barros Caicedo.
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Entrenador de voleibol tampoco pagó ni entregó hidratantes que recibió por $2,7 millones

Los proveedores también le entregaron una nevera de exhibición que nunca devolvió.

El entrenador de voleibol, Adolfo Rafael Barros Caicedo, no solo es responsabilizado por padres de familia de haberlos engañado con una 'academia fantasma', ahora también lo hacen proveedores que le suministraron hidratantes y agua que supuesta compraba para las practicantes de ese deporte.

Fue así como se acercó a una empresa solicitando patrocinio para un campeonato de voleibol. Su propuesta fue la de comprar una parte de los productos y que le obsequiaran la otra.

Con su poder de convencimiento adquirió 90 cajas de hidratantes y de agua, por valor de $2.7 millones. A cambio de ello le obsequiaron 45 cajas de agua (cada una de 24 unidades).

“Él aseguró que los hidratantes y el agua se los suministraría a las deportistas, que tenían derecho a ello por las cuotas que pagaban”, señaló uno de los afectados por el engaño del entrenador, quien requirió el anonimato.

En la reciente denuncia publicada por Zonacero.com los padres de familia indicaron que sus hijas jamás recibieron este tipo de producto.

Lo que vino después fue un verdadero ‘baile del indio’. “En conversaciones por whatsapp él reconoció que debía el dinero, pero comenzó a ‘mamar gallo’ para pagar”, señaló.

Como no pagó, a las dos personas con las que hizo el negocio les tocó cubrir la deuda con la empresa.

Sin embargo, le hicieron un riguroso seguimiento a las andanzas del entrenador y fue así como lograron verificar que él llevaba los productos a un sector cercano al antiguo Sanandresito.

Al localizar el sitio el dueño del negocio les manifestó que los productos que llegaban a nombre de él le eran pagados, “por lo cual él se embolsillaba la plata”.

En el mismo seguimiento llegaron hasta una tienda en el sector del Parque Venezuela donde también eran llevados los mismos productos.

“Allí el dueño nos manifestó que él (Adolfo Rafael Barros Caicedo) le había entregado los productos como parte de pago de unas botellas de Whisky que debía”, relató tras sentirse indignado por esta burla.

También alertó sobre el hecho de que para congraciarse con los proveedores ‘y entrar en confianza’ expresaba comentarios morbosos sobre las deportistas, de todo calibre.

“Realmente estamos ardidos con esta situación”, insistió indignado el también engañado.

Como complemento, al entrenador también le entregaron una nevera de exhibición de los productos, para la refrigeración de los mismos,

“Era una nevera de 20 pies, de una puerta. Nunca la devolvió. Cuando la fuimos a buscar al apartamento donde vivía nos dijeron que lo habían echado de allá y que muchas personas habían ido a cobrarle deudas”, puntualizó.

 

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